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05/05/2017

Chevrolet Tracker AWD LTZ+

Por Walter Togneri - La renovación del SUV compacto llega con ajustes en el diseño exterior e interior, aunque lo más importante aparece en el incremento del equipamiento, especialmente de seguridad. Mantiene el confort de marcha y la calidad de la serie anterior.
Chevrolet Tracker // PH: Alejandro Cortina Ricci

El crecimiento del segmento de los SUV es una realidad que toca a los principales mercados globales. La Argentina es uno de ellos y en él Chevrolet se ubica tercera en el ránking de ventas de estos productos. No es una posición para nada despreciable pero, como es lógico, los responsables de la filial local de la marca norteamericana no se conforman.

Para darle impulso a ese competitivo espacio del mercado apuestan al renovado Tracker, actualización del SUV compacto que vimos por primera vez a principios de 2016 en el Salón de Chicago, Estados Unidos, y que llega a nuestro país importado desde México.

La nueva oferta está conformada por tres versiones, todas equipadas con el conocido motor naftero 1.8 de 140 CV, una con tracción delantera y caja manual, LTZ FWD (374.500 pesos), y dos con tracción integral inteligente y caja automática, LTZ AWD (421.500 pesos) y LTZ+ AWD (470.500 pesos).

Un toque de modernidad

La novedad estética pasa por el ajuste del diseño exterior. Los estilistas de General Motors (GM) aplicaron en el nuevo Tracker el legado familiar que identifica a los recientes productos de Chevrolet. Ese cambio se advierte especialmente en la trompa, sector donde aparecen renovados grupos ópticos (con led de circulación diurna), parrilla, capó y cavidad de los antinieblas, elementos que conforman un conjunto que le otorga cierta modernidad a este nuevo producto.

Los laterales no recibieron cambios, salvo por el actualizado diseño de las llantas de aleación que siguen calzando neumáticos en medida 215/55 R18. Atrás, son leves las modificaciones y solo afectan la estética: se advierten cambios mínimos en el diseño de los grupos ópticos y en la bagueta plástica que cubre parte inferior del paragolpes.

Es una carrocería que mantiene cierta elegancia y se advierte robusta, característica que, efectivamente comprobamos durante nuestra prueba. Además, responde muy bien en su contacto con el viento, contribuyendo de esa manera a lograr una destacada insonorización en el habitáculo.

También en el interior

Los ajustes de esta actualizada versión también afectan al interior. El habitáculo conserva la destacada calidad de materiales y terminaciones, pero recibe retoques en el diseño. Por ejemplo, se ha modificado el torpedo, ahora con sectores acolchados, aunque ha perdido la gaveta con tapa que en la serie anterior aparece en el medio de la plancha, y la guantera superior ubicada en la zona del airbag del acompañante.

También cambian algunas teclas (comando de luces, iluminación del tablero y ajuste en altura de los faros, por ejemplo) y los colores de diferentes sectores (zona de los comandos del aire acondicionado, paneles de puertas, etc.), se rediseñaron las toberas de ventilación, mientras que el volante y la palanca de cambios recibieron retoques sutiles.

Donde sí se hay cambios importantes es en el tablero. El nuevo instrumental deja de lado el gran display digital para el velocímetro y lo reemplaza por un indicador de aguja mucho más preciso y elegante, que se complementa con un tacómetro, también analógico. Dejan lugar para el indicador de nivel de combustible (de segmentos luminosos, poco confiable) y un visor para las lecturas de la computadora de a bordo, muy completa.

A pesar de este cambio, no cuenta con medidor de la temperatura del refrigerante del motor; en su lugar, emplea un alertador luminoso que se verá de color rojo en situaciones de peligro.

Más equipamiento

En cuanto al confort, no hay cambios. La habitabilidad privilegia el sector delantero, con una posición de manejo que se logra sin conflictos, ya que tanto columna de dirección como butaca del conductor ofrecen múltiples ajustes.

Del mismo modo, tampoco ha variado la capacidad del baúl, que sigue siendo reducida: 306 dm3. Claro que si fuera necesario, los respaldos traseros pueden abatirse para aumentar el espacio de carga.

Atrás, mantiene las características de la serie anterior, el nuevo Tracker solo ofrece habitabilidad adecuada para dos ocupantes: la plaza central es ajustada.

En el rubro equipamiento sí hay novedades. La dotación de la versión que aquí analizamos, LTZ+, se ha incrementado de manera significativa si la comparamos con el modelo anterior, característica que la ponen en una posición de privilegio frente a sus rivales de segmento.

Por ejemplo, en el rubro seguridad incorpora sistemas de alerta de punto ciego (con señales luminosas en los retrovisores), de cambio involuntario de carril, (un aviso sonoro cuando el vehículo sale del camino) y de colisión frontal (un sensor de proximidad que permite ajustar la distancia de detección y funciona con un icono que aparece en el tablero que se ve de color verde cuando el vehículo que circula adelante está a una distancia ideal, y amarillo, cuando se acorta, pero si hay peligro de choque se activan unas luces rojas y una alarma sonora) que en nuestra unidad de prueba se mostró bastante errático.

En la lista de las incorporaciones es necesario destacar el sistema de asistencia OnStar, (gratis por un año), dispositivo que trabaja con señal de GPS y un chip telefónico mediante el cual, con solo accionar un botón, el usuario se conecta con un centro de atención atendido por personal especialmente capacitado para resolver situaciones de todo tipo. Además, si el sistema detecta una situación de emergencia (que exploten los airbags, por ejemplo) activa un protocolo especial avisando a la ambulancia y la policía.

Conserva el techo solar eléctrico, los cuatro alzacristales “un toque”, el equipo multimedia con MyLink2 (compatible con Android Auto y Apple Car Play), pero curiosamente, mantiene el aire acondicionado manual: no tiene climatizador. Además, el auxilio es del tipo temporal.

¿No es hora de un cambio?

Debajo del capó no hay sorpresas. Aunque algunos esperaban que esta actualización también afectara al motor, es el mismo propulsor naftero 1.8 de 140 CV que usa la serie anterior el que le da vida al renovado Tracker. Incorporar el moderno 1.4 que emplea en otros mercados (el propulsor turbo de 153 CV que utiliza Cruze) es, por ahora, una expresión de deseo entre los directivos de GM Argentina, aunque no descartan la posibilidad de sumarlo en el futuro.

Por eso la respuesta que obtuvimos en nuestras pruebas fueron casi calcadas de las del test de 2013. La planilla da cuenta de 185,2 km/h de velocidad máxima y 12,2 segundos para acelerar de 0 a 100 km/h, valores coherentes para un modelo de su tipo, pero el consumo sigue siendo elevado. Medimos un rendimiento promedio de 10,5 km/l, fruto de un exorbitante gasto de carburante en el ámbito urbano (7,5 km/l), producto en gran medida de los prolongados patinamientos de la caja, un convertidor de par convencional de seis relaciones con posición secuencial.

Suspensiones y dirección funcionan correctamente, otorgándole a este modelo una destacada respuesta con gran confort de marcha. También frena bien, derecho, sin vicios, aunque en los ensayos de rigor las distancias recorridas fueron algo prolongadas: casi 69,1 metros para detenerse a cero desde 120 km/h.

El precio de la calidad

Como decimos al inicio de esta nota, Chevrolet Tracker LTZ+ tiene un precio de venta de 470.500 pesos, valor que lo ubica en una posición intermedia frente a sus rivales directos que, en rigor de verdad, son pocos. Buscando con cuidado SUV compactos con tracción integral y caja automática encontramos dos competidores directos, uno más barato, el otro, más caro.

El primero es Ford EcoSport 2.0 PowerShift Titanium que, con baúl más grande (362 dm3), motor más potente (143 CV), frenos traseros a tambores y menos equipamiento, vale 429.800 pesos. El otro, Jeep Renegade Longitude, que vale 42.900 dólares (unos 686.000 pesos), y aunque cuenta con un baúl más chico (260 dm3), utiliza un motor más potente (184 CV), caja de última generación (nueve velocidades), y una dotación amplia (climatizador y airbag de rodilla para el conductor).

Hay otros modelos que podrían sumarse a la contienda, pero en todos los casos son más caros. El único que se acerca en precio es el Peugeot 2008 THP, con motor turbo, pero tracción delantera, que vale 466.000 pesos.

El nuevo Tracker encarna la actualización de un producto que supo ganarse un lugar de prestigio en el competitivo segmento de los SUV. La renovación trae, además, nuevas expectativas que encuentran respaldo en la incorporación de tecnologías avanzadas. Con la nueva generación del sistema de conectividad MyLink, los de seguridad (alerta de cambio de carril, de impacto frontal y de punto ciego), y el dispositivo de asistencia OnStar, marca la diferencia en un espacio que cada día pone más énfasis en la actualización tecnológica.

FICHA TÉCNICA CHEVROLET TRACKER

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2 pensamientos en “Chevrolet Tracker AWD LTZ+”

  1. Solo queria aclarar que Ecosport automatica no es tracción integral, el único modelo de Ecosport 4wd vino con equipamiento freestile y caja manual de 6ta. Personalmente me pareció el modelo con mejor relación precio producto de las SUV del ovalo, pero debo haberlo pensado yo solo, ya que la dejaron de producir a principio del 2017…

  2. He recorrido varias paginas con gran satisfacion.
    En algunas no aparece o no encuentro fecha de publicación.
    Felicitaciones

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