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Taller

02/12/2017

Vidrios laminados vs templados ¿conocés la diferencia?

Desde hace un par de décadas en nuestro país es obligatorio el uso del parabrisas laminado, pero ¿qué pasa con el resto de los cristales?

La seguridad en un automóvil es una gran suma de factores que determinan protección y tranquilidad para sus ocupantes. Cualquier aspecto, por más pequeño que sea, puede influir ante un choque. Por ejemplo, si un parabrisas es reemplazado y no se pega adecuadamente, la respuesta estructural del auto no será la misma. Es decir que un vidrio ayuda a contener una estructura metálica ante un impacto.

Ahora bien ¿qué tipo de cristales conforman nuestros automóviles y que soluciones after market podemos encontrar para garantizar nuestra seguridad?

Hay dos tipos de cristales en los automóviles actuales. Los primeros son los laminados, que son únicamente obligatorios en el parabrisas. Están conformados por una capa de vidrio, tratado por una o dos capas de resina, tanto en su parte frontal como así también trasera.

Esto permite que ante una rotura las partículas de cristal no se dispersen en cientos de partes, pudiendo causar un accidente en caso de estar conduciendo. Con este tratamiento, el cristal se astilla pero logra quedar contenido perfectamente. Siempre hasta cierto punto, aunque difícilmente llegue a cortarse por completo. Este tipo de cristal ostenta dos puntos positivos más: el primero es una mejor aislación acústica, mientras que tampoco permite el paso de los rayos UV.

A diferencia de los parabrisas, los vidrios laterales suelen ser templados. Esto es posible gracias al tratamiento térmico y químico que se le da al vidrio para hacerlos más resistentes. Sin embargo, al momento de romperse, se convierten en milimétricas piezas de vidrios, que pueden ser muy peligrosas para los ojos, aunque no llegan a ocasionar cortes de gran magnitud en la piel, ya que pierde rigidez.

Los vidrios laterales templados también suelen estar polarizados de fábrica, con el objetivo de retener los rayos UV. Los actuales y conocidos films antivandálicos transforman prácticamente los vidrios templados en cuasi laminados. Esta película, obviamente, puede llegar a distorsionar algo la visión, dependiendo de la calidad del producto, el espesor, como así también su correcta colocación. De esta forma, también se evitan robos.

Esto no debe confundirse con el polarizado convencional, otro film, pero que no logra contener de igual manera la rotura de un vidrio.
Lo más llamativo de esto es que algunos autos poseen vidrios laminados también en los laterales o las lunetas. No son muchos, pero están reservados a los de alta gama, o algunos productos de Fiat. Por ejemplo, los discontinuados Idea, Punto y Linea tienen este tipo de vidrios en sus laterales, es decir, en ellos no es necesario la implementación de sistemas anti vandálicos.

Según expertos esto no otorga una ventaja significativa. Para esta utilidad no se mejora la estructura del auto (ya que en las puertas los vidrios no van pegados), y pueden ser una complicación en caso de tener que rescatar a alguien tras un choque. De todas formas, así se evitarían muchos robos en la vía pública.

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