La Estanciera es un clásico de la industria automotriz nacional. Derivado del mítico Jeep Willys (adaptado localmente sobre la variante Station Wagon), se consagró como uno de los precursores dentro del "mundo SUV" en nuestro país y uno de los modelos más elegidos de los años 50', 60' y 70'.
Producida en nuestro país desde 1957 en la planta de Santa Isabel (Córdoba) de la mano de Industrias Kaiser Argentina (IKA), se caracterizó por su versatilidad y versiones de tracción simple e integral. Así se convirtió en sinónimo de aventura, campo, trabajo, sin dejar de pensar en su lado familiar.

La robustez era imponente y las mecánicas también, aunque fueron cambiando con el correr de los años. En 1970, este ícono pasó a la inmortalidad en un contexto donde IKA comenzaba a ser cooptada por Renault (socio mayoritario para ese año), hecho que se consumó finalmente en 1975 de manera definitiva cuando la automotriz del rombo se quedó con prácticamente el 100 por ciento del paquete accionario.
Los derivados del Willys, como la línea CJ, continuaron y un fiel representante de cómo evolucionó esta historia fue el Jeep Wrangler, modelo que en 1987 se consagró como la "nueva generación" y el sucesor de esta longeva gama (CJ - varios de estos eran conocidos como Jeep IKA) de modelos todoterreno.
El resto ya lo sabemos. Sigue vigente hasta la actualidad, es el principal emblema de la marca estadounidense y a pesar de las ediciones inéditas, mantiene el estilo innato del siglo pasado.

¿Regresa con una nueva generación?
Ahora bien, teniendo en cuenta estas cuestiones y a su vez que Jeep, al igual que el resto de la "ex línea Chrysler" (hoy perteneciente a Stellantis), se encuentran fomentando el regreso de modelos históricos como sucedió con el Wagoneer o incluso recientemente con la Ram Dakota, no sería demasiado descabellado imaginar cómo sería un eventual regreso de la Estanciera (obviamente con las adaptaciones de los tiempos que corren, pero sin abandonar las líneas tradicionales del modelo original).
En el caso de regresar tendría distintos puntos en común con el Wrangler, pero sin dejar de lado su estilo familiar. Debajo del capot, nada tendría que ver con el mítico motor Tornado Special 3.0 litros con más de 115 CV, sino que tranquilamente podría equipar el actual 2.0 turbo de 272 CV y 40,8 kgm de torque, asociado a una transmisión automática de ocho velocidades.
Por otro lado, el instrumental digital y la central multimedia flotante serían otros de los puntos fuertes de este modelo, mientras que las asistencias para la conducción y las variantes de tracción 4x4 seleccionable también estarían dentro de los elementos más destacados.
A continuación, observá cómo sería esta nueva generación de Estanciera con un estilo retrofuturista y combinando los lineamientos del modelo original con las exigencias del siglo XXI.



