De uno a cinco años y con una gran variedad de kilometrajes, las garantías de los cero kilómetros en la Argentina constituyen un análisis importante para comprar un auto. La hipótesis de que es mejor comprarse uno nuevo que un usado tiene una fuerte relación con la cobertura posventa. Si bien cada marca aplica sus propias condiciones, en líneas generales se entregan garantías por tres años y cien mil kilómetros. Los extremos son Fiat, que ofrece doce meses como base, dependiendo el modelo, y la coreana KIA, con cinco temporadas. También entra en consideración que las terminales varían su cobertura en función del tipo de vehículo, ya sea autos, camiones o motos (como el caso de Honda, que también incursiona en la motonáutica).
¿Qué es una garantía?
En esencia, la garantía de un auto no se aparta de la de otro producto. Contempla la cobertura gratuita de ciertos aspectos que impliquen un defecto en la línea de producción o antes de la entrega. La mayor diferencia radica en que el dueño del vehículo debe respetar ciertas condiciones que la marca deja en claro en el manual de fábrica. ¿Qué significa esta cuestión para las empresas? Carlos Bucchi, gerente de Operaciones de KIA, explica: “Es uno de nuestros pilares, ya que es la única del mercado por cinco años. Cuando una persona compra un vehículo Kia en un concesionario oficial, está adquiriendo el respaldo de una marca que apuesta a la calidad, a la confiabilidad y a la fidelidad de sus clientes.” Precisamente, ese mismo concepto aplican en Fiat. “Buscamos dar respaldo y confiabilidad a los clientes que nos eligen, dando repuestas eficientes. Apuntamos a la fidelización como un factor diferencial. Dentro de las garantías de un año no tenemos topes ni límites de kilometraje. El proceso para determinar el plazo de cobertura implica aspectos de producto y las necesidades del cliente del segmento y las condiciones de mercado”, sostiene Marcelo Albella, responsable de MOPAR, el servicio de posventa de la fábrica italiana.
La condición
Quien haya adquirido un cero kilómetro deberá cumplir los plazos de mantenimientos programados. Luego es indispensable que respete los requerimientos que las empresas les hacen a sus usuarios para mantener el período de cobertura. Por eso, pese a que la emoción por disfrutar la nueva adquisición intente acaparar esos instantes, uno de los primeros pasos es conocer a fondo la garantía para saber qué se le puede hacer al auto y qué no: a partir de su lectura se tiene la consideración de lo que comprende la cobertura y lo que quedará a cargo del dueño. Por obvio que parezca, no todo está incluido y uno de los puntos particulares abarca los productos fabricados por terceros. Por citar un ejemplo, todas las garantías pueden cubrir una falla repentina de la caja de cambios pero, si no funciona el equipo de audio, se hará cargo quien lo haya construido. Los conflictos surgen con la “letra chica” de los manuales. Son las terminales las que, nuevamente, impondrán condiciones. Así, por ejemplo, Renault (también Volkswagen y Ford, entre otras) ofrece traslados y alojamientos para los casos en que el servicio de mecánica ligera no pueda solucionar el problema y el centro de asistencia más cercano no logre resolverlo en un plazo estipulado. Si el usuario no lee completo el manual, omitirá este detalle. “Hay infinidad de casos de gente que llega sin conocer aspectos de las garantías. Hay muchas personas que no leen, pero mayormente porque son muchos papeles y recién después de tener el problema se interiorizan”, destaca Sandra González, titular de la Asociación de Defensa de los Consumidores y Usuarios de la Argentina (ADECUA).
Desde el fabricante
Para las terminales contactadas por Parabrisas, la situación es diferente ya que, según los directivos, los programas de servicios de entregas y la posterior atención al cliente evitan la mayor parte de los conflictos, sean internos o legales. Si de información se trata, Peugeot cumple una condición poco frecuente: el manual de la garantía está publicado en su sitio web oficial, por lo que un posible cliente puede indagarlo previamente. Además, detalla qué cantidad de años protege cada modelo de la compañía, plazo que va entre uno y tres años. Un mercado emergente en nuestro país es el de autos híbridos, que tienen un servicio diferencial respecto a los vehículos con motor de combustión interna. Desde Toyota informan que la cobertura es la misma para todos los productos, de tres años o 100 mil kilómetros, pero cambia para las baterías. La protección de posventa propia del componente eléctrico en autos tradicionales “es de 24 meses al 100% y el tercer año al 50% siempre y cuando no se hayan superado los 100 mil kilómetros”. En tanto, “para Prius, nuestro único hibrido, la garantía de la batería es la misma que la del auto”. Actualmente, en la Argentina existen terminales que ofrecen la posibilidad de extender el vencimiento de la protección: por un pago extra, se amplía la garantía, generalmente, por uno o dos años. Parabrisas tuvo la oportunidad de entrar en contacto con una propuesta de Ford para una Ranger, que viene de origen con tres años o cien mil kilómetros. El servicio Protect de la marca del óvalo se puede extender por 12 o 24 meses, y el costo depende del tipo de plan y del vehículo. Si bien se agregan algunos servicios, la ampliación mantiene la cobertura original, pero sin límite de kilometraje. Para esta camioneta, el precio es de 8.120 pesos (por un año) u 11.850 pesos (por dos), con la posibilidad de abonarlo en cuotas.
Los problemas
Desde ADECUA comentan que, en líneas generales, los inconvenientes con las garantías se presentan más con los usados que con los nuevos. “Son casos específicos. Cuando ocurren, hacemos una mediación, nos contactamos con la concesionaria oficial y luego con la marca, porque es solidariamente responsable. Ellos tratan de solucionar el problema”, puntualiza González. La variedad en la oferta es amplia y el comprador debe analizar caso por caso para tomar una decisión final. Para las marcas, las garantías son parte de la imagen y, para el usuario, un respaldo. Una vez comprado el vehículo, más allá de la duración, todas tendrán un factor único: conocer a fondo los detalles para evitar problemas.
Panorama mundial
La Argentina presenta garantías similares a todo el mundo. KIA sigue siendo un oasis, ya que ofrece diez años y cien mil millas (160.000 kilómetros) en Estados Unidos, siete años en Gran Bretaña y Alemania, y una duración variable de tres a cinco años en Corea del Sur, su país de origen. Fiat tiene cuatro temporadas para el gigante norteamericano, pero solo 24 meses en su Italia natal. En el Reino Unido, dos años de fábrica y otro del concesionario. Chevrolet es una de las marcas más estandarizadas. Otorga tres años, con 36 mil millas (58.000 kilómetros) en Estados Unidos, sesenta mil (96.000 kilómetros) en Gran Bretaña, la misma cantidad, pero de kilómetros, en Japón, y cien mil kilómetros en Alemania. Las marcas de lujo, como Audi, también se destacan. En su país de origen tiene 24 meses de concesionario y luego el mismo período de fábrica. En Estados Unidos son cuatro años, y tres en el Reino Unido y Japón. Rolls-Royce, acaso la terminal más exclusiva, ofrece cuatro temporadas, sin límites, y luego dependerá de cada región. La gran diferencia a nivel global es que casi todas las empresas tienen servicios de extensión.
Los mecanismos de reclamo
Sandra González, presidenta de ADECUA, explica que quien tenga problemas con las garantías está amparado por la Ley de Defensa del Consumidor. “Puede acercarse a cualquier asociación de consumidor o autoridad de aplicación. En la capital argentina puede ser un CGP. A nivel nacional está la Secretaría de Comercio, y Defensa del Consumidor se encuentra en casi todos los municipios. También se puede optar en forma privada por un abogado,” describe González. ADECUA atiende en Callao 420 8° B, ciudad de Buenos Aires, de lunes a jueves de 12 a 18.30. Por teléfono: 011-4374-5420/0420. Posee sitio web y su twitter es @infoadecua. Vía mail: [email protected]