Hace algunas semanas, la casa de actuaciones estadounidense Barrett-Jackson puso a la venta un Boeing Sky Commuter, prototipo de auto volador diseñado, en los 80, por la firma constructora de aviones. ¿El precio? 71.500 dólares.
Se trata de uno de los tres autos diseñados por Boeing, una de las empresas con mayor respaldo en desarrollo aeronáutico. Su particularidad es que buscaba ser el primer auto volador -si lo observamos de cerca, con ojos de hace tres décadas y media, podemos advertir su potencial-. En este programa, la compañía norteamericana invirtió 6 millones de dólares.
El Boeing Sky Commuter es un triciclo con propulsión mediante un motor de turbina a gas con transmisión por medio de un sistema de ejes basado en el de los helicópteros. El avance era proporcionado por el empuje que salía del tubo de escape.
Ya en 2015, un comprador tendrá la posibilidad de hacerse con esta rareza. Pero antes debemos advertirle algo: el Sky Commuter no vuela porque no tiene motor. Para tenerlo de adorno en el garage.