El Gobierno Nacional modificó la base imponible del impuesto interno que se aplica a vehículos, motos, embarcaciones y aeronaves, redefiniendo qué autos 0 km quedan alcanzados por el denominado “impuesto al lujo”.
Con la actualización, solo tributarán los autos cuyo precio mayorista, esto quiere decir que no se cuentan impuestos y comisiones, supere los 74.314.009 pesos. Esto implica que, en el precio final al público, el gravamen alcanzará únicamente a modelos que superan los 120.000.000 pesos, sobre los cuales se aplicará una alícuota del 18 por ciento.

La nueva escala deja fuera del impuesto a la gran mayoría de los vehículos de producción nacional y de gama media, devolviéndole su función original: gravar únicamente a los modelos de lujo o de alto precio. La medida recorta de manera significativa su impacto en el mercado general.
La modificación prácticamente elimina el peso del impuesto interno en la mayor parte del mercado 0 km y concentra su efecto exclusivamente en los vehículos más costosos.