sábado 1 de abril de 2023
TEST | 16-02-2016 18:18

Test: Hyundai Grand i10 sedán A/T

Esta versión sedán ganó algunos centímetros destinados exclusivamente al baúl. Ofrece buena habitabilidad y la calidad general es sobresaliente. Manejamos la versión automática de cuatro marchas, cuyo desempeño es adecuado y su nivel de consumo, razonable.

Hyundai movió algunas fichas en su estrategia mundial para atender a cada mercado. Por eso ofrece un i10 específico para el pueblo europeo (“made” in Turquía), y un nuevo modelo para el resto del mundo. Ahí aparece el Grand i10, vehículo que no reemplaza al conocido i10 que se comercializa en nuestro país, sino que convivirá con él durante un tiempo, aunque la marca surcoreana lo posiciona levemente por encima del hatch. Sin embargo, esa no es la única novedad: ofrece una inédita variante tricuerpo destinada a aquellos usuarios que “agrandaron” la familia y precisan de mayor espacio. Se produce en la planta de Chennay (India), la misma que tiene asignada la producción del próximo SUV compacto de la marca, el Hyundai Creta, que podría arribar a nuestro país en 2016.

Encontrar espacio adecuado en un envase chico no es tarea sencilla. Mucho menos cuando la oferta de sedanes es prácticamente nula entre los compactos. Meses atrás probamos el Grand i10 hatchback, y decíamos que era 180 más largo (3.765 mm), 65 más ancho (1.660 mm) y 45 más bajo (1.505 mm) que el i10. Cotas también modificadas en la distancia entre ejes, donde creció 45 mm (2.425 mm) y ganó espacio interior. En este caso, la variante “extendida” es todavía 23 cm más larga que el bicuerpo, ganancia destinada exclusivamente al baúl, que pasó de 256 a 382 dm3: este puede abrirse desde el interior o bien a través del comando satelital de la llave. Pero a diferencia del hatch, los respaldos traseros no se rebaten (son fijos) y tampoco cuenta con apoyacabeza central convencional: en su lugar aparece una suerte de almohadilla para la sujeción cervical.

Amén de este detalle, el resto del habitáculo se mantiene inalterable, ofreciendo una habitabilidad destacada teniendo en cuenta su tamaño (atrás pueden viajar dos adultos), inclusive similar a la de sus competidores más directos (de mayor porte), a los cuales además supera en calidad general, pese a que abundan los materiales plásticos. Los ajustes manuales de la altura, tanto de la butaca como de la columna de dirección, proporcionan una adecuada posición de manejo, mientras que el instrumental está ubicado al perfecto alcance del conductor: la presentación de la plancha central es muy prolija y el tablero mixto ofrece cuatro relojes analógicos con medidor de temperatura del motor y nivel de combustible, además de una computadora de a bordo con display digital. Una buena noticia es que debajo del piso del baúl se aloja una rueda de auxilio de igual medida que las que calza el Grand i10, con llantas de chapa de catorce pulgadas y neumáticos en medida 165/65.

Buena impresión

Al igual que el i10, este modelo ofrece un motor naftero 1.2, que en este caso eroga 87 CV (85 en el más pequeño) y entrega 12,2 kgm de torque a 4.000 rpm (85 CV a 6.000 vueltas en el i10). Se trata de un moderno impulsor cuyo bloque de aluminio tiene tapa de dieciséis válvulas, distribución por cadena y doble apertura de las válvulas de admisión y escape. Es ágil, bastante silencioso y entrega su potencia de manera progresiva. En este caso se asocia con una caja automática de cuatro velocidades cuyo desempeño es interesante. Si bien al exigirla evidencia algún tironeo o patinaje, en el ámbito urbano en modo D (drive) ofrece un pasaje de relaciones suave. Con este conjunto, el Grand i10 puede acelerar de “cero a cien” en 14,3 segundos (dos más que la versión manual) y alcanzar una velocidad máxima de 169,8 km/h a 5.600 vueltas. El dato destacado es el rendimiento promedio que no mostró demasiadas diferencias respecto del Grand i10 con caja manual de cinco marchas: 14,7 km/l frente a los 15,8 km/l de este último. Teniendo en cuenta esto y el incremento del caudal del tanque de combustible respecto del i10 (35 litros en el citycar, 43 en este), la autonomía del Grand i10 supera los 630 kilómetros.

Dinámicamente se advierte un vehículo confortable, sobre todo para el citadino, indudablemente el lugar para el que fue concebido: tiene un esquema de suspensiones mullidas que copian adecuadamente las irregularidades del terreno pero, además, dispone de una dirección eléctrica cuya suavidad es elogiable. Si bien esta condición no representa un impedimento para salir a la ruta, hay que considerar que su carrocería es un tanto sensible a los vientos y, a la hora de encarar curvas a alta velocidad, muestra tendencia al subviraje.

Juega al solitario

Con un nivel de equipamiento adecuado para el segmento aunque sin estridencias, destacamos los cuatro levantavidrios eléctricos (solo conductor con one touch), computadora de a bordo con comandos en el volante, retrovisores eléctricos con luz de giro incorporada y plegado eléctrico, llaves con comando a distancia, y equipo de audio con bluetooth y puerto USB, entre otros elementos. Podemos reprochar la ausencia de navegador satelital con pantalla táctil (muchos modelos del segmento lo ofrecen) y faros antiniebla: cuenta con uno de circulación diurna que se apagan automáticamente cuando se encienden las bajas. Por su parte, la dotación de seguridad es algo ajustada: los obligatorios doble airbag y ABS (de respuesta efectiva y silenciosa), y anclajes para sillas infantiles (Isofix y Top Tether).

El Grand i10 sedán está disponible con caja manual de cinco velocidades (u$s 21.400) o la automática de cuatro utilizada para esta nota a 23.300 dólares, algo así como 222.282 pesos al cambio oficial. En la órbita del de Hyundai aparecen algunos modelos para considerar como rivales, aunque ciertamente ninguno de manera directa: el tricuerpo fabricado en India pertenece a un segmento A+, mientras que sus potenciales competidores netamente al B, motivo por el cual son mas grandes. Sin embargo, en esa escala de precios y con caja automática encontramos el Fiat Grand Siena Dualogic ($ 230.690) o Chevrolet Prisma LTZ A/T ($ 236.200) y en un escalón mas arriba el Nissan Versa Advance A/T ($ 239.041) o elFord Fiesta SE Powershift ($ 254.200).

FICHA TÉCNICA - HYUNDAI GRAND i10 SEDÁN

Ficha Técnica - Hyundai Grand i10

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