El mercado de las motos está atravesando un período único en su historia; viene de registrar más de 69.000 patentamientos en mayo y se proyecta continuar por ese camino los meses próximos. Esta tendencia no surge del último año, es un recorrido que vienen haciendo las dos ruedas desde la época de la pandemia, cuando la comparativa con los autos comenzó a revertirse, y empezaron a venderse más motos.
En el sector lo toman como un paradigma, pero existen motivos que validan esta realidad. En primer lugar, se destaca un menor costo de mantención por sobre los vehículos de cuatro ruedas; hoy una moto de 150cc comparado con un auto naftero de un motor 1.5 tiene cerca de un 50% menos de gastos (contando combustible, service y seguro), obviando el estacionamiento que en caso de un motovehículo muchas veces no se requiere un pago extra. Otra razón, son los cambios en las formas de movilidad que están habiendo en las grandes ciudades.
Esta no ocurre sólo en Argentina, hay una ola que va creciendo en muchos lugares del mundo, donde la moto viene suplantando a otros vehículos por su facilidad para circular entre el tránsito, ofreciendo menos contaminación y útil para recorrer pequeñas distancias. Por otro lado, las nuevas modalidades de trabajo hicieron que la motocicleta se convierta en una herramienta fundamental para el desarrollo de la actividad de muchas personas. Finalmente, el aumento en el transporte público coloca a la moto como la opción más eficiente para el ahorro de los individuos.
En este contexto, Yamaha prevé un crecimiento del 21% en el mercado de las motos, proyectando un cierre cercano a las 800.000 unidades patentadas, con respecto al año anterior. Este incremento está acompañado de un contexto de hiper competitividad, con una presencia de mayores jugares de origen chino y usuarios con exigencias cada vez más alta. “Hay un crecimiento del mercado que trae consigo una mayor competitividad. Nosotros estamos convencidos que la mejor manera de posicionarnos en este escenario es con un servicio de posventa de excelencia y diferencial, que continúe garantizando la confianza que tienen nuestros clientes con la marca”, afirma Diego Cammisa, Presidente de Yamaha.
El directivo que lidera la empresa radicada en General Rodríguez, comentó que según las proyecciones que ellos hacen el mercado de las motos presentará un aumento los próximos años, siempre sostenido por los cambios económicos que puede afectar al país. De esta manera, las estimaciones rozan el millón de motos vendidas para 2029; un número inimaginable hace un tiempo atrás.
Pero esto, trae aparejado que las automotrices deban presentar un diferencial para ser elegidas. El servicio de posventa es un activo que las marcas japonesas tienen muy arraigado y hoy es sumamente valorado, porque simboliza la experiencia que tiene ese usuario con la moto. En el caso de Yamaha, innovó ofreciendo una garantía de 5 años para todos sus productos fabricados localmente, pero también, disponiendo de la alternativa de Plan de Ahorro.