Ferrari Testarossa (CEDOC)
Ferrari Testarossa Foto: CEDOC
Tras ocho años

Ferrari recuperó los derechos del nombre Testarossa

La firma del Cavallino Rampante ganó la batalla judicial para tener la exclusividad de esta denominación.

lunes 07 de julio de 2025

La justicia europea falló a favor de Ferrari en un caso que podría marcar un antes y un después en la protección de marcas históricas. Tras casi diez años de disputa legal, el Tribunal General de la Unión Europea dictaminó que el fabricante italiano conserva legítimamente los derechos sobre el nombre Testarossa, revirtiendo así una decisión previa que ponía en riesgo su propiedad intelectual.

Como bien indica Noticias Automotivas, el conflicto comenzó en 2017, cuando una empresa alemana dedicada a fabricar juguetes argumentó ante las autoridades europeas que Ferrari había dejado de utilizar el nombre Testarossa de manera comercial durante más de cinco años. En base a la legislación vigente, eso habilitaría la liberación de la marca registrada, permitiendo que terceros pudieran apropiarse del nombre.

Aunque en 2023 la Oficina de Propiedad Intelectual de la UE falló a favor de la compañía alemana, el escenario cambió por completo con la reciente sentencia judicial. El tribunal reconoció que el uso de la marca por parte de Ferrari no se limita a la producción de vehículos nuevos.

De acuerdo con el fallo, la marca italiana sigue explotando activamente el nombre Testarossa mediante la venta de repuestos originales, la emisión de certificados de autenticidad, la comercialización de réplicas, productos licenciados y la reventa de modelos clásicos a través de su red oficial. Todo esto fue considerado un uso legítimo y genuino, suficiente para conservar los derechos de marca.

Más allá del caso puntual, la resolución abre un debate profundo sobre cómo las empresas pueden defender el valor de su herencia. Especialistas en propiedad intelectual ven en este veredicto una herramienta clave para preservar marcas icónicas, incluso cuando los productos originales ya no están en producción.

La decisión no solo beneficia a Ferrari, sino que podría tener impacto en múltiples industrias, desde la moda hasta la tecnología, pasando por los relojes, juguetes y, por supuesto, el sector automotor. El mensaje es contundente: mantener vivo un nombre histórico, incluso fuera de la línea de producción, puede ser clave para proteger activos de marca en el largo plazo.