Renault Kwid E-Tech (CEDOC)
Dacia Spring Foto: CEDOC
Próximamente

Renault presentará un nuevo modelo eléctrico económico para enfrentar a los autos chinos

El grupo automotor buscará lanzar una seguidilla de autos completamente electrificados para reducir el despliegue asiático.

lunes 19 de enero de 2026

El Grupo Renault ya definió su próximo movimiento para enfrentar uno de los mayores desafíos actuales de la industria: el avance sostenido de los autos eléctricos chinos de bajo costo en los mercados globales. La respuesta llegará a partir de 2026, cuando la compañía lance una nueva generación de vehículos eléctricos urbanos accesibles, pensados para competir directamente en precio sin resignar desarrollo europeo ni estándares de calidad.

El plan contempla la creación de un nuevo modelo 100 por ciento eléctrico de entrada, que se ubicará por encima del Renault Kwid E-Tech o su hermano gemelo, el Dacia Spring. La idea es ofrecer un producto más moderno, con mejor autonomía, mayor eficiencia y diseño actualizado, capaz de seducir al público que hoy mira principalmente a las marcas chinas por su agresiva relación precio-producto.

A diferencia de la estrategia actual, donde parte de los eléctricos económicos del grupo provienen de China, este nuevo modelo será fabricado en Europa. De este modo, Renault busca reducir la dependencia de importaciones asiáticas, evitar futuros aranceles en la Unión Europea y fortalecer su competitividad industrial en el Viejo Continente.

Durante un período de transición, tanto el Spring como el Kwid E-Tech continuará en producción, mientras el nuevo eléctrico urbano se incorpora como una alternativa más avanzada dentro del segmento A. Así, Renault pretende cubrir dos niveles de oferta eléctrica accesible, asegurando presencia en la franja de precios más disputada del mercado.

Con esta ofensiva, el Grupo Renault apuesta a recuperar protagonismo en el terreno de los eléctricos económicos, combinando producción regional, control de costos y una propuesta tecnológica renovada para contrarrestar la creciente influencia de los fabricantes chinos.