La edición 2026 del Rally Dakar quedará marcada por uno de los desenlaces más ajustados de toda su historia. Después de casi 49 horas de carrera y cerca de 8.000 kilómetros atravesando terrenos extremos, Luciano Benavides escribió una página inolvidable al consagrarse campeón de la categoría motos por una diferencia mínima: apenas dos segundos.
El piloto salteño, a bordo de la KTM número 77, llegó a la meta de Yanbu superando al estadounidense Ricky Brabec, quien había comenzado la etapa final con una ventaja superior a los tres minutos. Sin embargo, en los últimos kilómetros todo cambió. A solo siete kilómetros del final, Brabec sufrió una desorientación en la navegación que le hizo perder el tiempo justo para que Benavides concretara una remontada tan inesperada como histórica. El resultado final estableció un récord: nunca antes el Dakar se había definido con una distancia tan corta entre el primero y el segundo.

La tensión de la competencia también estuvo marcada por las estrategias previas. El propio Brabec había sido centro de debate durante la carrera por administrar su ventaja cediendo tiempo en etapas anteriores para evitar abrir camino al día siguiente. Una táctica que, vista en retrospectiva, terminó siendo determinante en un final que no perdonó errores.
A los 30 años, Luciano también prolongó una historia familiar ligada a la prueba más dura del mundo, siguiendo los pasos de su hermano Kevin Benavides, campeón en 2021 y 2023. Con este triunfo, además, se sumó a la lista de argentinos que lograron conquistar el Dakar en motos, consolidando un nuevo hito para el deporte motor nacional.
Pero por encima de todo, esta edición 2026 será recordada por un dato imposible de ignorar: Luciano Benavides ganó el Dakar por solo dos segundos. Una eternidad comprimida en el final más ajustado de la historia.