Manejar en reserva: qué consecuencias puede tener para el auto

Más allá de correr el riesgo de no continuar con la marcha, conducir con los últimos litros de combustible puede ocasionar problemas para el vehículo. Galería de fotos

Redacción Parabrisas

Circular habitualmente con el tanque de combustible casi vacío puede parecer una costumbre inofensiva, especialmente cuando todavía quedan algunos kilómetros de autonomía. Sin embargo, manejar durante mucho tiempo con la reserva encendida no es una buena práctica y puede generar consecuencias que van más allá del riesgo evidente de quedarse sin nafta.


¿Es malo manejar siempre con el tanque en reserva?

En general, no significa que el auto vaya a romperse inmediatamente. Los vehículos modernos están preparados para funcionar con niveles bajos de combustible, pero mantener esta situación de manera habitual puede aumentar el desgaste de algunos componentes.

Uno de los elementos más importantes es la bomba de combustible, encargada de enviar el combustible desde el tanque hacia el motor. En muchos vehículos, la propia nafta ayuda a refrigerarla y mantenerla a una temperatura adecuada.

Por eso, circular constantemente con muy poco combustible puede hacer que la bomba trabaje en condiciones menos favorables.

RESERVA DE COMBUSTIBLE
El problema no es solamente quedarse sin nafta

Cuando el nivel del tanque es muy bajo, también existe una mayor posibilidad de que las impurezas y sedimentos acumulados en el fondo sean aspirados por el sistema de alimentación.

Aunque los vehículos cuentan con filtros para evitar que estas partículas lleguen al motor, un mantenimiento deficiente del sistema de combustible puede terminar provocando problemas de alimentación.

Además, si el vehículo se queda completamente sin combustible, la situación puede ser todavía más problemática en algunos motores modernos, ya que el sistema necesita volver a presurizarse correctamente para arrancar.
Autodespacho de combustible

¿La reserva significa que el auto está a punto de quedarse?

No necesariamente. La cantidad de combustible disponible cuando se enciende el testigo de reserva varía según el modelo y el fabricante. Por eso, no existe una cantidad universal de kilómetros que todos los autos puedan recorrer después de que aparece la luz.

Algunos vehículos pueden ofrecer una autonomía considerable, mientras que otros tienen una reserva mucho más limitada. Además, el consumo cambia según la velocidad, el tránsito, el uso del aire acondicionado, la carga del vehículo y el estilo de conducción.


¿Conviene esperar a que se encienda la reserva?

Lo recomendable es no convertir la reserva en el momento habitual para cargar combustible. Una buena práctica es mantener un margen suficiente para evitar circular constantemente con el tanque casi vacío. Esto también permite tener mayor tranquilidad frente a un embotellamiento, un desvío inesperado o una estación de servicio que se encuentre cerrada.
 

El consejo clave para cuidar el auto

No hace falta llenar el tanque cada vez que queda por la mitad, pero tampoco conviene esperar sistemáticamente hasta que se encienda la reserva.

Mantener un nivel razonable de combustible es una de esas pequeñas costumbres que pueden ayudar a evitar inconvenientes y, sobre todo, reducir el riesgo de quedarse detenido en la calle o en la ruta.

Galería de imágenes