Por qué algunos autos gastan mucho más combustible en ciudad que en ruta

Los usos influyen de diferentes maneras y el tipo de usuario tambièn. Què produce que el consumo sea mayor o menor. Galería de fotos

Redacción Parabrisas

El consumo de combustible puede cambiar de manera considerable según dónde se utilice el auto. Un mismo vehículo que logra una buena autonomía en ruta puede aumentar notablemente su gasto cuando circula todos los días por la ciudad.

Semáforos, embotellamientos, frenadas, aceleraciones y largos períodos con el motor funcionando sin avanzar son algunos de los motivos. Pero detrás de esta diferencia también aparecen factores relacionados con el motor, la transmisión, el peso del vehículo y hasta el estilo de conducción.

Por eso, antes de elegir un auto o calcular cuánto combustible consumirá durante un viaje, hay un dato que muchos conductores deberían mirar con atención: el consumo urbano puede ser muy diferente al consumo en ruta.

Autodespacho de combustible
El principal motivo: acelerar una y otra vez

En la ciudad, el auto rara vez mantiene una velocidad constante durante mucho tiempo. El tránsito obliga a acelerar, frenar y volver a acelerar constantemente. Cada vez que el vehículo recupera velocidad, el motor necesita utilizar energía y, por lo tanto, consumir combustible.

En una ruta, en cambio, es posible mantener durante varios kilómetros una velocidad relativamente estable. Una vez alcanzada esa velocidad, el motor necesita menos esfuerzo para sostener el ritmo.

Por eso, un auto que circula a 80, 100 o 110 km/h de manera constante puede consumir bastante menos que el mismo vehículo atrapado en un tránsito urbano, incluso aunque en la ciudad se circule a velocidades mucho más bajas.

RESERVA DE COMBUSTIBLE
El auto consume combustible incluso cuando está detenido

Uno de los grandes enemigos del consumo urbano es el tiempo que el motor permanece encendido sin recorrer kilómetros. Un semáforo en rojo, un embotellamiento o una larga fila pueden hacer que el vehículo continúe utilizando combustible aunque prácticamente no avance.

Esto genera una situación particular: se consume combustible, pero no se recorren kilómetros. Como consecuencia, el promedio de litros cada 100 kilómetros aumenta.

Los sistemas Start&Stop buscan reducir justamente este problema. Cuando el vehículo se detiene, el sistema puede apagar temporalmente el motor y volver a encenderlo cuando el conductor necesita avanzar.

Nafta
Los trayectos cortos también aumentan el consumo

Otro factor importante es la distancia recorrida. En muchos viajes urbanos, el conductor utiliza el auto durante pocos kilómetros. El problema es que el motor necesita alcanzar su temperatura ideal de funcionamiento para trabajar con la mayor eficiencia.

Durante los primeros minutos, especialmente con el motor frío, el consumo puede ser más elevado. Esto significa que realizar varios trayectos cortos durante el día puede generar un gasto de combustible mayor que recorrer una distancia más larga de manera continua.


La caja de cambios también influye

La transmisión tiene un papel fundamental en el consumo. En ciudad, una caja automática puede realizar constantes cambios de relación para adaptarse a las aceleraciones y desaceleraciones del tránsito. Dependiendo del tipo de transmisión y de su calibración, esto puede afectar el consumo.

Las cajas modernas, especialmente las CVT, las automáticas de múltiples velocidades y las de doble embrague, buscan mantener el motor dentro de un rango eficiente. Sin embargo, en situaciones de tránsito intenso, las constantes variaciones de velocidad siguen representando un desafío.

En ruta, la situación es diferente. La transmisión puede seleccionar una relación larga y mantener las revoluciones del motor relativamente bajas, ayudando a reducir el consumo.


El peso y la aerodinámica cambian la ecuación

Los vehículos más pesados necesitan más energía para acelerar. Por eso, un SUV grande o una pick-up puede incrementar considerablemente su consumo en ciudad, donde debe recuperar velocidad de manera constante.

En ruta, el peso sigue influyendo, pero la aerodinámica comienza a tener una importancia mucho mayor. A velocidades elevadas, el auto debe vencer la resistencia del aire. Por eso tampoco significa que cuanto más rápido se circule, menor será el consumo.

Existe un punto en el que aumentar la velocidad hace que el motor tenga que trabajar mucho más para vencer la resistencia aerodinámica, elevando nuevamente el gasto de combustible.

Aire acondicionado
El aire acondicionado y los sistemas eléctricos también tienen impacto

En condiciones de tránsito urbano, los accesorios pueden representar una mayor carga para el vehículo. El aire acondicionado, por ejemplo, puede incrementar el consumo porque el sistema requiere energía para funcionar.

Lo mismo ocurre con otros elementos eléctricos, aunque su impacto puede variar según el tipo de vehículo. En los autos híbridos y eléctricos, además, el funcionamiento de los sistemas auxiliares también puede afectar la autonomía disponible.


¿Por qué los híbridos suelen destacarse más en ciudad?

Los autos híbridos cambian parcialmente esta lógica. En el tránsito urbano pueden aprovechar el motor eléctrico para circular a baja velocidad y recuperar energía durante las frenadas mediante el sistema de regeneración.

Mientras que un auto convencional pierde gran parte de la energía generada al frenar, un híbrido puede recuperar una parte y almacenarla nuevamente en su batería. Por eso, muchos modelos híbridos consiguen cifras de consumo especialmente bajas en ciudad y, en algunos casos, pueden ser más eficientes en el tránsito urbano que en ruta.


El estilo de conducción también puede hacer una gran diferencia

No todo depende del auto. Una conducción con aceleraciones bruscas, frenadas innecesarias y cambios constantes de velocidad puede aumentar significativamente el consumo. Anticiparse al tránsito, acelerar de manera progresiva y mantener una velocidad constante siempre que sea posible son algunas de las formas más simples de reducir el gasto.

La presión incorrecta de los neumáticos también puede perjudicar la eficiencia, ya que aumenta la resistencia al avance.


¿Qué conviene mirar antes de comprar un auto?

Cuando se analizan los datos de consumo, no alcanza con observar una única cifra. Un vehículo puede mostrar un consumo promedio muy atractivo, pero su comportamiento puede variar considerablemente entre ciudad y ruta.

Para una persona que utiliza el auto principalmente en trayectos urbanos, el dato más importante será el consumo en ciudad. Para quien realiza largos viajes por autopista o ruta, será más relevante conocer su eficiencia a velocidad constante.

La gran diferencia entre ambos escenarios tiene una explicación sencilla: en la ciudad, el auto debe arrancar, frenar y acelerar constantemente, mientras que en ruta puede mantener un ritmo estable durante más tiempo.

Por eso, dos autos con consumos similares en un uso combinado pueden comportarse de manera muy diferente en la vida real. Y conocer esa diferencia puede ser clave para elegir cuál gastará menos combustible en el uso cotidiano.

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