El elemento esencial en la rutina diaria es el acceso. Es decir, la puerta por la que el coche entra y sale todos los días. La mejora radica en la instalación de un motor portón eléctrico que permite automatizar la apertura y el cierre, lo que evita tener que bajar del vehículo para manipularlo. Si bien esta tecnología ha estado presente desde hace décadas, el sector ha crecido mucho y ofrece un producto de gran calidad que evita bloqueos y roturas. Existen, además, motores adaptados a puertas correderas o abatibles, por lo que es posible encontrar una solución para prácticamente cualquier necesidad.
Los sensores de movimiento también se están incorporando a los garajes. Tienen la función de detectar la presencia de personas o vehículos dentro del garaje y activar determinadas acciones. La más habitual es encender las luces automáticamente cuando alguien entra. También pueden integrarse con sistemas de seguridad para enviar avisos cuando detectan movimientos inesperados. De esta manera, el garaje permanece controlado incluso cuando no hay nadie en casa.
Wifi, videoportero y sistemas de alarma
La conectividad es otra de las posibilidades que han llegado a los garajes. Una conexión wifi permite vincular diferentes dispositivos y gestionarlos desde el teléfono móvil. El usuario puede controlar a distancia determinados elementos, como el portón, las luces o las cámaras de vigilancia. Por ejemplo, podemos tener conectada la batería del soplador de aire a la luz y activar el enchufe, con el objetivo de cargarla, unas horas antes de utilizar esta herramienta. Algunas soluciones también permiten crear accesos temporales, lo cual resulta muy útil cuando se alquila la vivienda o en el caso de empresas.
El videoportero es una solución clásica, si bien ha incluido notables mejoras en cuanto a funcionamiento y conectividad. Los modelos más recientes pueden enviar una notificación al teléfono móvil, por lo que el propietario puede controlar el acceso de forma remota.
En este uso de las nuevas tecnologías para mejorar el garaje no puede faltar un óptimo sistema de alarmas. Son equipos que combinan sensores de movimiento, detectores de apertura y otros dispositivos para identificar accesos no autorizados u otras situaciones como la caída del sistema de luz. Además de emitir una señal acústica, algunos sistemas pueden enviar alertas al móvil del propietario o integrarse con servicios de seguridad.
Modernizar el garaje no implica necesariamente sustituir todos sus elementos. Incorporar progresivamente estas cinco tecnologías significa más comodidad y un mayor nivel en cuanto al control de los accesos y la seguridad. Se convierte un espacio tradicional en un garaje conectado y adaptado a las necesidades y posibilidades actuales.