Testigo tablero (CEDOC)
Testigo tablero Foto: CEDOC
Testigo tablero Foto: CEDOC
ATENCIÓN

¿Qué significa esta luz en el tablero? El aviso que nunca deberías ignorar para evitar una rotura del motor

Es uno de los testigos que podemos encontrar en el instrumental del auto, pero qué significa y cuáles son los riesgos.

miércoles 01 de julio de 2026

Hay un testigo del tablero que ningún conductor debería ignorar. Se trata del símbolo de una aceitera con una gota, generalmente iluminado en color rojo, una advertencia que puede marcar la diferencia entre una simple revisión mecánica y una reparación de miles de pesos.

Conocer qué significa este testigo, cuáles son las causas más frecuentes y cómo reaccionar puede evitar una de las averías más costosas que puede sufrir un automóvil.


¿Qué indica la luz del aceite del tablero?

Este ícono representa una pequeña aceitera con una gota cayendo y forma parte de los indicadores de alerta más importantes de cualquier vehículo.

Aunque muchos conductores creen que solo advierte un nivel bajo de aceite, en realidad la mayoría de los automóviles modernos monitorean la presión del sistema de lubricación. Cuando esa misma presión desciende por debajo de los valores establecidos por el fabricante, el testigo se enciende para alertar que el motor podría quedarse sin la protección necesaria.

El aceite cumple funciones esenciales dentro del propulsor: lubrica las piezas móviles, reduce la fricción, ayuda a disipar el calor, limpia residuos generados por la combustión y protege los componentes metálicos del desgaste y la corrosión. Sin una correcta circulación del lubricante, el motor puede sufrir daños en muy poco tiempo.


Las causas más comunes por las que se enciende

Existen diferentes motivos que pueden activar esta advertencia, algunos relativamente sencillos de solucionar y otros que requieren una reparación importante.

Uno de los casos más habituales es un nivel insuficiente de aceite, ya sea por consumo natural del motor o por pérdidas ocasionadas por juntas, retenes, el filtro o el cárter. Cuando el nivel desciende demasiado, la bomba deja de alimentar correctamente el circuito y la presión cae.

También puede tratarse de una bomba de aceite desgastada o averiada, un filtro obstruido que impide el flujo normal del lubricante o conductos internos parcialmente bloqueados por residuos acumulados.

Otra posibilidad es haber utilizado un aceite con una viscosidad distinta de la recomendada por el fabricante. Si el lubricante es demasiado liviano para ese motor, la presión puede disminuir cuando alcanza la temperatura normal de funcionamiento.

No debe descartarse tampoco una falla del sensor de presión o de su instalación eléctrica. En ese caso, el sistema puede encender la advertencia aunque la lubricación sea correcta, motivo por el cual siempre resulta recomendable confirmar el diagnóstico antes de reemplazar componentes.


¿Qué hacer cuando aparece la luz del aceite?

La reacción correcta es inmediata: reducir la velocidad, buscar un lugar seguro y apagar el motor lo antes posible. Continuar circulando con la luz roja encendida puede provocar daños severos en cuestión de minutos, ya que las piezas internas comienzan a trabajar prácticamente sin lubricación.

Una vez detenido el vehículo, conviene esperar algunos minutos para que el aceite regrese al cárter y controlar el nivel mediante la varilla medidora.

Si el nivel es bajo, puede completarse utilizando el tipo de aceite especificado por el fabricante. Sin embargo, si la luz permanece encendida después de realizar esa operación, lo recomendable es no volver a poner el vehículo en marcha y solicitar asistencia mecánica.


Los daños que puede provocar ignorar esta advertencia

Seguir conduciendo cuando la presión del aceite es insuficiente puede derivar en algunas de las averías más costosas dentro de un motor.

Entre las consecuencias más frecuentes aparecen el desgaste de los cojinetes del cigüeñal, daños en las bielas, rayaduras en los cilindros, fallas en el árbol de levas y la rotura del turbocompresor en los motores equipados con turbo.

En los casos más graves, la falta total de lubricación puede provocar el "gripado" del motor, obligando a realizar una reparación integral o incluso a reemplazar completamente el propulsor.


La importancia de controlar el aceite periódicamente

Una simple revisión preventiva puede evitar la mayoría de estos problemas. Los especialistas recomiendan controlar el nivel de aceite al menos una vez al mes y siempre antes de emprender viajes largos. También es fundamental respetar los intervalos de mantenimiento establecidos por el fabricante para reemplazar tanto el lubricante como el filtro.

Utilizar un aceite de la viscosidad correcta y realizar los servicios en tiempo y forma permite mantener una presión adecuada dentro del circuito de lubricación y prolongar considerablemente la vida útil del motor.


¿Siempre es motivo de preocupación?

Existe una situación en la que la aparición del testigo es completamente normal. Al colocar el contacto antes de arrancar el motor, la luz del aceite se enciende junto con otros indicadores del tablero como parte de la autoverificación electrónica del vehículo.

Del mismo modo, puede permanecer iluminada durante uno o dos segundos después del arranque, hasta que la bomba genera la presión necesaria. Lo que nunca debe considerarse normal es que el símbolo permanezca encendido mientras el motor ya está funcionando.


Uno de los testigos más importantes del automóvil

Dentro de todas las luces que pueden aparecer en el tablero, la del aceite integra el grupo de advertencias críticas junto con la temperatura del motor y el sistema de frenos.

Por eso, cada vez que el símbolo de la aceitera se ilumina durante la marcha, la recomendación es clara: detener el vehículo, apagar el motor e identificar la causa antes de continuar. Ignorar esta advertencia puede transformar un problema relativamente simple en una reparación extremadamente costosa y comprometer por completo la vida útil del motor.