Las nuevas tecnologías y las modernas formas de comunicar son implacables y demandan que también los medios tradicionales se actualicen. En Parabrisas sabemos de qué se trata, ya que nos vamos adecuando conforme avanzan las nuevas tendencias desde 1960.
Como seguramente nuestros lectores y seguidores saben, además de la edición impresa estamos en la web (parabrisas.perfil.com), las redes sociales (Facebook, Instagram, YouTube y X), en la TV (en el noticiero RePerfilAr de NET TV), y ahora sumamos un streaming al que bautizamos Pulso Motor: un ciclo de entrevistas cuya finalidad es desmenuzar los secretos del mercado automotor a través de la visión de los protagonistas del sector.
Para el primer programa invitamos a Ernesto Cavicchioli, CEO de Hyundai Argentina y Presidente de CIDOA, la Cámara de Importadores de Automóviles de la República Argentina. A continuación, un brevísimo resumen de la entrevista.
Parabrisas: -¿Cómo manejás esta dualidad de ser Presidente de CIDOA y CEO de Hyundai?
Ernesto Cavicchioli: -A veces no es fácil, pero hay que tener en cuenta que con Hyundai llevo casi treinta años y que si bien el año pasado me nombraron presidente de la Cámara, hace muchos años que estoy vinculado en CIDOA, incluso como secretario. Es importante destacar que la Cámara representa a todas las marcas que no están fabricando en la Argentina, y que cada vez son más, porque se han sumado muchas marcas en los últimos años, sobre todo con la apertura del cupo de autos electrificados. Si bien entre las marcas competimos mucho, hay puntos en los cuales coincidimos y esos son los que tratamos de focalizar; temas impositivos, arancelarios. Queremos que haya más autos, más marcas, más competencia. Mi rol en Hyundai es tratar de posicionar la marca y vender la mayor cantidad de autos posible. Eso es lo que me pide la marca. Siempre hemos tratado que esté viva y que la empresa funcione.
P: -Has sido muy crítico durante años de cómo el mercado estaba restringido en materia de importación de vehículos.
EC: -Eso atentaba directamente contra los clientes, porque tenían poca oferta y precios muy elevados. El mapa ha cambiado radicalmente durante los últimos tres o cuatro años.
P: -¿Cómo fue esa transformación y cómo puede seguir desarrollándose, teniendo en cuenta que se avecina un año electoral y puede cambiar el color político en el país?
EC: -Desde la Cámara hemos trabajado para que haya más marcas, más competencia, más apertura, menos impuestos. Y la verdad es que con el Gobierno anterior era muy difícil, por las restricciones a las importaciones, por falta de dólares... Por un montón de cosas políticas, también. Con la administración de Milei cambió 180 grados la visión del mercado. Fue un proceso gradual. Aunque todavía sigue en parte el cepo, se sacó el Impuesto País y los impuestos internos, lo cual hizo que ya no haya saltos en las listas de precios, y que haya precios, digamos, más lineales. También se trabajó mucho en el tema de los registros para que sea más fácil y más económico patentar un auto. Obviamente, hay mucho para hacer hacia adelante, sobre todo en tasas provinciales y municipales. Hoy en día, el costo de tener un auto es muy alto.
P: -Hyundai ha tenido históricamente un buen posicionamiento de sus productos, sobre todo en el segmento medio, pero con el HB20 eso cambió.
EC: -Hoy el HB20 es nuestro modelo de volumen y está actuando bastante bien dentro de su segmento, con aproximadamente 5 por ciento de la venta total de ese segmento, un espacio que se ha achicado un poco, porque hay mucha migración desde los hatch B a los SUV.
P: -¿Cómo ven la evolución de los autos de origen chino en CIDOA?
EC: -La competencia siempre es buena. Creo que lo de los chinos no es un fenómeno argentino. Los vemos en Uruguay, Chile, Perú, en otros países de la región. Pero también en Europa. La industria automotriz china es hoy la más grande del mundo, y en cuanto a autos electrificados se han movido muy bien: es justamente ahí donde está la mayor penetración que tienen en la Argentina a partir del cupo que dio el gobierno de 50.000 autos anuales.
P: -¿Es un mercado saludable dentro de esas condiciones?
EC: -Yo creo que el más beneficiado es el consumidor, porque hoy tiene un montón de opciones de marcas y modelos a precios muy competitivos. Por ahí como crítica u observación podríamos decir que se concentró toda la oferta en un segmento porque los importadores que usan el cupo tratan de maximizar la rentabilidad por unidad. Creo que hay que ir a un modelo como tienen la mayoría de los países donde no hay cupo, cantidad máxima de unidades ni precio FOB máximo, sino un esquema de aranceles por tipo de vehículo (eléctrico puro, híbrido, híbrido enchufable).
P: -La posventa y la provisión de repuestos a futuro son, tal vez, los principales temores de quienes se interesan en los autos chinos...
EC: -Cuando vinieron los primeros autos japoneses en los 80, hubo temores similares, lo mismo en los 90 con la llegada de los coreanos. Hoy el grupo Hyundai es el tercero del mundo en producción y venta de autos. Y ahora pasa con los chinos, lo que es lógico que pase, y eso genera dudas. Creo también que la confianza que deposite un comprador depende mucho del distribuidor, de cómo maneja la marca, quién está detrás. Es una buena práctica analizar la marca en otros mercados, algo que podemos hacer fácilmente.
P: -Hay gente que tiene miedo de comprar un auto chino ahora porque teme que el año que viene puedan cambiar las reglas de juego…
EC: -Yo he estado detrás de Hyundai los últimos 25 años y hemos vivido todos estos gobiernos tan proteccionistas y tan restrictivos, y los repuestos siempre entraron. Quizás los tiempos fueron un poco más largos y hubo que hacer más procesos, pero los repuestos siempre estuvieron. En ese sentido, creo que no va a haber problemas: que cambie el gobierno no significaría que uno se quede con un auto que no sirve para nada.
P: -¿Existe alguna posibilidad de que Hyundai fabrique en la Argentina?
EC: -Nuestra relación con la casa matriz siempre fue muy transparente, y ellos saben bien que si uno quiere tener cierta porción del mercado en un país tan especial como la Argentina, hay que tener algún tipo de radicación. La marca ha dado algunos pasos hacia adelante, como la instalación de la fábrica en Brasil, y también hay en México una planta de Kia. La Argentina es un próximo paso a definir en algún momento.