martes 25 de junio de 2019
CLáSICOS | 26-05-2019 11:00

Así probábamos al Peugeot 504

Desde el comienzo de su producción en nuestro país en 1970, el sedán del león cautivó a más de dos generaciones de usuarios. En esta ocasión recordamos la versión SRX, probada en 1991.

En noviembre de 1991, la edición número 160 de Revista Parabrisas lanzó un nuevo test de uno de los clásicos que trascendió en la línea de montaje durante casi 30 años, el Peugeot 504. En aquella ocasión la versión probada fue la SRX, con el ex piloto de Fórmula 1, Carlos Reutemann, al volante del sedán del león.

Test

Nostalgia, recuerdos, anécdotas, simplemente vivencias de años atrás son lo que se nos dibujó en la mente al tener el primer contacto con este Peugeot 504 SRX, nueva expresión de otro clásico que adoptó nuestro país, a partir de 1970 y que, junto al Ford Falcon, identificaron a más de dos generaciones de usuarios, aunque este "arrastre" del 504 no es sólo a nivel local ya que en su tiempo, constituyó un éxito de la marca a nivel internacional. 
Después de dos décadas de su presentación en nuestro mercado, hoy nos ocupamos de esta versión SRX que ofrece un restyling con otro remate de cola, nuevo panel de instrumentos y el motor de 505, con 8 caballos más que las restantes versiones del 504.

Estética exterior

El repaso general le dio más "señorío". En el interior hay un nuevo panel de instrumentos y de puertas. Exteriormente tiene una nueva cola "made in" Pininfarina, estilizando la parte posterior, pero que contrasta con el resto del auto, principalmente con el frente, donde no se advierte ningún cambio, componiéndose una especie de contradicción.

Así probábamos al Peugeot 504

Habitáculo

Mejorado ostensiblemente en relación con versiones anteriores. Además de nuevos diseños en algunos de sus partes, las combinaciones de colores resultan muy logradas. Asimismo, se cuidaron detalles de terminaciones y se hizo un redimensionamiento de espacios. El conjunto en sí fue mejorado totalmente, alcanzando a conformar una "escenografía" de mejor nivel y confort.

Puesto de comando e instrumental

Este rubro también fue mejorado, especialmente reduciendo el alto de los asientos delanteros, situación que beneficia a los conductores de estaturas generosas (no es nuestro caso, aunque nos lo hacemos "carne"), pero que además logra una posición de manejo más lógica. El selector de caja está bien ubicado y la pedalera también. Los instrumentos son los normales de todo auto de este tipo. Pero tiene algunas cosas raras para esta época: el volante es demasiado grande, los comandos de luces largas y cortas, de nuevo diseño, requieren habituarse a ellos, y la manija de apertura de puerta del conductor atenta contra el brazo izquierdo del mismo por-que está demasiado embutida y, al estirar el brazo, generalmente se choca contra el volante.

Así probábamos al Peugeot 504

Visibilidad

Después de más de veinte años de diseño, la visibilidad no es de las mejores, comparándolo con autos de última generación. Tiene algunos puntos ciegos por los parantes, especialmente los traseros. Pero es pasable. Tampoco ayudan las escobillas. de mala calidad, algo lamentablemente generalizable a casi todos nuestros autos. Por ejemplo, nos pasó lo mismo el mes pasado con la versión "top" del Renault 11.

Climatización

La calefacción es perfecta. La ventilación tiene bastantes puntos flojos. También esto tiene que ver con los años del modelo; creemos que no necesita más salidas sino un trabajo para que las tomas y toberas tengan mayor caudal que el actual.

Confort de marcha

Siempre fue uno de los grandes atributos del 504. En éste, por supuesto, es mejor por el confort interior, por las cubiertas y porque es el "top" de la línea, de manera que se cuidó cada aspecto, Ya no es un auto para hacerse el "tuerca", pero si se encara un manejo normal, delicado, el balance es muy bueno.

Así probábamos al Peugeot 504

Maniobrabilidad y dirección

Es buena, siempre fue buena la maniobrabilidad de un 504. Las hay mejores actualmente, pero extenderse en esto sería reiterar conceptos. En esta versión la solución de la dirección servoasistida es fundamental y además le cae perfecta a un auto de estas características, donde se buscó el mayor confort posible. 
Para estacionar es muy cómodo y la dirección tiene la dureza ideal, al margen de la velocidad a que uno prefiera viajar.

Equipamiento y accesorios

Es bueno y lógico para el tipo de auto. Aire acondicionado, luneta térmica, bloqueo automático de puertas y tanque de nafta, levantacristales eléctricos delanteros, dos espejos exteriores, buena radio AM/FM, guantera con luz interior, etc.. Las butacas son más anatómicas, el cenicero y el encendedor están bien ubicados y los cinturones no presentan problemas y son de fácil regulación. 
Lo que resulta raro e incómodo es la ubicación de la perilla de luces reglamentarias, ahora alojada en el panel central, junto a las restantes de desempañador y baliza. Un cambio que para encender las luces cortas, por ejemplo, requiere de dos movimientos distintos, uno con el brazo derecho y otro con el izquierdo.

Así probábamos al Peugeot 504

Motor

Ya está probada su confiabilidad a lo largo de su permanencia y aceptación en el mercado. Está claro que su ingeniería pertenece a otra época, pero vivimos en la Argentina y por esta razón este motor de 2.000 cm3 y 108 caballos, que equipa al 505, ya rindió todos los exámenes que se puedan imaginar. Es realmente bueno y justo para el auto. Se lo puede utilizar a régimen bajo, en ciudad, sin problemas. Si prefiere la ruta, entre las 3.000 y las 5.300 rpm encontrará el mayor torque y sus mejores prestaciones.

Performance

Si uno pretende emular a algún piloto de competición actual con el 504 SRX, creemos que se equivoca. Existen autos más ágiles, livianos y modernos para estos gustos. También más económicos. Este es un producto ideal para una familia o para una persona "normal", usuario común. Le sirve para la ciudad porque a pesar de ser un mediano grande, es suficientemente ágil y rápido. Le sirve para la ruta porque ofrece comodidad y buen confort de marcha. Además, si se quiere viajar rápido, puede crucerear a 160 km/h. Para nosotros es suficiente por las características del vehículo y los usuarios a que está apuntado. Los datos de aceleración, velocidad y elasticidad los detallamos en recuadro aparte aunque no definen, en este caso, una compra o una elección.

Así probábamos al Peugeot 504 SRX

Transmisión

Los comandos de caja son suaves y justos. La palanca es la tradicional de Peugeot, que podría mejorarse con una de mejor "grip". De cualquier manera el sistema está mejorado porque ya no salta ninguna marcha cuando se transite por pisos desparejos. El embrague mostró un funcionamiento normal y suave. 
Hace unos años se le incorporó a la transmisión el sistema de diferencial autoblocante, mejorando la tracción del tren delantero. Sin embargo al clásico zapateo sólo se logró atenuarlo. Además, en el empedrado, con piso húmedo, el tren delantero parece ir en el aire, requiriendo un cuidado extremo a la hora de acelerar, principalmente cuando se sale de una curva a cualquier velocidad.

Frenos

Una de las grandes virtudes de los Peugeot fueron siempre los sistemas de frenos. Seguros, de buen accionamiento, con un pedal firme y sin vicios. En frenadas bruscas el auto no se desacomoda de su línea o trayectoria.

Suspensión

La solución adoptada es la clásica: McPherson adelante y eje rígido atrás. En un momento, por las características del auto, le otorgaba gran confort de marcha y serenidad. Este fue uno de los puntos más salientes de los primeros 504. Luego, con la incorporación de motores de mayores cilindradas y naturalmente más potentes, pasó a ser uno más, discreto. Hoy ya el tren trasero no transmite bien la potencia al piso.

Así probábamos al Peugeot 504

Consumo

No es excesivo, pero en este rubro se vuelve a manifestar que es un auto hoy superado. No tanto viajando en ruta a velocidades altas sino a 100/120 km/h, o en tramos urbanos en ciudad. Los hay mucho más económicos con cilindradas similares. Aquí la ingeniería de última generación lo desplaza ampliamente.

Accesibilidad

Por tratarse de un mediano grande y por el tamaño de sus puertas y la altura del auto, la accesibilidad es muy buena. Más amplia adelante pero igualmente cómoda atrás. La diferencia radica en que en la parte posterior, por la caída del techo, los espacios para acceder son más chicos. En relación con el vano motor, el espacio es amplio y cómodo para trabajar.

Así probábamos al Peugeot 504

Terminación y estanqueidad

Este puntaje no es un castigo al Peugeot sino manifiesta solicitud de nuestra parte para que todos los productos nacionales cuenten con el debido control de calidad. Es cierto que este SRX es superior a otras versiones pero también muestra los vicios de nuestra industria. Hay plásticos ruidosos. otros flojos, elementos que no cierran o abren correctamente, etc... Algo común en nuestro mercado. La estanqueidad se mostró eficiente en cuanto a polvo y agua, no así con filtraciones de aire.

Tenida en ruta

A lo largo del tiempo éste fue otro de los rubros destacables del 504, mejorado en los últimos años con la incorporación del autoblocante. En lo derecho va muy bien, salvo cuando se cruza un camión de frente, donde se percibe su gran área frontal (Cx 0,39). En las curvas rápidas circula realmente bien, mientras que en las lentas y con piso desparejo, hay que prestar mucha atención al tren delantero.

Luces

Este es otro rubro muy bueno del 504. Las cortas son realmente efectivas por el campo y la distancia que cubren. Las largas tienen buena profundidad. Las reglamentarias son las comunes. Adelante integradas al "babero" y las traseras formando parte del nuevo restyling posterior.

Así probábamos al Peugeot 504

Baúl

Mantiene los 460 dm3 de capacidad, lo cual es muy bueno para un auto de dicho segmento. La solución de ubicar la rueda de auxilio en el exterior, debajo de su piso plano, es una alternativa muy criteriosa. No así la cerradura, que está demasiado embutida y en la cual, para lograr una apertura cómoda se necesitaría la llave de San Pedro. Un detalle para mejorar.

Otros datos

Velocidad máxima: 166 Km/h

Aceleración 0-100 Km/h: 13,42 segundos

Consumo ciudad: 7,24 Km/l

Consumo en ruta a 120 Km/h: 9,34 Km/l

Dimensiones: Largo 4.532 mm; Ancho 1.690 mm; Alto 1.460 mm; Entre ejes 2.740 mm; Tanque de nafta 60 litros; Baúl 460 dm3; Peso del auto 1.245 kg

El análisis de Carlos Reutemann

Un clásico bien "metido" en la gente

Hablar de Peugeot 504 es algo así como hablar del Falcon... Creo que nuestra generación de usuarios de automóviles tuvo a lo largo de muchos años a estos dos autos como los más perdurables. El Falcon quizá fue el "top" para la gente de trabajo y para el usuario de mayor edad. Mientras que el Peugeot fue el clásico de los más jóvenes... Desde cuando se presentó en nuestro país fue el auto preferido de los jovencitos y también por la gente adulta. Sinónimo de status, confort, elegancia. Y además fue ganando adeptos por su gran confort de marcha, por las bondades de sus distintos motores, por una suspensión adecuada y por esa comodidad interior que para su época resultaba de avanzada.

Claro, ahora pasaron muchos años de todo aquello. Sin embargo el 504 se fue aggiornando con nuevas "lavadas de cara", motores más potentes y de mayor cilindrada, y algunos elementos de confort más actualizados. Observándolo detenidamente, no se puede negar que hoy es un auto superado, pero lo clásico de su línea lo hace perdurar en nuestro mercado, donde tiene una porción más que considerable.

Carlos Reutemann a borde del Peugeot 504 SRX

Analizando este SRX, podemos encontrar un rediseño de la cola que lo hace más actual aunque agrega muy poco al conjunto. Las llantas de aleación también le otorgan un toque más elegante y audaz. Mecánicamente es confiable y la incorporación del motor del 505, con 108 CV, lo dota de casi un diez por ciento más de potencia que le viene muy bien. A esto debemos sumarle algunos elementos más de confort y el autoblocante, que ya venía en ediciones anteriores.

En general, por tratarse de un clásico, creo que debe perdurar en el tiempo porque se metió en el corazón de muchos usuarios, que lo siguen reconociendo. Tiene discreta visibilidad, buenos frenos, una caja confiable y justa, y la posición de manejo es cómoda. El volante me resulta excesivamente grande y en cuanto a la estanqueidad, debieron de haberla cuidado un poco más porque tiene algunas filtraciones.

De todas formas el habitáculo me parece apropiado para un vehículo de este tipo. Las suspensiones son nobles y clásicas, confiriéndole un buen andar. No es un auto para hacer locuras, aunque, si uno se las propone y las sabe hacer, pueden resultar más que divertidas. Pero hablando en serio, creo que es un producto normal... Sin muchas luces ya llegando al año 2000, pero confiable y en resumen agradable. La gente lo distinguió entre sus preferidos y por lo tanto hay que respetar esa elección, aún considerando lo desactualizado de nuestro mercado por razones económicas.

Finalizo hablando del motor, que técnicamente también esta pasado de moda pero al que nadie puede discutirle la confiabilidad. Creo que armoniza con todo el conjunto entregando un auto de buen andar, con una velocidad final aceptable para nuestros caminos y una reprise adecuada para su tamaño.

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