jueves 2 de abril de 2020
CLáSICOS | 14-02-2020 16:12

Cómo era Mar del Plata hace 53 años y qué se pensaba a futuro

Te mostramos los principales atractivos de La Feliz y la vida marplatense en un especial de Parabrisas de la edición de febrero de 1967. Cuáles eran los rubros más importantes, la características de la ciudad balnearia, los turistas, la Ruta 2, las galerías, la pesca, entre infinidades de cuestiones de uno de los puntos más relevantes de la República Argentina.

Mar del Plata, uno de los principales puntos turísticos más importantes de la Argentina y por qué no del mundo. Para muchos el lugar ideal para tomarse un descanso, para otros un centro de atracción para disfrutar de la playa, sin perder de vista todos los lugares comerciales presentes en una ciudad. A pesar de las diferentes propuestas que ofrece "La Perla del Atlántico", cómo era la vida en La Feliz hace exactamente 53 años. A continuación, repasamos la nota publicada por Revista Parabrisas en la edición de febrero de 1967.

Para la mayoría, Mar del Plata es únicamente sinónimo de Turismo, pero "La Capital del Atlántico" tiene otras, y potentes, posibilidades de renovación. Es este un reportajė vivo a una ciudad diferente, con ansias de vida propia, y una población estable que crece año a año con la decisión inquebrantable de prolongarse más allá del efímero verano

"ADONDE van los marplatenses a veranear?" Esperábamos una respuesta general. En cambio la contestación fue tajante: "¡A RÍo Hondo!". ¿Por qué precisamente a Río Hondo? En parte, por supuesto, porque la temporada de la famosa terma santiagueña es de invierno, o sea que "descoincide" cómodamente con la temporada de veranó en la cual todos los marplatenses, quien más quien menos, tienen muchisimo que hacer. Pero Río Hondo no es el único lugar de invierno que tiene la República Argentina. La explicación, entonces, es otra: gran cantidad de hoteleros marplatenses tienen también establecimientos en Río Hondo, o viceversa. Más aún: como rúbrica de la cálida amistad entre ambas localidades, Río Hondo tiene una calle Mar del Plata. y viceversa. Fuimos a la famosa Perla del Atlántico llevados por la idea de hacer una nota que NO fuera de turismo, sino de la vida propia de Mar del Plata, comercial, cultural, social. Nuestro principal informante -Luis Martínez Tecco, encargado de relaciones públicas de Cerenil, periodista, infatigable trabajador- nos dio tantas informaciones que es difícil saber por dónde empezar.

INDUSTRIA Y COMERCIO

Podríamos empezar mencionando brevemente las principales actividades industriales y comerciales de Mar del Plata. Son ellas: pesca y harina de pescado, tejidos, piedra Mar del Plata, comercio al detalle, visones, flores. Y turismo. En cierto modo, el turismo absorbe todo, aunque hay en la Ciudad Feliz gente con previsión de futuro que quiere que Mar del Plata busque otra cosa. Por ejemplo, ¿sabía usted que Mar del Plata se está convirtiendo, o se ha convertido, en una especie de supermercado del sur de la provincia? Nosotros no lo sabiamos, pero hay gente que viaja de Tandil, Balcarce, Necochea, y todas las localidades de esa inmensa -y rica- zona de influencia para hacer sus compras en Mar del Plata donde encuentran un inmenso surtido y además, según los comerciantes, precios más acomodados. Esto, más el aluvión anual de turistas, hace que el centro comercial de Mar del Plata tenga una cantidad realmente impresionante de negocios. Se cuentan de a centenares y venden des- de mariscos hasta antigüedades, pasando por muebles, ropa, tejidos -muchísimos- óptica, terrenos, y cualquier cosa que se le pueda ocurrir al transeúnte, incluso artículos de importación... bueno, articulos fabricados en el extranjero.

LAS GALERÍAS

Hay "cualquier cantidad" de galerías, desde la tradicional SACOA, hasta la novísima Galería de las Américas, y las recientes como la San Martín, Peláez Aller, Cristal, etc. Son luminosas, modernas, agradables y ofrecen una impresionante selección de artículos. Y trabajan todo el año ¿Y cuál es el mejor negocio de Mar del Plata? Tipicamente, Martlnez Tecco contesta: "¡La inflación!". El aumento de valores de "llave" es tan fabuloso que para quien establezca un negocio en cualquier determinado año, le basta salvar los gastos durante ese primer año para ya poder vender la "llave" con una fabulosa ganancia durante la temporada siguiente. Hoy un zaguán puede costar 500.000 pesos de llave durante la temporada. El verano que viene ¿chi lo sá?

LOS PESCADORES

La industria del pescado es bastante importante en la economía marplatense, como lo es también la de harina de pescado, usado como fertilizante en una vasta zona del país. El mundo de los pescadores es un mundo aparte; la mayoría son italianos o descendientes, hablan italiano entre sí, conservan tradicionales costumbres de Génova y lugares adyacentes, y ganan bastante bien (50.000 pesos un pescador "raso") por un oficio que es ingrato, peligroso y duro. Y no obstante, hubo una mujer pescadora, patrona de una lancha, que además vive aún en Mar del Plata. Hace años vino de Italia, estableció su lancha, y pesó hasta decidirse por el retiro. 

Es una anécdota más de las millares que circundan este extraño mundo -314 lanchas, cada una un microcosmos- del Puerto de Mar del Plata. Las recientes operaciones de pesqueros extranjeros puso en los titulares de los diarios la vida de esta discutida industria. Parece que la industria de harina de pescado de algún modo está amenazando su propia subsistencia. La transformación de la materia prima deja como residuo un ácido que, echado al mar, corroe los fondos de las mismas embarcaciones pesqueras, aparte de atacar también las de la Base Naval que ya ha hecho sentir su voz al respecto. Probablemente las fábricas de harina, tarde o temprano, tengan que alejar sus operaciones de la zona urbana. Muchas de las embarcaciones se construyen en Mar del Plata. Hay astilleros pesó y empresas reparadoras que hacen y arreglan pesqueros de todo tipo, hasta de alta mar.

Mar del Plata

TEJIDOS, VISONES Y FLORES

Tres industrias de bastante importancia dentro de la economía marplatense son tejidos, visones y flores. "Lo" de los tejidos es, seguramente, conocido por todos los turistas que han ido alguna vez a Mar del Plata, vale decir, prácticamente todos los argentinos. Una infinita selección de prendas de bellísimos gustos se ofrecen en innumerables negocios del centro. Pero no existen grandes fábricas. La hilandería marplatense es esencialmente una industria casera, artesana... como lo son, desde otro punto de vista, la cría de visones y el cultivo de floras. Hay quince criadores de los pequeños, valiosos y feroces animalitos cuyas pieles son tan cotizadas por las mujeres de todo el mundo. Verdaderamente son feroces estos pequeños mamíferos; no solamente lo son por naturaleza, ya que son animales cazadores, sino que además su largo encierro en jaulitas de metal nada hace por suavizar su carácter. De ahí que sus cuidadores se preocupen bien por calzarse gruesas manoplas de lona antes de sacarlos de la jaula, Y no salen degollando, pero si mordiendo. Comen pescado, los machos tienen un ciclo útil de cuatro años, viven más o menos siete años, y son bastante delicados de criar, según nos explicó el encargado de "Minklandia", señor Balsells.

Las flores... bueno son hermosas y perfumadas. Bajo el pesado y espeso clima de los viveros de vidrio, se crían en la zona adyacente a Mar del Plata las más hermosas especies, que son llevadas por avión a todas partes del mundo. Viajan en camiones refrigerados a Buenos Aires y de ahí por avión carguero a Alemania, Inglaterra, Francia, y muchos otros países. José Figueroa, curtido y amable encargado del vivero Gianotti, puede hablar horas sobre su tema favorito. Nos mostró cómo se siembra en arena volcánica (porque así crecen mejor y más rápido) y después se trasplantan a los viveros de donde se cosechan una vez llegada su madurez. Cuando nosotros estuvimos por ahí estaban "haciendo -esa es la jerga- claveles: rosados blancos, amarillos y el hermoso y delicado Mar del Plata, de motas blanca y rosadas y del cual sólo unas pocas docenas de ejemplares existen en mundo. En la ruta a Buenos Aires "hacen tulipanes, pero no tuvimos tiempo visitar ese vivero; de todos modos, esta flor tan hermosa, resulta para la mayoría un negocio no muy bueno ("Nadie quiere esperar cinco años a que su capital empiece a devolver utilidades...").

SOCIALES

Nos interesamos a continuación por el Mar de Plata social y cultural. Parece que el gran problema es que la ciudad está perdiendo su gente joven. Los hijos de hoteleros no quieren ser hoteleros a su vez. Van a Buenos Aires o a otras localidades y se dedican a cualquier otra cosa. En cambio, hay una enorme cantidad de recibidos en las llamadas "carreras tradicionales -medicina, abogacía, etcétera-. Felizmente, hay en Mar del Plata poca pobreza. Hay una villa de emergencia pero sus construcciones son palaciegas comparadas con las de las villas miserias del Gran Buenos Aires. Esta villa de emergencia está compuesta en su mayoría por gente que vino a trabajar algún verano y luego se quedó. Además, en la zona de las canteras, llamada "Batán", hay una población bastante grande de de chilenos, que lamentablemente adolecen de algunos males sociales como hacinamiento, alto grado de tuberculosis y alcoholismo. Son, en general sumamente reacios a los intentos de ayuda de los distintos grupos de acción social. En el resto de la ciudad impera clase media alta, alta burguesia y aristocracia.

En general, la gente vive bien, tiene auto, y es sumamente cerrada en invierno -como consecuencia lógica de haber hecho el papel de anfitrión todo el verano, cuando se van los turistas los marplatenses quieren descansar. Y en verano, el márplatense va a La Perla, la playa "de ellos". Por más que uno quiera, no puede alejarse mucho tiempo del turismo y sus consecuencias. Por ejemplo, nos contaron que muchas familias se "comprimen" -por ejemplo, dos familias emparentadas (o no) viven en una misma casa en verano y la otra casa la alquilan por la temporada-. Y aunque no sea así, muchos marplatenses de todos modos tienen sus casas permanentemente llenas de amistades... que en cierto modo le vienen bien, porque las visitas se encargan de llevar los chicos, tanto propios como de los dueños de casa, a la playa.

Mar del Plata

Nosotros teníamos la idea de que los lugareños casi nunca se acercaban a la playa, pero parece que no es así; más aún, mucha gente aprovecha la hora de la siesta (los comercios abren generalmente por la tarde a las dieciséis) para "hacerse" una hora de playa al mediodía. Hasta en el más pleno invierno suelen verse los adoradores del sol en la Bristol; es un grupo de gente amiga que se dedica a tomar sol hasta en los días más inhóspitos. Allá ellos. Hay actividad teatral, profesional con elencos (generalmente) de Buenos Aires y vocacional con dos o tres muy idoneas agrupaciones del lugar. Pero la pintora Bibiana Martín, marplatense que estuvo mucho en Buenos Aires y ahora volvió a su ciudad natal, dice algo amargamente en su negocio de la Galería de las Américas: "Para vender tengo que exponer en Buenos Aires

¿Y EL FUTURO. ..?

Parece que hay una pesada sombra sobre el futuro de la Ciudad Feliz. El mar está comiéndose la playa, unos centímetros por año, pero los suficientes como para que unas décadas más vean las olas lamer el Bulevar Marítimo. Frente a esa disyuntiva aparentemente irreversible, hay gente en Mar del Plata que piensa seria y preocupadamente sobre el futuro. Mar del Plata, según algunas opiniones, debe convertirse en el eje de la inmensa zona turística que cubre toda la costa de la provincia de Buenos Aires. Ya va en camino de eso con sus tremendos supermercados; pero los intereses opuestos a esa transformación siguen optando por soluciones de aplicación más inmediata, Lo cierto es que hoy por hoy, año 1967, La Perla vive un boom que se traduce en incontables rascacielos y un hormigueo que se mantiene semana tras semana a lo largo de todo el año.

Vinculado a este problema está la pavimentación eventual de la ruta 11 provincial, el "Camino de la Costa". Mucha gente en Mar del Plata objeta esa pavimentación por considerar que los turistas "se van a ir quedando" en los balnearios más nuevos del Atlántico. Otro punto de vista, sin embargo, es el contrario; piensan que la pavimentación integral de la ruta 11 comunicará esos balnearios con Mar del Plata, manteniendo de esa forma el criterio del Supermercado del Sur. Mar del Plata es vigorosa, fuerte, moderna, agradable para visitar, bien ubicada económicamente. las atribuciones como para convertirse en la capital de una inmensa y riquísima zona de la provincia. Sin entrar en el conflicto de intereses y puntos de vista, creemos que, mantenga o no Mar del Plata su inmensa corriente de turismo, debe también pro. curar sus medios independientes de sustento. El turismo, después de todo, es sumamente casquivano.

PARA TURISTAS

Ningún arqueólogo futuro podrá registrarlo. El asfalto de la ruta 2 no se queja ni podrá hablar. Pero es uno de los mayores éxodos humanos, la migración temporaria de dos millones de personas decididas a ocupar una franja arenosa de treinta metros sobre la orilla del mar. Una playa que tiene como fondo los nuevos rascacielos de Mar del Plata, con la mole simétrica de su Casino Mar del Plata está, estuvo o estará en los planes turísticos de argentino y su nombre repercute desde hace años en las agencias de viaje de todo el mundo. Por eso, hablar de la "Perla del Atlántico" o de la "Ciudad Feliz" -para usar, por fin, sus remanidos motes- implica el riesgo de repetir también los mismos temas de siempre. Así es que aquí, como un ser vicio práctico para el lector-inminente- turista, hablaremos de lo nuevo que ofrecerá este año la ciudad balnearia a sus visitantes ocasionales.

LA RUTA 2

Helicópteros, aviones, autos-guía, motocicletas y un complicado sistema electrónico en el que participan aparatos de radar y equipos de radiocomunicación, forman parte de un intento para borrar un nombre: "ruta tragica". La policía de la Provincia de Buenos Aires está decidida a hacerlo, a aumentar las condiciones de seguridad en el tránsito de la ruta 2 durante la temporada veraniega. Ya consiguió éxitos resonantes en las dos temporadas anteriores, pues las estadísticas ratifican el éxito de sus "operativos seguridad" señalando drásticas reducciones en la cantidad de aviones, autos-gula, accidentes allí producidos. Este año la novedad la constituirán los "autos-lideres" que -muchas veces sin identificación policíaca- marcharán a una velocidad exacta de 80 kilómetros entre la columna de vehículos que avanzan por la ruta. Cualquier vehículo que salga de la columna e intente superar a otro, automáticamente delatará su infracción a la velocidad máxima establecida.

Mar del Plata

Una comunicación radiofónica y en el próximo puesto caminero el infractor será demorado para abonar una multa, permaneciendo allí durante un mínimo de dos horas. Del mismo modo, los invisibles ojos del radar seguirán vigilando como murciélagos atentos para detectar infractores, escondidos detrás de cualquier arbusto inofensivo. por otro lado, otros equipos más visibles estuvieron trabajando para reacondicionar la ruta y alistarla para su máximo esfuerzo. Vialidad Nacional y algunas empresas concesionarias colocaron nuevas carpetas asfálticas, reparando baches y alisando las traicioneras banquinas. Poco más allá de Chascomús el conductor encontrará que la antigua trampa del kilómetro 125 (curva cerrada en "S" con paso a nivel en el medio) ha quedado anulada mediante un espectacular desvío que salva las vías por un puente. Asimismo, el puente sobre el río Salado ha quedado definitivamente ensanchado, lo mismo que los otros más pequeños que a lo largo de la ruta representaban imprevistas zancadillas mortales para los automovilistas. El único puente angosto cuya obra de ensanche aun no quedó terminada es el que está sobre el canal 5, en el kilómetro 315 y poco antes de llegar a General Pirán.

EN LA CIUDAD

Solamente el aire salado sobre los eucaliptos y el gran número de letreros sobre los costados indica la proximidad de Mar del Plata, antes del puesto caminero y el "rond-point" de la avenida Constitución. No hay entradas imponentes, el espectáculo viene después. Quienes entran por el "Olivos" marplatense disfrutarán de su ensanche mientras verifican los nuevos "boliches" instalados, entre los que ahora se notan algunas parrillas al estilo de los "carritos" de la Costanera porteña. Otra novedad es la terminación de la rotonda en el cruce con la costanera, que por fin tiene su pavimento y algunos sencillos canteros. Llegando al centro, al enfrentar el edificio del Casino, yendo por el boulevard Peralta Ramos, encontrará otra cosa nueva: un semáforo que regula el tránsito para permitir el cruce de peatones que van a la playa. Más adelante, se aprecia la flamante instalación de alumbrado con "luz blanca" que se extiende hasta Playa Grande. Bajando por la bifurcación que orilla la Playa de los Ingleses, se verificará la buena realización que permite dejar reconstruida esa defensa de hormigón destrozada por la erosión marina.

El centro ya no dejará cumplir con el tradicional paseo en automóvil por la concurrida calle San Martín, esfuerzo que provocó no pocos infartos en los miles de conductores que debían maniobrar en una jungla de caderas, guardabarros y bocinazos. Para evitar esa congestión se ha prohibido absolutamente el estacionamiento en las calles San Martín y Rivadavia (entre San Luis y Buenos Aires) y se cerró al tránsito desde las 11 hasta las 24 horas por San Martín en el mismo trayecto. Como una compensación, se ha autorizado el estacionamiento frente al Casino y sobre la mano derecha yendo desde avenida Luro hasta Güemes. El propio intendente, coronel Pedro Enrique Martí Garro, ha aleccionado a la Policía Municipal de Tránsito (72 hombres) para que suavicen su trato con los turistas, que sean discretos y amables pero que apliquen rigurosamente las normas del Reglamento. Algo así como guante de terciopelo sobre mano de hierro. Sin embargo, la temporada turística atempera los ánimos y la severidad nunca es excesiva: entre una gama de multas que van desde 100 a 50 mil pesos, el promedio es de unos 1.000 pesos por infracción.

Mar del Plata

Al mismo tiempo, se prevendrán abusos en las tarifas y precios de consumiciones en servicios públicos y privados, para lo cual bastará un llamado telefónico para que se movilicen simultáneamente la Dirección de Turismo, la Policía Municipal y el Comando Radioeléctrico. En un aspecto similar, se ha resuelto que al aeropuerto de Camet se lo considere como ubicado dentro del tejido urbano, para evitar tarifas excesivas de taximetreros con ambiciones de "self-made- man". Durante cinco meses 330.000 los vehículos que se amontonan en la ciudad atlántica por la temporada veraniega (de ellos, unos 50 mil son locales) y si se dispusieran uno al lado de otro ocuparían una superficie de unas 200 manzanas de terreno. Afortunadamente, nunca llegan a reunirse todos juntos, aunque en enero y febrero son unos 2.300 automóviles los que confluyen a Mar del Plata por sus distintos accesos. Esta enorme columna motorizada origina numerosos problemas, principalmente el del estaciona- miento. Para resolverlo, es importante el aporte de las precarias playas de estacionamiento instaladas en terrenos baldíos, que se suma a las 75 playas y 150 garages en funcionamiento. El presupuesto de cada turista deberá incluir una partida de unos 1.500 pesos por cada quince días, ya que los precios oscilan entre los oficiales de 60/80 pesos hasta los 100/200 que cobran las playas particulares, según su ubicación.

EL TECHO

La desesperación que mostraban los protagonistas de aquella memorable película del neorrealismo italiano durante la búsqueda de un techo para cobijarse no está muy lejos de lo que puede sentir aquel turista desprevenido que llegue a Mar del Plata en plena temporada sin haber resuelto el problema del alojamiento. Hay miles de hoteles en el ámbito marplatense, de todas las categorías y precios. Hasta ochenta mil casas, chalets y departamentos para alquilar. Aquí no hay novedades visibles ni mayores variantes, pero para los que gusten del placer de vivir al aire libre, al lado mismo del mar, están las carpas y los modernos equipos de camping. Mucha gente gozó de ese disfrute en años anteriores, levantando sus carpas cerca de Punta Mogotes y formando campamentos que algunos hoteleros resentidos dieron en llamar de "gitanos", En realidad, esos campamentos no contaban con instalaciones sanitarias mínimas y daban un mal aspecto a la elegante urbe.

La necesidad con el placer se han combinado, por fin, para satisfacción de todos y ahora la intendencia ha habilitado con urgencia un terreno de unas 13 manzanas cerca de El Alfar, en el. camino a Miramar. Todavía no se lo ha provisto de elementos modernos, pero sí contará con lo indispensable: agua, luz y baños. Las tarifas y comodidades de hoteles se detallan en nuestra sección de Guía Útil, por lo que ahora nos ocuparemos de otra necesidad vital: la comida. Salir una noche a cenar dentro de la formalidad que permite Mar del Plata (nada de corbata!... únicamente hay que guardarla si uno se retrasa para entrar en la tarde al Casino), requiere prever un gasto bastante grande, sobre todo si se pide una paella en alguno de los restaurantes de más renombre. Por suerte, ésta es una variante que queda reservada para alguna gran ocasión, si nos ha ido bien en el Casino o si los cálculos de presupuesto fueron muy buenos y nos han sobrado unos pesos para tirarlos en la última noche. Las viandas para comer en la playa, la canasta o el bolsón playero llenos de sandwiches y bocadillos, alguna "pi- cada" en los barcitos costaneros o "descubrir" sencillos y económicos restaurantes en las afueras, son otras tantas posibilidades para cubrirse en la hora de los bifes. Y hablando de bifes, por el lado de avenida Constitución, cerca de los "boliches" nocturnos se han erigido algunos simpáticos puestos donde el humo de las parrillas nuclea a algunos desprejuiciados que cenan liviano para poder moverse libremente en las vecinas pistas de baile.

EL DIA

El agua parecerá la misma. Azul, verde, gris plomiza, espuma y onda. Para que su encanto no resulte trágico, la Prefectura Nacional Marítima dispuso reforzar sus servicios de seguridad costera. Habrá ochenta hombres vigilando la ribera, además de vigías, ocho estaciones de radio, seis embarcaciones livianas y un flamante guardacostas, tres vehículos terrestres y hasta un helicóptero que atisbarán constantemente para evitar riesgos a los bañistas imprudentes. Ya definitivamente pasado el furor por los "kartings", amenguado el entusiasmo por chombas y mallas con calados o red, este año continuarán vigentes las bikini diminutas y aparecerán los pantalones celestes y rosas para hombres de mente joven. La muchachada encontrará una nueva meta en las novísimas piletas de Punta Iglesias, donde la costanera se bifurca para sobrevolar La Perla. Construidas por una empresa privada (costaron más de cien millones de pesos) en una especie de balcón sobre el océano y con agua dulce o salada, sus tres dimensiones sirven para niños, jovencitas que estrenan sus zambullidas o -eventualmente- para competiciones de natación, waterpolo y buceo. Algunos arbolitos dan la nota de esperanzada sombra, junto con un quiosco de refrescos y sandwiches.

LA NOCHE

La copa o el café que se tomen después de cenar en la estratégica confitería "Jockey Club", con sus distintos niveles, merecen el complemento adecuado que nos ocupe la noche. Los matrimonios jóvenes encontrarán al 1.900 de la calle Entre Ríos a la flamante "Caribean", confitería-boite que pretende ser la más lujosa de América. En una calle paralela, Santa Fe, están las luces de "Via Appia", que puede alternarse con los whiskys de "Big Ben", sobre la avenida Luro, muy frecuentado por chicos jóvenes y sofistica dos turistas. Aunque algunos asiduos de los locales que brillan multicolores entre la fronda de avenida Constitución suspiran quejándose por las recientes medidas municipales que se presentaron como una amenaza contra la vida nocturna de la urbe balnearia, la recién creada Asociación de Boites, Confiterias y Afines ha encontrado la situación algo mejor.

Por lo pronto, han disminuido un poco las batidas policiales, Si, ahora se acabó la oscuridad propicia para los enamorados. Habrá, en cambio, alardes de iluminación blanca o de colores que siempre permitirán permanencia de una penumbra lo suficientemente discreta y romántica como para que el encanto no se pierda del todo, Siguen aquí de moda los rutilantes "Kokeshi", "Pancho Freddy" y "Reviens", mientras que "Llao Llao" pro grama la presentación de una serie de "shows" importantes mediante un acuerdo con el canal 13 de televisión. Lo nuevo está representado por "La Ardillita" (cerca de Juan B. Justo e In dependencia). Mar del Plata está allí, con su nuevo rascacielo de casi cuarenta pisos (más alto que los de Buenos Aires encaramándose sobre una montaña de diversiones: pesca, golf, polo, yáchting motonáutica, equitación, fútbol, básquet, automovilismo o tenis. Que se alternan con kárting o patín, para los deportistas, o con los espectáculos internacionales, para los más exquisitos Con la visita de mamá a la Gruta de Lourdes o el paseo de papá por el puerto, mientras los chicos corren en la playa y la nena toma sol sobre las rocas del Torreón. Porque Mar del Plata y sus alrededores dan para todo. Y porque aunque hablemos de otras playas) Mar del Plata estará allí, también allí estaremos nosotros, otra vez.

 

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