Mercedes-Benz repasa la historia del Unimog: del campo alemán a la producción en Argentina

Nacido como una solución agrícola tras la Segunda Guerra Mundial, el modelo de tracción integral llegó a fabricarse en el país. Motores diésel, ejes pórtico y su legado industrial. Galería de fotos

Redacción Parabrisas

La división de Mercedes-Benz Camiones y Buses Argentina rindió homenaje a la trayectoria del Unimog, uno de los vehículos utilitarios y de tracción integral más emblemáticos de la industria automotriz global. El proyecto nació a finales de 1945 por iniciativa de Albert Friedrich, antiguo director de fabricación de motores de aviación en Daimler-Benz, quien identificó la necesidad de contar con un transporte versátil para las labores agrícolas en la Alemania de posguerra.

En 1946, junto a los ingenieros Heinrich Rößler y Hans Zabel, se diseñaron los primeros prototipos en la firma Erhard & Söhne. De la mente de Zabel surgió la denominación Unimog, acrónimo de Universal-Motor-Gerät ("dispositivo motor universal" en alemán).

Arquitectura mecánica: ejes pórtico y motor diésel OM 636

El desarrollo técnico del vehículo introdujo soluciones de ingeniería inéditas para la época. A diferencia de los tractores convencionales, el prototipo contaba con tracción integral permanente, bloqueos de diferencial en ambos ejes y la implementación de ejes pórtico, un esquema que elevaba la altura libre al suelo y le permitía superar terrenos de alta complejidad, alcanzando una velocidad de 50 km/h.

Para su propulsión se adoptó el motor diésel OM 636 de Daimler-Benz, reconocido por su durabilidad y bajo consumo. La gran innovación radicaba en la posibilidad de acoplar herramientas e implementos de trabajo en el frente, los laterales y la parte posterior del chasis.

Mercedes-Benz repasa la historia del Unimog: del campo alemán a la producción en Argentina
Mercedes-Benz repasa la historia del Unimog: del campo alemán a la producción en Argentina

Tras su presentación en la feria agrícola DLG de Fráncfort en 1948, la primera fabricación en serie (Serie 70200) estuvo a cargo de la empresa Boehringer en Göppingen, produciendo cerca de 600 unidades identificadas con el logotipo de la cabeza de buey. Ante la alta demanda, Daimler-Benz asumió la producción total en 1951, trasladando la línea de montaje a la fábrica de Gaggenau e incorporando la icónica estrella en la parrilla.

Fabricación en la planta de Virrey del Pino y uso en la Cordillera

La trayectoria del modelo registra un capítulo fundamental en el ámbito local: Argentina se convirtió en el primer país fuera de Alemania en producir el camión todoterreno. Entre 1968 y 1983, el centro industrial de Virrey del Pino, ubicado en el partido de La Matanza, fabricó aproximadamente 6.000 unidades correspondientes a las series U416, U421 y U406.

Estos vehículos resultaron determinantes para el desarrollo de la infraestructura rural, el abastecimiento en zonas anegadas, el despliegue de las fuerzas de seguridad y la logística en la Patagonia y los pasos fronterizos de la Cordillera de los Andes.

Aplicaciones globales y récord mundial de altitud

Con el paso de las décadas, la versatilidad del chasis permitió adaptar el vehículo para tareas de bomberos, rescates de emergencia, servicios municipales y expediciones científicas. Desde 2002, la producción concentrada en la planta de Wörth am Rhein mantuvo la evolución del modelo con motores adaptados a normativas ambientales estrictas.

En 2019, el utilitario volvió a establecer una marca histórica al alcanzar el récord mundial de altitud para un vehículo sobre ruedas, ascendiendo a 6.694 metros sobre el nivel del mar en el volcán Ojos del Salado, en Chile, consolidando su reputación técnica dentro del segmento de los vehículos comerciales y todoterreno de alta exigencia.

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