Los peligros de conducir con niebla y cómo evitarlos (CEDOC)
Los peligros de conducir con niebla y cómo evitarlos Foto: CEDOC
Los peligros de conducir con niebla y cómo evitarlos Foto: CEDOC
¡Cuidado!

¡Ojo! Siguen los días de niebla. Qué hacer para evitar accidentes

Este fenómeno climático es uno de los más difíciles de enfrentar cuando de conducir un vehículo se trata. Aquí, una serie de consejos para viajar con seguridad.

miércoles 27 de mayo de 2026

Desde hace unos días una densa capa de niebla cubre la ciudad, un fenómeno que se repetirá por varias jornadas, según asegura el Servicio Meteorológico. 

El principal consejo en estos casos es no salir a la ruta. Pero a veces aparecen situaciones que no nos permiten quedarnos en casa.

La "lucha" contra la niebla es muy compleja. En lo que tiene que ver con los automóviles, en esas condiciones los accidentes involucran vehículos que se estrellan contra otros que están detenidos o circulando más despacio por la misma mano.

Es evidente que, especialmente en el primer impacto, se produce algo así como una falta de sincronización entre las decisiones que toman los conductores ante la misma situación.

El que impacta se ve sorprendido por la aparición, a pocos metros, del otro vehículo que está detenido o circulando más despacio, y le resulta imposible evitar el choque, porque la distancia de la que dispone no le alcanza para frenar desde el momento que lo ve.

Las cosas se complican para el resto del tránsito, porque en muchas ocasiones los vehículos siniestrados quedan detenidos sobre la ruta, cubriendo todo o gran parte del espacio que permitiría pasar, disminuyendo así las posibilidades de evitar colisionar con los que van llegando al lugar.

Teniendo esto en cuenta, podemos concluir que la mejor prevención que se puede tomar es que el conductor comience a ajustar su velocidad de circulación en cuanto aparecen los primeros indicios de niebla. De esta manera, cuando aumente la espesura del manto de niebla, ya estará circulando con mejores perspectivas, y con la posibilidad de seguir ajustando su velocidad de acuerdo con la distancia que pueda visualizar.

Soluciones técnicas

Algunos caminos y autovías tienen, en las zonas de niebla, señalizaciones que ofrecen una referencia acerca de cuál sería la velocidad conveniente en relación con el espacio de visibilidad disponible.

Muchos no lo saben, pero son marcas con forma de V invertida, que pintadas sobre el asfalto dan una información complementada por los carteles al costado del camino. Dichas advertencias indican: si puede ver tres señales, puede circular a 80 km/h; si puede ver dos señales, puede circular a 60 km/h; si sólo puede ver una señal, no debe superar los 40 km/h.

En muchos casos, los conductores no prestan atención a estas indicaciones. Como dijimos, en general por desconocimiento acerca del significado de las marcaciones, o porque se confían y circulan a mayor velocidad que la conveniente. Pero es cierto que también hay muchas rutas en donde esa señalización no existe, y los conductores deben tomar sus propias decisiones.

Motu propio

Por lo general, en todos los casos en que la visibilidad disminuye (cualquiera sea el motivo), la mejor decisión es ajustar la velocidad de circulación para relacionarla con la distancia en la que se pueda detener el vehículo que se conduce.

No es casual que la mayoría de estos grandes accidentes estén protagonizados por vehículos de gran porte, porque son los que más distancia necesitan para detenerse o esquivar cuando aparece algún obstáculo y, desafortunadamente, en el momento previo a los accidentes sus conductores estaban circulando a una velocidad que luego les impidió controlar su vehículo.

Por otra parte, y de acuerdo con lo mencionado, no es conveniente detenerse en el camino o en las banquinas, ya que esto aumenta la posibilidad de sorprender al tránsito que sigue circulando por la misma mano. Tal vez lo más adecuado sea seguir circulando con la marcha reducida, de manera que tenga relación con los metros de visibilidad disponibles, pero muy atento a la posible presencia de otro vehículo, tanto hacia adelante como por detrás.

Para esto es conveniente encender las luces bajas, junto con los faros rompeniebla (si las tuviera) para mejorar la visión hacia adelante, y además porque con las bajas también se encienden las luces de posición traseras que anticipan su presencia al tránsito que viene detrás.

Recalcamos que en estas situaciones no se debería utilizar las balizas, ya que reglamentariamente corresponde usarlas sólo cuando el vehículo está detenido, por lo que se corre el riesgo de confundir al tránsito que se acerca en uno u otro sentido.

De cualquier manera, y tal vez como reacción instintiva para hacerse notar más, en nuestro país muchos conductores tienen el mal hábito de encender las balizas ante cualquier situación que disminuye la visibilidad. Téngalo en cuenta ante la presencia de otro vehículo utilizando ese señalamiento, pero no se deje sorprender pensando que está detenido.

También convendrá estar atento al espejo retrovisor, por si aparece alguna luz de otro vehículo que continúa circulando muy rápido.

En síntesis, nada mejor que adoptar una actitud preventiva y con mucha atención a todo el entorno de circulación, hasta que se supere el tramo de camino afectado por la niebla.

Todos estos aspectos son los que han originado que la solución más confiable cuando no se quiere interrumpir por completo el tránsito de los caminos, sea la realización de un operativo donde las autoridades habilitan el tramo de ruta en un solo sentido alternadamente y disponen la circulación de un auto-guía que va marcando la velocidad para todos los vehículos que tienen que seguirlo en fila india y sin sobrepasos.

 

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