El auto presidencial de Brasil tiene más de 70 años: la historia del Rolls-Royce que usaron Lula y otros mandatarios

Tras el balotaje en el país vecino que le dio la reelección al actual presidente frente a Flavio Bolsonaro, repasamos la historia del Rolls-Royce Silver Wraith de 1952. Galería de fotos

Redacción Parabrisas

Mientras muchos gobiernos renuevan sus vehículos oficiales con modelos blindados y tecnología de última generación, Brasil conserva una tradición que llama la atención en cada ceremonia presidencial. El protagonista es un Rolls-Royce Silver Wraith de 1952, un auto clásico que desde hace más de siete décadas forma parte de los actos institucionales más importantes del país.

El vehículo se convirtió en un símbolo de las asunciones presidenciales y de las celebraciones del Día de la Independencia. Su imagen es reconocible por la carrocería negra, la parrilla cromada y el techo descapotable, que permite al mandatario saludar al público durante los recorridos oficiales.

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva volvió a utilizarlo en el desfile del 7 de septiembre de 2026, acompañado por la primera dama, Rosângela da Silva, conocida como Janja. De esta manera, el clásico británico volvió a ocupar un lugar central en una de las ceremonias más representativas de Brasil. Aún así se espera que vuelva al ruedo para asumir su cuarto mandato luego del triunfo en el balotage de ayer frente a Flavio Bolsonaro.
Rolls-Royce presidencial Brasil

Cómo es el Rolls-Royce presidencial de Brasil

El modelo elegido por la Presidencia brasileña pertenece a la familia Silver Wraith, presentada por Rolls-Royce en la posguerra. La unidad presidencial fue fabricada en Inglaterra en 1952 y llegó a Brasil al año siguiente. Cuenta con una carrocería descapotable especialmente realizada por la firma Mulliner sobre un chasis reforzado.

Bajo el capó lleva un motor de seis cilindros en línea y aproximadamente 4.6 litros, con una potencia estimada de alrededor de 125 a 130 CV, según las referencias históricas del modelo. La transmisión es de cuatro velocidades, con la selectora ubicada en la columna de dirección.

Aunque hoy sus prestaciones parecen modestas frente a las de cualquier SUV moderno, el Silver Wraith fue concebido como un vehículo de lujo. Su prioridad era ofrecer marcha suave, confort para los ocupantes y una presencia acorde con su función institucional.

La unidad brasileña también recibió adaptaciones específicas para los actos oficiales, como soportes para colocar banderas, refuerzos estructurales y un velocímetro en la parte trasera para que los ocupantes pudieran controlar la velocidad durante los desfiles.
Rolls-Royce presidencial Brasil

El mito de la reina Isabel II y el origen del automóvil

Una de las historias más repetidas sobre el Rolls-Royce presidencial sostiene que fue un regalo de la reina Isabel II a Brasil. Sin embargo, esa versión no coincide con los registros históricos: el vehículo fue encargado durante el gobierno de Getúlio Vargas y llegó al país antes de la coronación de la monarca británica, celebrada en junio de 1953.

La Presidencia brasileña había iniciado el proceso de selección en 1951 para reemplazar los automóviles oficiales que utilizaba en aquella época. Entre las alternativas evaluadas figuraban modelos de Cadillac, Lincoln y Rolls-Royce. Finalmente, la marca británica se quedó con el encargo de suministrar dos vehículos: uno descapotable y otro con carrocería cerrada.

El automóvil abierto fue utilizado por primera vez por Vargas en mayo de 1953, durante las celebraciones del Día del Trabajo en Volta Redonda. Con el paso de los años, se transformó en una pieza histórica de la flota oficial.

La propia Isabel II llegó a viajar en el vehículo durante su visita a Brasil en 1968. También lo utilizaron otras personalidades internacionales, entre ellas el presidente francés Charles de Gaulle. Así, el Rolls-Royce terminó vinculando su historia con distintas etapas de la política brasileña y con acontecimientos diplomáticos de relevancia.
Rolls-Royce presidencial Brasil

¿Cuánto cuesta el auto presidencial de Brasil?

Determinar cuánto vale el Silver Wraith que utiliza la Presidencia brasileña no es sencillo. No se trata de un automóvil clásico convencional que pueda tasarse únicamente por su estado, kilometraje o configuración mecánica: su trayectoria histórica y su condición de vehículo oficial hacen que tenga un valor patrimonial difícil de establecer.

Como referencia, otros Rolls-Royce Silver Wraith de la década de 1950 han aparecido en subastas internacionales por decenas de miles de dólares. Sin embargo, esas operaciones no permiten calcular el precio del ejemplar brasileño, cuyo valor histórico es excepcional y que forma parte del patrimonio institucional del país.
Rolls-Royce presidencial Brasil

Un clásico que convive con los autos presidenciales modernos

La continuidad del Rolls-Royce no significa que sea el único vehículo utilizado por la Presidencia brasileña. Para los traslados cotidianos y los operativos que requieren mayores medidas de protección, el Gobierno dispone de automóviles modernos.

En los últimos años, la flota oficial incorporó modelos como el Chevrolet Blazer EV RS, un SUV eléctrico cedido por General Motors mediante un acuerdo de comodato. Ese vehículo responde a necesidades diferentes de las del Silver Wraith, cuya función más reconocida es ceremonial.

La diferencia entre ambos refleja dos facetas del transporte presidencial: por un lado, la necesidad de contar con vehículos actuales para los desplazamientos oficiales; por otro, la preservación de un automóvil que se convirtió en parte de la identidad institucional brasileña.

Con más de 70 años de historia, el Rolls-Royce Silver Wraith sigue siendo mucho más que un auto antiguo. Es una pieza de colección que atravesó distintos gobiernos, transportó a figuras internacionales y mantiene un lugar privilegiado en las ceremonias de Brasil, incluso en una época dominada por los vehículos blindados, los sistemas electrónicos y la movilidad eléctrica.

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