viernes 7 de mayo de 2021
CLáSICOS | 29-12-2019 14:01

Así probábamos al Peugeot 405

Recordamos el test realizado a uno de los modelos de la firma del león más emblemáticos de la década de 1990. En esta ocasión, la prueba de manejo corresponde a la versión SRi, analizada en la edición de Revista Parabrisas de mayo de 1994. Además, fue uno de los autos más rápidos de producción nacional.

Con inyección y ABS, el Peugeot 405 gana su versión realmente top y que llegó a casi 200 km/h.

Además del Tempra con motor de 16 válvulas y el Renault 21 con inyección y ABS, ahora llega el Peugeot 405 también con inyección y ABS: sin duda, una bienvenida ola de modernidad está barriendo nuestro mercado. Desde que comenzó a ser fabricado por Sevel, en la planta de El Palomar, hace dos años, el 405 sólo fue mejorado y evolucionando.

Tuvo un restyling el año anterior, cambiando la tapa del baúl, más grande, que ahora llega hasta el paragolpes. Y ahora con nuevo motor, interior, inyección y ABS, tal como se vende en Francia, compitiendo en nuestro segmento superior con los nacionales y también con los importados de su categoría.

Con estas modificaciones, el 405 se convierte en el modelo nacional que más lució en nuestra pista y el que mayor sensación de confort y placer nos brindó en la ruta. Exteriormente cambió muy poco: apenas los rompenieblas delanteros, alojados en el spoiler. Pero el interior es prácticamente nuevo, destacándose el panel de instrumentos más moderno y la consola con un diseño actual y de mayor jerarquía.

Peugeot 405

Los instrumentos son los mismos, a los que se agregan un marcador de aguja que informa sobre el nivel de aceite en el momento de encender el motor y luces testigo amarillas que chequean cualquier falla del motor o del sistema ABS. La consola contiene al nuevo climatizador de ajuste automático, un display digital que informa sobre hora y temperatura exterior y al equipo de sonido con frente desmontable. Más abajo se ubica el conjunto de cenicero y encendedor, con una particularidad: si se intenta apagar su cigarrillo en el cenicero, le costará mucho trabajo porque este está hacia abajo. Lo más aconsejable es arrojarlo ahí y cerrar la tapa.

Los elementos de confort se completan con comandos eléctricos para cristales, espejos exteriores, techo solar y una tercera palanca satelital al volante, debajo de la que acciona los limpiaparabrisas, que tiene los comandos de la radio imitando al Renault 21. Se logra manejar bien el equipo aunque no es tan cómoda como la de su rival. También dispone de columna de dirección ajustable, tapizados de cuero, regulación interna de faros y asiento del conductor con regulaciones en altura y lumbar. Junto al bloqueo centralizado de puertas a distancia, su dotación se acerca mucho al 21 aunque lamentablemente no dispone de computadora y CD, dos ítems que su rival posee. No así con el Galaxy, que por el momento quedó fuera de carrera.

Mecánicamente la incorporación del nuevo motor de 1.998 cm3, con inyección y catalizador lo actualizan como producto con tecnología de punta. Prácticamente es otro auto, totalmente distinto al de motor a carburador, a lo que se agregan los discos de freno traseros para incorporar el ABS y ganar seguridad.
Esta serie de mejoras en todo aspecto le proporcionan a este 405 todavía una evolución mayor donde era su fuerte: el confort de marcha. Ahora el motor responde más armoniosamente y mejor armado gracias a la inyección.

Peugeot 405

Atrás ya quedaron los tironeos del arranque en frío, cambiando por aceleraciones muy suaves y progresivas. Viajar en ruta resulta un verdadero placer porque es un auto muy estable, que dobla bien aunque, en lo rápido, por sus 120 CV, la cola tiende a perder adherencia en las curvas. Pero en general permite hacer cientos de kilómetros en un día sin que aparezcan muestras de cansancio. Lo único que debe advertirse es que este 405 utiliza solamente nafta sin plomo y la carga del tanque está preparada solamente para pico fino. De manera que al hacer un viaje conviene saber por anticipado las estaciones donde aprovisionarse de combustible.

En ciudad es el nacional que puede competir con cualquier modelo, de aquí o del primer mundo, por confort de marcha y serenidad. Además ofrece un nivel de ruido bajo con relación a sus competidores directos.

En la pista el 405 SRi brilló con su gran velocidad final: 198.7 km/h y su aceleración: 9.9 segundos para llegar a 100 km/h arrancando desde cero y con la particularidad de alcanzar dicha velocidad en segunda, cuando la mayoría de los modelos necesitan de la tercera. En cuanto a consumo, mejoró con respecto a la versión anterior, recorriendo 10.20 km/litro en ciudad y casi 15 km/litro en ruta, a 100 km/h.

Peugeot 405

Las otras evoluciones se reflejaron en un menor nivel de ruidos que su antecesor, aunque continúa perdiendo frente a los otros nacionales de su segmento y donde la mejora resultó notoria fue en las pruebas de frenado, no tanto con la distancia para parar si no con la estabilidad y seguridad que ganó.

Ya sin envidiarle nada al europeo, compitiendo mano a mano con cualquiera de su categoría, este 405 con inyección y ABS, además de los adelantos técnicos que luce ofrece un envidiable confort de marcha y prestaciones que lo ubican al frente de nuestros nacionales.

OTROS DATOS

Motor: 2.0 con cuatro cilindros en línea y 120 CV

Transmisión: Manual de cinco marchas

Velocidad máxima: 198,70 km/h

Aceleración 0-100 km/h: 9,9 segundos

Distancia de frenado a 120 km/h: 61,7 metros

Consumo en ruta a 100 km/h: 14,88 km/l

Consumo en ciudad: 10,2 km/l

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