lunes 19 de abril de 2021
TEST | 12-06-2017 15:38

Peugeot 301 1.6 Allure Plus

Por Alejandro Cortina Ricci Producido en España para los considerados mercados emergentes, el tricuerpo del león se destaca por ofrecer generoso espacio interior y completo equipamiento de seguridad. Esta versión equipa el conocido motor naftero 1.6 de 16 válvulas que se caracteriza por su buen rendimiento. El precio es elevado y la garantía, acotada.

Los distintos escenarios económicos que atravesó el sector automotor en nuestro país durante los últimos años, no propiciaron la llegada de la primera generación de este sedán “low cost” que fue presentado en el salón del automóvil de París en 2012.

Sin embargo, luego de que Citroën irrumpiera en el segmento de los tricuerpos compactos a fines de 2016 con el C-Elysée, la casa del león decidió comenzar a comercializar el nuevo 301 en la Argentina, modelo que, al igual que el de los chevrones, se fabrica sobre una misma plataforma en la planta de Vigo (España) desde el pasado mes de febrero, estrenando rediseño.

Desarrollado por las filiales europeas y chinas del grupo PSA, este modelo tiene el objetivo de conquistar nuevos mercados internacionales, fundamentalmente los considerados emergentes: Europa del Este, África, Medio Oriente y Latinoamérica (no se comercializa en España). A nuestro país llega para ocupar el espacio dejado por el discontinuado 207 Compact, y lo hace con una interesante propuesta de gama conformada por cuatro versiones y dos opciones de motorización: tres con la naftera 1.6 de 115 CV (con caja manual y automática), una Diesel también 1.6, pero de 92 caballos (manual) que se perfila como el modelo gasolero más económico de nuestro país.

Economía con estilo

A diferencia de su hermano de Citroën, el 301 debuta en nuestro país con su restyling, incorporando la identidad de los últimos modelos de la marca, donde ganan protagonismo las nervaduras del capó y la parrilla frontal con grillas cromadas, mientras que en el sector trasero se destaca la fisonomía de los faros, emulando las garras de un león.

Orientado al segmento B (compacto), los 4,44 metros de largo de su carrocería resultan 6 y 4 cm más largos que los del Volkswagen Polo y Ford Fiesta, respectivamente, y 3,6 cm más corto que el Chevrolet Cobalt, aunque ostenta una de las mayores distancia entre ejes de su clase, con 2,65 metros.

Respecto de su hermano mayor, el 408 fabricado en El Palomar, este sedán compacto es 25 cm más corto, pero su cota entre ambos ejes es apenas 6 cm menor. Ese detalle le confiere un generoso espacio interior, inclusive superando la capacidad del baúl del tricuerpo mediano de producción nacional: 506 dm3 vs 481 dm3.

Como dijimos cuando probáramos el C-Elysée en la edición 457 (noviembre de 2016), la presentación del habitáculo es sencilla, pero agradable. No hay estridencias en los materiales plásticos empleados en plancha de a bordo y paneles de las puertas (similares a los de modelo de origen Mercosur), aunque cabe destacar que ofrecen mejores terminaciones en su manufactura y encastres.

A diferencia del modelo de Citroën, el golpe de encanto del 301 resalta por la incorporación de una moderna pantalla táctil de siete pulgadas, desde la que se pueden manipular las distintas funciones del navegador satelital, computadora de a bordo y la cámara de marcha atrás, entre otras. Además, cuenta con el moderno sistema Mirror Link para conectar los smartphones con el vehículo a través de Apple Car Play o Android Auto. El resto de la dotación no muestra estridencias.

No obstante, algunos detalles dejan entrever su origen “low cost”, como la ausencia de espejos en los parasoles y manijas de techo en las plazas delanteras, aunque el ejemplo más notorio del espíritu ahorrativo de producción es que las teclas de los levanta vidrios eléctricos están agrupadas en la consola central (cuatro teclas delanteras y dos traseras), resolución industrial que permite minimizar el tendido del cableado, pero que no es de las más cómodas para el usuario, ya que están alejadas del alcance de la mano.

La posición de manejo se alcanza con facilidad. Las butacas son bien mullidas y ofrecen ajuste en altura. También el volante, de buen grip, que puede manipularse aunque no en profundidad. La habitabilidad es una de las mayores virtudes del 301, no sólo por la mencionada generosa capacidad del baúl sino también por el espacio para estirar las piernas de los ocupantes de las plazas traseras.

Un viejo conocido

Todas las versiones nafteras utilizan el 1.6 de 16 válvulas que equipa, por ejemplo, el 208 fabricado en Brasil. Con 115 CV de potencia y una entrega de 15,4 kgm de torque a partir de las 4.000 rpm, trabaja asociado con una caja manual de cinco velocidades, cuyas relaciones tienden a ser cortas.

Se trata de un motor que se caracteriza por girar “enérgicamente” e irse en vueltas, motivo por el cual en ocasiones se advierte su marcada rumorosidad.

Las prestaciones obtenidas en la pista de pruebas fueron satisfactorias. Puede acelerar de “cero a cien” en 11,1 segundos y necesita de 18,1 segundos para pasar de 80 a 120 km/h (en quinta), mientras que alcanza una velocidad máxima de 189,2 km/h. Sin dudas una performance más que adecuada para un auto de corte familiar, cuya mayor virtud es el rendimiento: en promedio (ruta/ciudad) puede recorrer 14,1 kilómetros por cada litro de combustible.

En términos de circulación es un vehículo confortable, en parte por la característica blandura del esquema de suspensiones con que el grupo PSA equipa a sus modelos compactos, pero también por las dimensiones (ancho y entre ejes) de la carrocería del 301.

En líneas generales, en ruta va muy firme, con las lógicas inclinaciones de un sedán del segmento B, que en este caso son corregidas por un eficaz control de estabilidad atento a mitigar los excesos conductivos. Sólo es reprochable la notoria filtración del viento hacia el habitáculo (a través de las ventanillas delanteras) por encima de los 110 km/h. En ciudad se comporta con mucha soltura, gracias al adecuado despeje del suelo, aunque en algunas situaciones (al sobrepasar lomos de burro o badenes) se advierte un “golpeteo” que proviene de los amortiguadores del tren trasero.

Merece destacarse la dirección, cuya asistencia eléctrica hace que maniobrar sea una tarea sencilla. En cuanto a la caja, la selectora ofrece un tacto suave, sin embargo en la unidad de prueba notamos ciertas mínimas inteferencias en su recorrido. Cabe destacar que el sistema de frenos del 301 responde de manera eficaz, pero con un ABS ansioso por entrar en acción y un tanto ruidoso.

En nuestras pruebas en la pista, para detenerse a cero desde 100 km/h, necesitó lógicos 42,9 metros, sin perder la línea.

Diversidad conectada

Con cuatro variantes, la familia 301 tiene como modelo de entrada la opción naftera Allure, a 310 mil pesos. Le sigue la única opción Diesel (Allure HDI) que se ofrece a 328 mil pesos, mientras que la versión utilizada para esta nota (Allure Plus manual) cuesta 348 mil pesos: para a acceder a la misma configuración de equipamiento pero con caja automática (Allure Plus Tiptronic), el valor se incrementa 17 mil pesos.

Como vemos, el nuevo 301 es un auto caro, pero un argumento que respalda en parte ese posicionamiento aparece en el equipamiento de seguridad: todas las versiones cuentan con control de estabilidad y cuatro airbags, elementos ausentes en la mayoría de sus competidores.

Por ejemplo, en el nuevo Citroën C-Elysée la opción de entrada de gama (Live) ofrece bolsas de aire para conductor y acompañante y no trae ESP. Sin embargo, el Ford Fiesta Titanium ($ 378.900) tiene control de estabilidad y siete airbags.

El sedán "made in España" también dispone de anclajes para sillas infantiles Isofix, luces anti niebla delanteras, y cinco apoyacabeza y cinco cinturones inerciales de tres puntos. “Nuestra” unidad de pruebas agrega, además, sensores de estacioamiento trasero y cámara de marcha atrás.

En el segmento de los sedanes compactos hay una oferta variada y a precios muy inferiores. En este aspecto, a este nuevo modelo del león le juega en contra su origen extrazona, ya que tributa el impuesto del 35 por ciento. En efecto, su valor se acerca mucho al de las versiones de entrada de gama de sedanes medianos: solo por mencionar un ejemplo, la versión XLi del recientemente lanzado Toyota Corolla cuesta 358.900 pesos.

Además, la garantía que Peugeot ofrece para el 301 es acotada: dos años o cien mil kilómetros no es suficiente en un segmento que mayoritariamente cubre durante la misma distancia pero por tres años.

FICHA TÉCNICA PEUGEOT 301 1.6 ALLURE PLUS

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