Probamos el nuevo Volkswagen Tiguan: Tiempo de cambios

La actualización del exitoso SUV de la casa alemana llega con novedades importantes. Pierde potencia, la tercera fila de asientos y la tracción integral (incluso en la versión tope de gama), pero gana tecnología en los equipamientos de confort y seguridad. Galería de fotos

Desde hace muchos años los SUV van ganado terreno en el mercado automotor internacional. Esos modelos de las marcas más diversas conforman un tipo de vehículo que logra satisfacer la demanda de un público que parece haberse cansado de los sedanes “tradicionales”, aunque busca disfrutar de las virtudes de aquellos sumando las que nacen de la carrocería elevada y una estética vinculada con el off-road.

Básicos:
Velocidad máxima: 195,3 km/h / Potencia: 150 CV / Consumo promedio: 12,6 km/l / Precio: $ 87.870.100

Probamos el nuevo Volkswagen Tiguan: Tiempo de cambios

La Argentina, por supuesto, no es ajena a esa realidad. Hoy en el mercado automotor local, los SUV “pesan” un 35 por ciento del total, marcando un avance que parece no tener freno y que queda claro cuando recordamos que en 2015 este segmento representaba el 15 por ciento de la torta.

Los más: Diseño • Equipamiento • Posición de manejo • Amplitud interior.

En ese competitivo espacio, Volkswagen tiene varios representantes como los Nivus, T-Cross y Taos, además de uno que marca el pulso del segmento desde 2007: el Tiguan, modelo cuya nueva generación (la tercera) en la versión tope de gama es la que aquí analizamos.

Estilo luminoso

La oferta local del nuevo Tiguan está conformada por unidades que llegan desde México en dos versiones, Life y R-Line.

Ambas variantes muestran una silueta renovada aunque sin perder la esencia, trazos clásicos que indican inmediatamente que se trata de un SUV de VW, aunque sus dimensiones difieren levemente de la serie anterior.

Probamos el nuevo Volkswagen Tiguan: Tiempo de cambios

El nuevo resulta más corto (4.670 mm vs 4.728 mm), más ancho (1.866 mm contra 1.839 mm) y apenas más alto 1.665 mm y 1.661 mm, respectivamente, al compararlo con la última versión que se vendía en nuestro país, la AllSpace. En ambos casos, la distancia entre ejes es de 2.790 mm.

Los menos: Asiento central trasero • Rueda de repuesto temporal • Faltantes respecto serie anterior • Precio.

Como vemos, la diferencia más notable radica en la longitud de la carrocería, cota que responde a un cambio fundamental entre ambos modelos: la AllSpace cuenta con tres filas de asientos (siete pasajeros), característica que esta nueva generación ha perdido, detalle que forma parte de una lista de ausencias que describiremos conforme avance este artículo.

En cuanto a la estética general del vehículo, los diseñadores lograron darle a este modelo familiar cierto aire de deportividad, condición a la que no puede escapar cualquier vehículo de VW que tenga la letra R en su nomenclatura, aunque en este caso sólo aplica al nivel de equipamiento: este nuevo Tiguan también ha perdido potencia.

Probamos el nuevo Volkswagen Tiguan: Tiempo de cambios

La vista lateral muestra llantas de aleación de 19” con neumáticos en medida 255/45 R19 que anticipan voladizos cortos y un despeje correcto para un vehículo cuya utilidad ideal será recorriendo el circuito urbano. Las zonas de las ventanillas terminan en parantes C angostos y están recorridas por un aplique cromado. En el techo aparecen barras de aluminio.

Las diferencias entre las dos opciones (Life y R-Line) tienen que ver con el nivel de equipamiento. En el aspecto exterior, en la más equipada se destacan accesorios lumínicos específicos tales como las tiras de led que recorren el ancho del sector frontal y del portón trasero, y que también iluminan el logo de la marca en ambos espacios. 

Probamos el nuevo Volkswagen Tiguan: Tiempo de cambios

Además, la R-Line suma faros con tecnología Led Matrix y una serie de “chiches” como las luces de cortesía que se proyectan hacia el piso desde los retrovisores externos, picaportes iluminados y paragolpes de “estilo deportivo”. 

Corona el remate posterior el portón del baúl, con sistema de apertura por gestos, pasando el pie por debajo del paragolpes de ese sector.

Ahora, para cinco

Las familias numerosas que buscan un vehículo para transportar hasta siete pasajeros ya no podrán contar con el Tiguan como una opción. Es que en esta generación –por lo menos en el mercado local– no se ofrece una variante con tres filas de asientos como en la serie anterior con la denominada AllSpace.

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Esta característica, que sin duda representa una crítica para la gama, encierra una virtud: el sector trasero es muy espacioso, con lugar más que adecuado para que dos adultos viajen con total comodidad. Teniendo en cuenta que no hay tercera fila, los respaldos de la segunda bien podrían sumar reclinación. 

También aparece un amplio sector de carga: la marca informa que admite 750 litros. Los respaldos de la segunda fila se abaten (60/40, también accionando unos gatillos instalados en el baúl) para aumentar el volumen de carga. En ese espacio hay varios portaobjetos, ganchos para amarrar la carga, luces y toma de 12 V. Debajo del piso rígido aparece la rueda de repuesto de uso temporal.

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Adelante, las dos butacas son amplias, confortables, ofrecen muy buena sujeción lateral, ajustes eléctricos con calefacción, ventilación y función de masajes y memoria, todo en un ambiente con decoración cuidada, prolija, y materiales de muy buena calidad. 

Por supuesto, la posición de manejo es excelente, aunque a la hora de conducir es necesario acostumbrarse al curioso accionamiento de la selectora de cambios que, ubicada en la columna de dirección, sigue un esquema giratorio.

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Los tapizados son de símil cuero perforado y de dos tonos, con costuras de color blanco. En el habitáculo aparecen sectores con inserciones del tipo “piano black” y símil madera, aunque también los hay de plástico duro y algunas superficies “soft”, mientras que en los paneles de las puertas delanteras se agregan las luces de ambientación cuya tonalidad el conductor puede seleccionar desde la enorme pantalla de 15 pulgadas desde la que se controla casi todo.

Mundo digital

La dotación de equipamiento de la que dispone esta variante R-Line es muy amplia, tal como refleja la lista que aparece en la ficha técnica más abajo. No hay rubro que haya quedado librado al azar, en un paquete de sistemas que se mueven en un entorno digital que ubica a este modelo como uno de los más modernos de la categoría.

La pantalla táctil del sistema de infoentretenimiento es la base de operaciones: desde ella se ajustan todos los parámetros. Es un equipo que reacciona rápidamente ante los requerimientos, característica que, no obstante, no puede eliminar la naturaleza del sistema: casi no aparecen teclas físicas, aunque hay algunos atajos (en la parte alta de la pantalla) para hacer más veloz tanto la selección como la operación de los ítems a modificar.

Probamos el nuevo Volkswagen Tiguan: Tiempo de cambios

Sí aparece un comando radial (una “ruedita”) en la consola central, cuya finalidad es la de modificar el volumen del equipo de sonido y elegir algunas funciones como, por ejemplo, la personalización del ambiente. Hay otros comandos deslizables para actuar sobre volumen del audio, temperatura del climatizador (hay uno independiente para las plazas traseras) y también para accionar el enorme techo solar.

El tablero es ciento por ciento digital, configurable, ofreciendo diferentes vistas según el seteo elegido, entre los que se incluye el funcionamiento de las ADAS. Se complementa con el head-up display que también permite modificar los parámetros.

Probamos el nuevo Volkswagen Tiguan: Tiempo de cambios

En la gran pantalla también se pueden ver las imágenes de la cámara 360, sistema que ofrece la posibilidad de elegir el ángulo a mostrar, incluyendo los laterales, una vista cenital y, obviamente, la parte trasera, pero con una particularidad: no sólo se mueven las guías que sirven de referencia para maniobrar, sino que también se “mueve” la cámara.

Una gran batería de asistencias a la conducción se ocupa de la seguridad, complementando en ese rubro a los seis airbags, los cuatro enormes discos y a algunos “diferenciales”, como el sistema de estacionamiento asistido.

Ahora, 250

Si bien es cierto que la letra R en la nomenclatura de Volkswagen está vinculada con la deportividad, en este caso tal definición no aplica en su totalidad; apenas marca un nivel de equipamiento. 

Probamos el nuevo Volkswagen Tiguan: Tiempo de cambios

Este nuevo Tiguan ya no se ofrece con la mecánica 350 TSI (2.0 turbo de 220 CV de potencia y 350 Nm de torque), sino que llega en una sola opción mecánica 250 TSI; es decir que dispone de 150 CV y 250 Nm, respectivamente.

Esa diferencia genera una pregunta: ¿qué tan importante es esa merma de poder? Pues bien, respuestas puede haber muchas, pero la más objetiva es la que surge de la experiencia: en términos absolutos, tal vez sea materia para una charla entre entusiastas, ya que no afecta demasiado el comportamiento de un vehículo de uso preferentemente familiar.  

En cambio, no representa lo mismo la eliminación del sistema de tracción integral 4Motion, ya que esa ausencia limita el campo de acción del Tiguan y modifica las condiciones de seguridad.

Probamos el nuevo Volkswagen Tiguan: Tiempo de cambios

Sí mantiene la caja automática de doble embrague DSG de siete velocidades, un sistema de excelente reacción que ofrece respuesta inmediata ante las exigencias y una destacada suavidad en el paso de las marchas, y cuyo comportamiento se puede setear cuando elegimos alguno de los diferentes modos del conducción.

Para pasarlo a números, en la unidad de pruebas medimos una velocidad máxima de 195,3 km/h, mientras que la aceleración de 0 a 100 km/h fue de 9,6 segundos. Para pasar de 80 a 120 km/h necesitó 7,4 segundos.

Por el lado del consumo, logramos un rendimiento promedio de 12,6 km/l, marca que podríamos definir como correcta para un modelo de su potencia.

Probamos el nuevo Volkswagen Tiguan: Tiempo de cambios

En cuanto al resto de los componentes mecánicos, estamos frente a un producto de dinámica equilibrada, gracias a una dirección precisa y a un chasis con suspensiones firmes que, en determinadas ocasiones, puede responder con una cierta aspereza que nace de los neumáticos de perfil bajo.

También frena con decisión: recorrió 41,5 metros para detenerse por completo desde 100 km/h. 

Hacia arriba

En un mercado local que por estos días está recibiendo una oleada de nuevo modelos, entre los cuales aparecen muchos SUV, Volkswagen refuerza el segmento con esta nueva generación del Tiguan, un producto que, con las dos anteriores, ha dado muestras de calidad, elevado nivel de equipamiento y excelente comportamiento.

Probamos el nuevo Volkswagen Tiguan: Tiempo de cambios

Sin embargo, a pesar de esa “invasión” de nuevos productos, el mapa ha cambiado: muchos de los nuevos Sport Utilities cuentan con mecánica híbrida, y los de motor convencional incluyen tracción integral o tres filas de asientos, generando de esa manera un terreno libre de competidores para este nuevo Volkswagen.

Pero si repasamos el segmento con cuidado podemos señalar, por ejemplo, al Ford Territory como posible rival.

El modelo de la marca americana (que llega desde China), en la versión tope de gama Titanium ofrece un nivel de equipamiento similar al del VW, pero tiene motor más potente (185 CV y 320 Nm) y un precio de venta de 58.367.200 pesos.

Como se ve, el Volkswagen Tiguan 250 TSI R-Line es caro, ya que al cierre de esta edición el valor de venta de este producto de la marca alemana ascendía a 87.870.100 pesos. 

Es incluso mucho más costoso que algunos de sus potenciales rivales de siete asientos y tracción integral, como es el caso del Nissan X-Trail Exclusive que ofrece motor de 181 CV de potencia y 245 Nm de torque, y un nivel de equipamiento similar al VW, pero que se vende por 73.677.800 pesos.  

Ficha tecnica Volkswagen Tiguan 250 TSI R-Line

 

 

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