lunes 17 de mayo de 2021
PRUEBAS ESPECIALES | 05-12-2020 08:40

VW Amarok V6 Comfortline: ¡5.000 km en tiempos de pandemia!

Con la pick-up mediana más potente de la Argentina realizamos una travesía que, a pesar de los obstáculos que nos imponen estos tiempos difíciles, sirvió para seguir con un ambicioso sueño en nuestra paradisíaca Patagonia.

A fines del 2019 mi amigo Alejandro –y ahora socio– me convenció de reabrir Lagos del Furioso. La hostería funcionó durante muchas temporadas, recibiendo una cantidad enorme de visitantes, con una reputación que todavía perdura.

Fue pionera y fundadora de una red de Estancias Turísticas, que llegó a tener 40 miembros. Pero todo tiene su fin, y se cumplió un ciclo. A inicios de este año, cuando empezamos los preparativos para la reapertura, la pandemia nos sorprendió.

Operativo / Volkswagen Amarok V6 258 CV Comfortline / Patagonia

Después de varios meses de trabajo, el viaje se hizo impostergable. Había que llevar repuestos de todo tipo, rearmar las habitaciones, sacar fotos y mil cosas más. La hostería está ubicada en el noroeste de Santa Cruz, en una angosta y remota franja de tierra entre los Lagos Pueyrredón y Posadas, muy cerca de la frontera con Chile. Lo hicimos a bordo de una Volkswagen Amarok V6 Comfortline

El viaje, un misterio

Nuestros vecinos del Parque Patagonia acababan de hacer una travesía similar y, en base a esa experiencia y otros consejos, armamos el recorrido. Siendo tres para manejar, queríamos llegar a Trelew (1.400 kilómetros desde Buenos Aires) para hacer noche, y retomar los 950 kilómetros hasta la hostería el segundo día.

Operativo / Volkswagen Amarok V6 258 CV Comfortline / Patagonia

Pero nadie podía asegurarnos que la sucesión de controles no nos atrasara mucho, así que contactamos hoteles en Bahía Blanca, Viedma, Trelew e incluso en casas de campo de amigos y conocidos sobre la costa y la cordillera, que nos ofrecieron asilo en caso de ser rebotados en algunos lados.

Y, para el peor escenario, también llevamos bolsas de dormir en caso de tener que acampar. La sensación antes de partir era que cada municipalidad tiene su propio criterio e interpretación de esta crisis, y la realidad no estuvo tan lejos. El día antes de salir nos hisopamos todos.

No era un requisito para viajar, pero calculamos que nos iba a facilitar el paso, y además nos permitió estar sin barbijo en la cabina, sabiendo que todos éramos negativos.

Operativo / Volkswagen Amarok V6 258 CV Comfortline / Patagonia

Salimos antes del amanecer, con víveres para cubrir todas las comidas del viaje e incluso de la estadía. Fue un acierto. Ya desde la salida de Buenos Aires pudimos ver que el tránsito era mínimo, y eso nos permitió hacer un buen promedio con pocas paradas.

Con escasos controles y pasando localidades aisladas con barricadas y rejas, fuimos avanzando hasta pasar Viedma. Ahí recalculamos. Nos habían dicho que el principal problema es el límite entre provincias, y que tratáramos de cruzar siempre antes de las 17.30, hora en la que se empieza a retirar el personal de salud, con el riesgo de quedar varados.

Protocolo extremo

A las 17.25 cruzamos a Chubut por el Río Verde sin problemas, con un control más estricto pero sin sobresaltos, y un poco más tarde estábamos en la entrada de Trelew.

Operativo / Volkswagen Amarok V6 258 CV Comfortline / Patagonia

Nos habían dado un permiso para pernoctar mediante una declaración jurada donde constaba que no saldríamos del hotel. Ahí nos encontramos con un protocolo un poco extremo: los bolsos sanitizados con un líquido que se supone “mata” el Covid (hay que avisarle a la OMS de que el tema ya está resuelto), muchas advertencias, superficies tapadas por plástico, tarritos de alcohol en gel por doquier y un desayuno en la habitación para evitar áreas comunes.

El personal es mínimo, y apenas hay algunas habitaciones habilitadas en un intento por parte del hotelero de generar un mínimo ingreso para subsistir. Una realidad desoladora para el rubro...

A cruzar la Patagonia

Salimos temprano con mínimo tránsito, y después de un par de horas abandonamos la ruta nacional 3 para atravesar, por la ruta provincial 26, los parques eólicos hacia la mítica ruta 40. En Sarmiento –locación que recomendamos principalmente por su bosque petrificado y su parque paleontológico– volvimos a encontrar barricadas y controles, y al mediodía estábamos entrando a Santa Cruz.

Operativo / Volkswagen Amarok V6 258 CV Comfortline / Patagonia

Un nuevo permiso nos permitió continuar por la 40. El camino fue sin sobresaltos y se repitió el mismo esquema: planillas, promesas, patrulleros y un poco de exceso de celo, a pesar de tener permisos en regla e hisopados de menos de 48 horas.

Atravesamos Perito Moreno (la localidad, no el glaciar del mismo nombre, 650 kilómetros más al Sur) y el Parque Patagonia hacia Bajo Caracoles, y ahí nos esperaban 98 kilómetros de ripio en perfecto estado. Finalmente, al anochecer del segundo día llegamos a la hostería. Nos aguardaba una semana de mucho trabajo, sesiones de fotos, mantenimiento, riego y huerta.

Operativo / Volkswagen Amarok V6 258 CV Comfortline / Patagonia

Este año se abrió un nuevo tramo de la ruta 41, que nos conecta a través de la cordillera con el Parque Perito Moreno (de nuevo el mismo nombre), donde se encadenan ocho lagos, incluidos el Belgrano y el Burmeister.

Son 78 kilómetros de ripio para 4x4 en un recorrido espectacular, que continúa el tramo de Los Antiguos a Paso Roballos por el corazón de los Andes Australes, cerca del Monte San Lorenzo y los cañones de los Ríos Furioso, Tarde y Oro.

Sumado al enorme trabajo que está haciendo la fundación Rewilding en el Parque Patagonia y la Cueva de las Manos, el Noroeste de la provincia es cada vez más un destino en sí mismo, en vez de un lugar de paso hacia la Ruta de los Glaciares.

Operativo / Volkswagen Amarok V6 258 CV Comfortline / Patagonia

Por nuestro lado, todo está preparado. Esperemos que el panorama mejore un poco, se habilite el turismo y podamos, al menos, abrir una temporada corta en este año excepcional. Pero eso es otra historia. La vuelta fue más sencilla; avisar que íbamos camino a Buenos Aires fue una especie de  salvoconducto: las pocas barreras que encontramos de vuelta se fueron abriendo sin dudar.

Requisitos para viajar

Cada provincia y localidad tiene su protocolo, y la preocupación general es dónde vamos a terminar el viaje. Nadie impide la circulación, pero si queremos quedarnos en una ciudad o poblado, hace falta un permiso especial, y en algunos casos hacer la cuarentena, incluso teniendo un hisopado negativo (!?!).

Atravesar poblaciones es un poco impredecible; los pedidos van desde promesas hasta un patrullero que escolta al vehículo hasta la salida, permitiendo sólo lo mínimo, como carga de combustible y algún favor excepcional (en nuestro caso fue comprar verduras).

Operativo / Volkswagen Amarok V6 258 CV Comfortline / Patagonia

Si es posible, lo ideal es armar un recorrido que no pase por ciudades donde se pierde mucho tiempo llenando planillas, quién sabe con qué fin... Viajamos con el permiso nacional, actualizado en la app Covid App-AR, y llevamos una copia impresa que fue muy útil: en estas zonas hay muchos puestos de control sin señal de datos.

La provincia de Santa Cruz pide, además, un permiso provincial de circulación que se saca online en https://circulacion.santacruz.gob.ar. El hisopado no es obligatorio, pero nos dio tranquilidad a nosotros y a quienes hacían los controles.

Operativo / Volkswagen Amarok V6 258 CV Comfortline / Patagonia

Volkswagen Amarok V6 Comfortline: un vehículo ideal

Hicimos el viaje en una Amarok V6 de 258 CV nueva, apenas rodada. Elegimos la versión Comfortline por las cubiertas de 17 pulgadas, sabiendo que serían más fáciles de conseguir si teníamos problemas. Fuimos cargados hasta encima de la lona, exigiéndola.

El vehículo se comportó impecablemente, y el motor grande es un placer en la ruta: sobrepasábamos filas de camiones sin ningún esfuerzo. A la vuelta tuvimos rachas de viento de ¡140 kilómetros por hora! del oeste, y ahí se sintió el ancho y la estabilidad que tiene.

Nos permitió llevarlo sin problemas. El andar y el confort parecen de un auto de ciudad, algo raro en una camioneta. El equipamiento es sencillo pero suficiente, con bloqueo de diferencial trasero, cruise-control y una pantalla con CarPlay.

Operativo / Volkswagen Amarok V6 258 CV Comfortline / Patagonia

También trae un gancho de remolque con dos opciones, que se ve muy sólido. Algo que nos hubiese gustado es que tuviera más espacio detrás del respaldo del asiento trasero. Sin la posibilidad de  poder aprovechar en su totalidad las ventajas de contar con la  lona marítima debido al volumen de la carga, terminamos rodeados de mochilas y comida, situación nada recomendable.

Así, en la caja pusimos todo en bolsas selladas, porque el polvo en el ripio se mete por todas partes. Poniéndonos muuuuy exigentes, también hubiera sido ideal contar con una guantera refrigerada para bebidas y un conversor a 220 voltios.

Operativo / Volkswagen Amarok V6 258 CV Comfortline / Patagonia

El combustible Euro ya no es un problema por estos lares, ya que esta vez lo encontramos incluso en Bajo Caracoles y Lago Posadas, dos pintorescas y remotas localidades vecinas de Santa Cruz. De esta manera, la Amarok demostró ser uno de los vehículos ideales para moverse con seguridad, mucho confort y la posibilidad de llevar mucha carga por un territorio tan hermoso como solitario y exigente.

Todo esto sumado a los problemas que surgen de la prolongada cuarentena. En fin, vale el esfuerzo para que todos (y en este caso, especialmente la gente de Parabrisas), pronto podamos disfrutar de un lugar único de nuestro planeta.

INFO:
www.lagosdelfurioso.com
www.parquepatagoniaargentina.org
https://rewildingargentina.org

at Por Gregorio Cramer / Fotos: Jorge Gaggero y Gregorio Cramer

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