sábado 15 de mayo de 2021
PRUEBAS ESPECIALES | 29-12-2020 09:00

Una trabajadora full time de 258 CV

Luego de exigirla por los caminos patagónicos, llegó el turno de ponerla a prueba en un ambiente donde quizá se la utiliza más habitualmente: el campo.

Trabajar en el campo significa muchas cosas, como trasladarse, cargar, remolcar e incontables acciones más. Así escrito parece simple, pero no siempre los caminos son una alfombra, a veces el tiempo que se dispone para llegar a algún lugar es ajustado, nunca la carga es poca y las situaciones de arrastre pueden ser más complejas de lo que se piensa si las condiciones del terreno son adversas.

Uno de esos contratiempos puede ser la lluvia, pero no es el único factor que puede modificar las condiciones de trabajo de un vehículo. Para todas esas acciones, una de las características que hacen la diferencia entre un vehículo y otro es la potencia.

Operativo / Volkswagen Amarok V6 258 CV Comfortline

Y es ahí donde la Amarok comienza a mostrar sus ventajas. Los 258 CV con 59,2 kgm de torque proveen al usuario de un empuje que, cuando realmente se tienen que ver “los pingos”, los va a encontrar moviendo con furia las cuatro ruedas.

A arremangarse

Ejemplos de nuestras arduas jornadas de trabajo en las que nos ofrecimos para saber hasta dónde sacarle jugo a esta Volkswagen, hay de sobra. Dicha potencia la hemos necesitado en los viajes, cuando gracias a su empuje pudimos avanzar sobre largas colas de vehículos con la seguridad de que nada que viniera de frente se acercara tan rápido como para terminar de hacer tranquilos el sobrepaso.

Operativo / Volkswagen Amarok V6 258 CV Comfortline

Corroborando dicha afirmación, el valor de elasticidad que obtuvimos en su momento partiendo de los 60 km/h (imaginemos que a esa velocidad íbamos detrás de una hilera de camiones y empezamos a acelerar a fondo), hasta llegar a los 120 km/h fue de apenas 7,4 segundos, cifra que tranquiliza a cualquiera, sabiendo que cada centésima es vital para que la maniobra sea un éxito... o termine de la peor manera.

Pero también tuvimos situaciones donde el V6 tuvo que cumplir desde la partida detenida, como en el caso en el que enganchamos un carretón con bolsas de semillas, que andaban por los 800/900 kg, y lo llevamos hasta otro campo, saliendo a veces desde superficies con poca adherencia o trepadas.

Operativo / Volkswagen Amarok V6 258 CV Comfortline

Además de la potencia, en esas situaciones se nota la distribución inteligente de la fuerza para traccionar con la rueda que está mejor apoyada en cada momento. Una vez vencida dicha inercia, la Amarok hace todo fácil: es estable, frena muy bien, y ni hablar del confort, que transforma lo que podría ser un viaje cansador en un placer de manejo.

Con el overol puesto

Ya que hablamos de virtudes para el campo, no podemos dejar de mencionar la oportuna adopción, en esta versión, de las llantas de 17 pulgadas con una medida de neumáticos (245/65) más que razonable para este tipo de tareas, en combinación con la posibilidad de largos viajes sobre asfalto.

Operativo / Volkswagen Amarok V6 258 CV Comfortline

Aunque, llegado el caso, el usuario podría optar por ruedas con mayor dibujo (antes llamadas pantaneras), para aprovechar mejor aún la potencia en situaciones más extremas de falta de adherencia.

Entre tantas virtudes, de la V6 Comfortline también destacamos la gran superficie de la caja de carga y el rendimiento de combustible, a pesar de la exigencia. De acuerdo con los datos de la computadora, para hacer el trabajo “duro” de una jornada completa en la que recorrimos -coincidiendo con el valor de su potencia, exactamente 258 kilómetros-, el promedio fue de 8,4 km/l, es decir que usamos 18,8 litros de gasoil premium, menos de un cuarto del tanque, cuya capacidad es de 80 litros.

Operativo / Volkswagen Amarok V6 258 CV Comfortline

Todo bajo control

Como en todas las pruebas que hacemos, tratamos de llevar al límite al vehículo para ver cómo respondían los sistemas de seguridad.

En los polvorientos caminos de tierra, el control de estabilidad se mostró muy activo; incluso en algunas situaciones donde teníamos prevista una salida del camino sin consecuencias, cuando forzamos al vehículo a hacerlo, el sistema se encargó de corregirnos con la notoria merma de empuje y la apropiada aplicación en cada uno de los cuatro discos de freno.

Operativo / Volkswagen Amarok V6 258 CV Comfortline

De esta manera, concluimos una jornada diferente, pero con una respuesta por parte de esta variante que ya preveíamos de antemano porque, desde su nacimiento en 2010, ya llevamos muchísimos kilómetros a bordo de este modelo y fuimos viendo las mejoras aplicadas, no sólo en la potencia, sino que también en lo que se refiere a seguridad y confiabilidad.

Volkswagen Amarok ¿Por qué Comfortline?

Si bien las tope de gama -V6 y V6 Extreme- tienen varias diferencias de equipamiento a favor, esta versión, cuyo precio de lista es de 3.825.400 pesos, además de ser más barata (con la Extreme hay un millón de pesos de diferencia y con la V6 a secas alrededor de ochocientos mil), nos parece más adecuada para una exigencia más dura de trabajo, comenzado por los ya nombrados neumáticos y por los no tan refinados tapizados, en este caso de tela, además de no ofrecer tantos comandos eléctricos, como los del asiento del conductor o el plegado de los espejos laterales.

Operativo / Volkswagen Amarok V6 258 CV Comfortline

En definitiva, tiene fuerza de sobra y robustez a toda prueba, pero sin dejar de lado la cuota de comodidad que todo aquel que trabaja de sol a sol se merece.

Una voz con experiencia

Nada mejor que los usuarios habituales para evaluar a fondo lo que para muchos es su principal herramienta de trabajo. Tal es el caso de nuestro amigo, el Ingeniero Agrónomo, Mariano López Mazzeo, quien accedió con excelente predisposición a probar nuestra chata.

 

Operativo / Volkswagen Amarok V6 258 CV Comfortline
Mariano López Mazzeo, Ingeniero Agrónomo.

Antes de opinar sobre la V6, como ex propietario de una Toyota Hilux de 140 CV y flamante usuario de una Amarok Comfortline de 180 CV, en primer lugar nos marca las principales diferencias entre ambas: “En general, entre un vehículo y otro son mayúsculas. Con la Amarok, principalmente cuando se anda tanto en ruta como en caminos rurales, el viaje no se siente en la osamenta. La Volkswagen también es mejor en cuanto a visibilidad para la conducción y todo tipo de maniobras”. Con respecto a situaciones más puntuales, Mariano destaca que “en barro sería conveniente que al aplicar la doble tracción, el vehículo tirara más parejo entre ambos ejes. La tracción, aun aplicando la doble, se siente ´muy de atrás´ y, como suele suceder en estas situaciones, la camioneta tiende a cruzarse, exigiendo alguna pericia de manejo extra para llevarla derecha”.

Operativo / Volkswagen Amarok V6 258 CV Comfortline

En cuanto al comportamiento dinámico, el exigente propietario destaca que “la Amarok es muy neutral, aun con algo de carga y en curvas veloces. El frenado es correcto y en condiciones de cierta exigencia tiende a bloquear el tren trasero previo a aplicar el ABS. Con carga de 800 a 900 kilos, tanto en ruta como en caminos rurales el andar es cómodo y seguro y casi no se advierte que la camioneta vaya cargada, ni tampoco tiene tendencia a ´alivianarse el tren delantero´, como es común en estas situaciones”.

Sin dejar de pasar por alto que prefiere utilizar su Amarok para viajes largos, López Mazzeo hace énfasis en la insonorización y en que también “es más espaciosa que la Toyota, sobre todo a lo ancho, ya que la Amarok muestra buena separación entre las butacas, que además tienen muy buenas sujeciones de cintura y espalda, algo fundamental para los que andamos mucho”.

Operativo / Volkswagen Amarok V6 258 CV Comfortline

A la hora de solicitar algunas mejoras en el interior, Mariano nos dice: “No hay compartimentos bajo los asientos traseros que permitan llevar ordenadamente acoples de enganche, herramientas, crique, etc., ni portavasos en el panel frontal. Y al igual que las tope de gama, también debería tener cámara para asistir en la marcha atrás y el estacionamiento".

Al referirse a la V6 con la que hicimos esta prueba y que él mismo pudo probar en su campo de Benito Juárez, Mariano comenta: “Al subir me encontré exactamente con la misma camioneta que compré hace un par de meses, pero al salir a la ruta es donde realmente se siente la eficiencia del conjunto motor/caja y la tracción 4Motion constante. Es impresionante. Al principio, la caja en modo D parece ser algo lenta y da la sensación de que el vehículo es pesado para moverse en el manejo suave urbano, pero el uso en distintas circunstancias y las cifras de las prestaciones dicen lo contrario. En ruta prefiero usarla en el modo manual (desde la misma selectora, ya que esta versión no tiene levas en el volante): los ocho cambios suben y bajan bastante rápido y eso enaltece el comportamiento dinámico. Por otro lado, me gusta que el V6 gire a unas 500 vueltas menos que la 2.0 TDI, aunque el consumo sea un poco más alto: haciendo el mismo trayecto durante una semana a velocidades prácticamente idénticas, entre un motor y otro noté una economía de alrededor del 10 por ciento con respecto al V6”.

Operativo / Volkswagen Amarok V6 258 CV Comfortline

En cuanto al comportamiento dinámico, López Mazzeo resalta: “En curvas, a alta velocidad, es notable lo neutro que se comporta este modelo. En cambio, a velocidades lentas deja notar el peso extra del tren delantero por el motor más grande, y tiene una ligera subvirancia. El frenado es muy bueno, se nota cómo los discos traseros mejoran el frenado, como así también los discos delanteros de mayor diámetro”.

Nuestro amigo, puesto a improvisado tester, concluyó de esta manera: “La conducción en ruta es un placer. La manejamos tanto vacía como cargada, con 600 kilos en la caja y también tirando de un carro playo. Es una camioneta que perfectamente se adapta a las tareas típicas de trabajo rural, y con el extra de que en la ruta tiene casi el comportamiento de un auto de alta performance”.

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