martes 23 de julio de 2019
TEST | 05-06-2019 11:56

Probamos el nuevo Renault Kwid Outsider

El pequeño hatchback del rombo pretende aumentar su imagen de SUV para sumarse a la tendencia de los consumidores. Estética más aventurera para una misma mecánica.

Lanzado a fines de 2017, el Kwid es uno de los vehículos más exitosos de nuestro mercado. Además de un precio que lo coloca entre los más baratos del mercado, el gran atractivo del vehículo es su apariencia, que muchos relacionan con los SUV.

El secreto es el elevado despeje (18 centímetros) y la alta cintura de los laterales, además de algunos apliques y molduras en todo su alrededor.

Básicos:  
Velocidad máxima: 151,7 km/h / Potencia: 66 CV / Consumo promedio: 14,6 km/l / Precio: $ 556.500

Diseño-Aerodinámica (✭✭✭✭): Moderno y atractivo, con el plus de la decoración más "aventurera" .  

Confort-Espacio interior (✭✭✭): Los ajustes para la posición de manejo es limitada. A pesar de ser muy chico el espacio está bien aprovechado.

Motor-Prestaciones (✭✭✭): Prestaciones modestas, pero con un rendimiento del combustible destacable. 

Los más: Diseño atractivo • Despeje del suelo • Dirección liviana • Rendimiento del motor.

Equipamiento-Instrumental (✭✭✭): Salvo por un par de ítems, la dotación de confort es bastante razonable.

Dirección-Suspensiones (✭✭✭): Además del buen despeje, en confort se adapta muy bien a la ciudad. A mayor velocidad se torna algo inestable.

Transmisión-Caja (✭✭✭):La caja manual presenta relaciones cortas y pasos de marcha suave, aunque un poco trabado el recorrido de la primera. El embrague también es blando.  

Los menos: Sin ESP • Prestaciones modestas • Aislación del interior • Poca estabilidad en ruta.

Seguridad-Frenos (✭✭✭): Sin ESP, es el único  del segmento con cuatro airbags de serie. Distancias de frenado algo largas.

Precio-Garantía (✭✭✭): Valor elevado, pero bien posicionado frente a la competencia. Garantía apropiada.

RENAULT KWID OUTSIDER

Fórmula SUV

Basado en un prototipo mostrado en el último Salón de San Pablo, esta variante suma protector para el carter, difusor trasero en plástico gris, protecciones laterales en plástico negro (en lugar de stickers), llantas en tono negro brillante y barras sobre el techo, que sólo sirven para fines estéticos, ya que según reza la advertencia impresa en las mismas, no es apta para cargas.

Adentro se destacan los apliques color naranja y las butacas específicas que, además de un llamativo entramado y el Outsider bordado a la altura de los hombros, presentan apoyacabezas fijos, al igual que las versiones estándares.

Respecto a este último, también cuenta con las mismas dimensiones, lo que implica una idéntica postura de manejo, que tiende a ser alta y no da muchas opciones para adaptarse, ya que carece de regulaciones de volante y la butaca sólo se desplaza en sentido longitudinal.

RENAULT KWID OUTSIDER

Otra cuestión a tener en cuenta es que si bien la distancia de la cabeza al techo es suficiente hasta para personas un poco más altas que la media, el espacio es ajustado, motivo por el cual, dependiendo mucho del ancho del conductor o del acompañante, uno de ellos podrá molestar al otro, especialmente al momento de realizar el cambio de marchas.Otra desventaja del puesto de conducción es el incómodo apoyapié; casi inexistente.

Atrás, el lugar también es justo, sobre todo si viajan tres. En ese caso todos dispondrán de apoyacabezas, pero el del medio, además de contar con menor espacio para las piernas, tendrá que conformarse con un sencillo cinturón de seguridad abdominal.

RENAULT KWID OUTSIDER

De todos modos, el interior del Kwid es uno de los más amplios del segmento de los pequeños. El baúl, no obstante, ofrece 290 litros, que en la práctica se traduce en no mucho más que dos valijas del tipo “carry-on”. Pero, como buen hatchback, permite abatir los respaldos, recurso con el que consigue llegar a los 1.100 litros, resignando, por supuesto, las tres ubicaciones posteriores.

De calidad aceptable, este vehículo de origen “low cost” muestra falencias en cuanto a la insonor-ización, sobre todo cuando se sobrepasan los 100 km/h.

Citadino

Mecánicamente, el Outsider se presenta con la misma motorización que el resto de la gama Kwid. Se trata del tricilíndrico 1.0 de 66 CV con tecnología de inyección multipunto, cuatro válvulas por cilindro y distribución mediante cadena.

RENAULT KWID OUTSIDER

Asociado únicamente a una caja manual de cinco marchas, su principal virtud es el rendimiento en general, y el consumo urbano (donde mayormente se mueve el usuario de este producto) en particular, que es de 11,8 km/l. En tanto, a 90 km/h establece 16,9 km/l, mientras que a 120 km/h la cifra obtenida fue de 15,1 km/l.

Esta buena performance se refuerza con la ayuda del recomendador de marcha ubicado en el display del centro del tablero y los eco-coaching y eco-scoring que aparecen en la pantalla central de 7". A este buen desempeño se le contraponen prestaciones bastante modestas, reflejadas en una velocidad máxima de 154,8 km/h, una aceleración de 0 a 100 km/h en 14,7 segundos y una recuperación de 80 a 120 km/h, en cuarta, de 15,2 segundos.

RENAULT KWID OUTSIDER

De todos modos, la agilidad demostrada en ciudad es apropiada para el uso normal diario. Colabora en este sentido una caja de relaciones cortas, cuya selectora muestra recorridos también cortos con pasajes suaves (al igual que el tacto del embrague), pero con un recorrido no muy claro, sobre todo a la hora de seleccionar la primera marcha.

Pensado para acá

El andar se acerca mucho a lo que se espera de un auto de su tipo: confortable para la ciudad y bastante inestable en la ruta, sobre todo cuando se enfrenta a ráfagas de viento laterales, o bien cuando se intenta doblar a mayor velocidad de lo que su elevado centro de gravedad y su estrecha trocha aconsejan.

RENAULT KWID OUTSIDER

Además del confort para el uso urbano, el usuario regional del Kwid se favorece con el mencionado buen despeje y los generosos ángulos de entrada y salida para animarse a afrontar algo más que el uso normal en las calles. La dirección es muy liviana, proporcionándole otro punto a favor para la ciudad.

Altibajos

La dotación no cambia demasiado respecto del Iconic, que hasta ahora era la versión tope de gama del modelo. El Outsider agrega equipamiento tecnológico, como el nuevo Media Evolution, central multimedia compatible con Android Auto y Apple Carplay, que permite, a través de la pantalla táctil, utilizar Spotify, Waze y Google Maps (Android Auto) y reproducir audios de Whatsapp.

RENAULT KWID OUTSIDER

Otros destacados son la cámara de marcha atrás, los espejos exteriores eléctricos, el cierre central de puertas con comando a distancia y la computadora de a bordo. Entre los faltantes anotamos el volante multifunción, el control de velocidad crucero y los levantavidrios traseros eléctricos. La rueda de auxilio es de igual tamaño del resto, montadas todas en llantas de acero.

Curiosamente, los rodados del Kwid siguen teniendo tres tuercas de fijación cada uno. En cuanto a la seguridad, este modelo presenta una dotación un tanto ambigua: por un lado es el único vehículo del segmento que trae de serie cuatro airbags (dos frontales y dos laterales), pero por el otro, carece de control de estabilidad.

RENAULT KWID OUTSIDER

Sí equipa anclajes Isofix, ABS con repartidor electrónico de frenado (EBV) y faros antiniebla delanteros, entre otros elementos. Una mejora importante que recibió toda la gama, consiste en el sistema de frenos. Los discos ahora son ventilados y de mayor diámetro con pastillas más grandes. Además se mejoró el mecanismo del servo, que asiste con más firmeza al conductor a la hora de pisar el pedal, dejando una mayor sensación de seguridad al detenerse.

De todos modos, las distancias obtenidas en las pruebas de fueron algo más largas que las de la versión Iconic probada anteriormente, allá por noviembre de 2017. Por ejemplo, de 100 km/h a 0 registró 43,6 metros, cuando antes había establecido 42,4.

RENAULT KWID OUTSIDER

Favorecido

Mientras que el Outsider se coloca al tope del modelo, con un valor de 556.500 pesos, sus rivales, el Fiat Mobi Way 1.0 (70 CV) cuesta 585.100 pesos, y el Volkswagen Up! 1.0 (75 CV) tiene un elevado precio de 719.600 pesos.

A pesar de tratarse de valores muy altos en función de los ingresos actuales de los potenciales compradores, con garantías similares (en este caso de tres años ó 100.000 kilómetros), las diferencias con los rivales explican en cierta forma el mejor posicionamiento del Kwid, que ahora propone un atractivo más para mantener el liderazgo.

FICHA TÉCNICA Y PRESTACIONES

 

En esta Nota

Christian Hein

Christian Hein

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