Toyota oficializó que asumirá la fabricación y adaptación de dos unidades del Papamóvil que utilizará el Papa León XIV durante su visita oficial al país, programada para llevarse a cabo del 8 al 11 de noviembre. Los vehículos tendrán como punto de partida la plataforma de la Toyota Hilux, modelo producido en el centro industrial que la compañía opera en Zárate, provincia de Buenos Aires.
Las dos unidades serán entregadas en calidad de donación por la firma para abastecer la logística de transporte del Pontífice y su comitiva durante los compromisos oficiales.
Intervención de carrocero homologado y confidencialidad técnica
El proceso de transformación de las pick-up medianas estará a cargo de una firma carrocera homologada por la terminal, encargada de ejecutar las reformas estructurales requeridas para la observación pública del Pontífice. Por razones de protocolo internacional y requerimientos normativos fijados por la Santa Sede, la compañía mantendrá en reserva las especificaciones técnicas de seguridad y las modificaciones del habitáculo hasta el inicio de las actividades.
La decisión de alistar dos ejemplares idénticos responde a la logística de despliegue simultáneo para cubrir la agenda oficial, que contempla traslados en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, recorridos en Claypole, actividades en la provincia de Córdoba y la ceremonia de cierre en la Basílica de Luján.
Antecedentes de la marca en la movilidad papal
Esta iniciativa representa un nuevo antecedente para la terminal de origen japonés en el traslado de autoridades eclesiásticas, tras el precedente del desarrollo especial sobre la base del Toyota Mirai de propulsión a hidrógeno utilizado por Francisco I durante su gira oficial por Japón.
En esta oportunidad, la camioneta de producción nacional se utilizará bajo una configuración inédita para el modelo de calle, participando de los operativos de seguridad previstos para los desplazamientos del nuevo Papamóvil en territorio argentino.