domingo 16 de febrero de 2020
TEST | 04-02-2020 15:00

MINI Cooper John Cooper Works

El máximo exponente de la marca británica en nuestro mercado en lo que a deportividad se refiere, es un vehículo siempre dispuesto a transmitir sensaciones explosivas a un precio muy privativo.

Se trata de la variante más radical del mercado local de la cuarta generación desde la vuelta del modelo a manos de BMW. Además de un plus de potencia, este hatchback de tres puertas se caracteriza por una estética diferenciada, que básicamente apunta a una combinación de colores y líneas específicas, como las que atraviesan longitudinalmente el capó, además de la clásica “chapita” con la inscripción John Cooper Works. Dicha denominación se replica en el interior a la altura de los zócalos, además de adoptar unas banderitas a cuadros y unas rayas al estilo indicador de agujas, que van rodeando el marco redondo de la pantalla ubicada en la consola central. Forman parte de los elementos distintivos de esta variante, los asientos deportivos que combinan cuero y alcántara y el volante de cuero, aunque no notamos demasiadas diferencias con la versión S que probamos en la edición de abril de 2019.  

Básicos:     
Velocidad máxima: 238,6 km/h / Potencia: 231 CV / Consumo promedio: 12,1 km/l / Precio: 63.700 dólares 

Diseño-aerodinámica (✭✭✭✭): Su onda retro y los detalles exclusivos lo hacen muy llamativo.

Confort-espacio interior (✭✭✭): Interior justo y baúl chico, aunque con una posición de manejo bien deportivo.

Motor-prestaciones (✭✭✭✭1/2): Performances sobresalientes con un buen rendimiento del combustible.

Los más: Divertido para manejar • Prestaciones deportivas • Consumo moderado • Equipamiento de seguridad • Diseño atractivo.

Equipamiento-instrumental (✭✭✭): Bien dotado, aunque con algunos faltantes importantes. El tablero deja dudas.

Suspensiones-dirección (✭✭✭): Esquema muy apto para circuitos, pero duro para ciudad. Dirección directa con buena asistencia.

Transmisión-caja (✭✭✭✭1/2): Respuesta impecable de la caja Steptronic Sport. Mando secuencial obediente.

Los menos: Sin rueda de auxilio • Algo inestable en alta • Áspero en ciudad • Baúl chico • Precio. 

Seguridad-frenos (✭✭✭1/2): Equipamiento completo y frenos bien dimensionados. Detenciones algo largas.

Precio-garantía (✭✭): El valor es muy alto y la garantía es bastante apropiada.

 MINI Cooper John Cooper Works

Más que compacto

En un entorno de una calidad superlativa, aunque con algunos “grillos” de los que no pudimos encontrar su origen, este hatchback de tres puertas propone un espacio adecuado para conductor y acompañante, y, como buena coupé compacta, un sector trasero bastante comprometido, tanto para el acceso como para la habitabilidad de sus dos posibles ocupantes. El puesto de comando se destaca por una posición de manejo muy baja a pesar de las múltiples regulaciones (manuales en todos los casos) de la butaca que, dicho sea de paso, además de una buena sujeción para la conducción deportiva, cuenta con cojines extensibles que se adaptan a todas las tallas.  Por su parte, el baúl, con tan sólo 211 litros de capacidad, deja gusto a poco, a pesar de que ni siquiera aloja una rueda de auxilio; pero ese es un tema a tratar aparte...  

Muy sport

Más allá de la estética, este MINI probado (que no es el más potente a nivel mundial, ya que existe en otros mercados una variante GP de nada menos que 306 CV), cuenta con 231 CV que dan una relación peso/potencia de 5,76 kg/CV, suficientes para alcanzar en nuestro caso los 238,6 km/h (la ficha de fábrica dice 246 km/h) y una aceleración de 0 a 100 km/h en 6,4 segundos (6,1 según el fabricante). El impulsor con el que logra estas prestaciones es el conocido 2.0 naftero de cuatro cilindros con inyección directa y turbo, cuyo torque máximo es de 32,6 kgm obtenidos desde las tempranas 1.450 rpm y mantenidos en ese rango hasta las 4.800 rpm.

 MINI Cooper John Cooper Works

Esos parámetros son los que le otorgan una salida bien ágil y una reacción digna de un deportivo, siempre, y especialmente, en el modo de conducción Sport, acompañado por un ronroneo y unas contra explosiones que no pasan inadvertidas en la calle. Acompaña muy bien una moderna caja automática Steptronic Sport de ocho marchas, que también responde bastante fielmente al mando secuencial, a través de las levas ubicadas detrás del volante. El precio de dichas emociones podría pagarlo con un consumo urbano alto, pero si se lo lleva tranquilo en el modo “ecológico” y se aprovecha el Start&Stop, la cifra no es descabellada en función de su potencia: 9,8 km/l. En tanto, según nuestros registros, los valores a 90 y 120 km/h son de 18,3 y 14 km/l, respectivamente, para promediar unos elogiables 14,3 km/l.  

Bien acompañado

Las altas performances están “custodiadas” por una marcada rigidez estructural y la apropiada elección de los neumáticos, aunque por nuestra experiencia, por su bajísimo perfil, no son recomendables para las descuidadas calles de la mayoría de nuestras ciudades. Y para peor, esta versión no cuenta ni siquiera con run flat. Es decir que, ante una rotura (como la que sufrimos), no queda otra que llamar al auxilio para que nos lleve a una gomería o a un concesionario (como fue nuestro caso) y rogar que tenga el repuesto, cosa que no sucedió hasta quince días después. Otro dato: la Pirelli P7 de tamaño 205/40 R18 cuesta alrededor de 25.000 pesos.

 MINI Cooper John Cooper Works

Volviendo al comportamiento dinámico, las suspensiones también colaboran para que este MINI sea muy divertido, especialmente si se lo maneja en un autódromo, donde la respuesta de la dirección, sumada a sus otras características, lo hacen muy maniobrable en cualquier tipo de curvas. Por el contrario, a alta velocidad, como en la prueba de velocidad máxima, mostró cierta inestabilidad, como si no terminara de pegarse al piso, algo atribuible a la corta distancia entre ejes. Para detener sus 1.330 kg cuenta con cuatro discos, de los cuales los dos de adelante son de generosísimo diámetro. Así y todo, a pesar de que frena bien derecho y resiste con soltura varias frenadas seguidas, las distancia que tomamos generalmente como referencia (100 km/h a 0) resultó un poco larga para este tipo de vehículo: 43 metros.
Como es de esperarse, debido a su aspereza, en la ciudad el trajín diario puede pasar factura en la osamenta de quienes no están acostumbrados a este tipo de vehículos.

Chiches varios

Además de su imagen, esta versión se caracteriza por incorporar algún que otro plus de equipamiento respecto a las versiones estándar (y no es para menos, con lo que cuesta...). Entre lo más destacado de confort propone un sistema de audio Harman Kardon, climatizador bizona,  navegador, paquete de iluminación ambiental con opción de diferentes colores, sensor de estacionamiento trasero y volante multifunción. Una curiosidad es que no cuenta con radio AM , algo que quizá se pueda compensar conectando el teléfono a través del sistema MINI Connected.

 MINI Cooper John Cooper Works

También propone algunas ayudas a la conducción, como el control de velocidad crucero con función de frenado y el detector de presencia de peatones. En materia de seguridad ofrece seis airbags, ESP, ABS con EBD, asistente de arranque en pendiente, control de frenada en curvas, entre otros sistemas. Otra de las curiosidades es que a pesar de que cuenta con faros de tecnología led, no dispone de luces antiniebla delanteros ni traseros.
 
Solitario

Por sus características y el elevado precio de 63.700 dólares (sin considerar el posible futuro aumento impositivo que al cierre de esta edición el nuevo Gobierno estaba enviando para su tratamiento en el Congreso), este modelo forma parte de una oferta única en nuestro mercado. Pero por tratarse de un vehículo único, seguramente encontrará quienes se interesen por sus cualidades deportivas, al tiempo que contarán con una pieza que atrae con su estilo retro y el sello de una marca con mucha y rica historia.

FICHA TÉCNICA

 

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