domingo 24 de mayo de 2020
CLáSICOS | 06-10-2019 09:00

Así probábamos al Fiat Uno

Recordamos el test realizado en 1989 a uno de los mayores éxitos de la firma italiana. En aquella ocasión manejamos al vehículo como "anticipo exclusivo".

Aprovechando el raid a Ushuaia ida y vuelta, llevamos un Fiat-Uno de cinco puertas con motor Tipo 1.580 cm3, primer vehículo de "preserie" de un modelo que recién saldrá a la venta en marzo o abril de 1990. 

Consideraciones del motor, la transmisión y evaluación de los bajos índices de consumo a distintas velocidades. Por primera vez, Parabrisas prueba un prototipo de fábrica seis meses antes de su lanzamiento.

Tal como mencionamos en alguna oportunidad, hay fábricas que prefieren que sus nuevos modelos se mantengan en secreto hasta ultimísimo momento y otras, que consideran positivo crear expectativas en el mercado unos meses antes de la aparición de su producto. 

Interior Fiat Uno SCV tres puertas (edición octubre 1988)

Ambas posturas, merecen el mismo respeto. Sevel Argentina integra el segundo de éstos bandos, lo que ha quedado demostrado en varias ocasiones, caso del Fiat Duna, el Uno y ahora con el Uno cinco puertas con motor Tipo 1,6. 

En la edición anterior (la de octubre) ofrecimos los resultados de nuestro Operativo "A Todo Diesel" que consistió en ir y volver a Ushuaia con siete vehículos equipados con sores. Pero también anticipamos que había un "octavo" que acompañó la caravana hasta Río Gallegos y retornó a Buenos Aires tras una prueba de ruta de unos 5.200 kilómetros. Ese era el FIAT-UNO SCVI TIPQ 1,6 de 5 puertas. Sin lugar a dudas, una verdadera primicia.

Un auténtico "prototipo 

Por tratarse de un auto de "preserie", la unidad que nos fue confiada, era un prototipo de fábrica al mejor estilo europeo. Sobre un casco de Uno cinco puertas montó el motor Tipo de 1.580 cm3 (en Italia ese se propulsor no equipa al Uno en nin-guna de sus versiones) y la nueva caja, de características similares a las del Regatta 2000 pero de menor tamaño.

Fiat Uno

El trabajo estaba realizado con mucha prolijidad pero sin modificaciones de fondo como en el sector de la consola donde pese a una alfombra negra que di simulaba las imperfecciones, el comando dejaba ver todo el sistema de varillaje. Sin embargo, a nivel de funcionamiento no se registraron irregularidades, de lo que se desprende que la adaptación estaba realizada con eficacia. El resto, suspensión, butacas, tapizados, tablero, contrapuertas, etc, eran similares a las del Duna o Uno, así como los cubrerruedas, parrilla, unidades ópticas, comandos, etc.

Motor y caja, la gran diferencia 

Los motores de la generación "Tipo", han mejorado las perfomances, el par motor y el consumo de sus 1.300 y 1.500cm3 conocidos en predecesores Argentina por equipar a varios modelos de la línea Fiat. A una tapa de cilindros con cámaras de alta turbulencia, mejor llenado y múltiple de admisión calefaccionado eléctricamente, se suma un mayor volteo de cigüeñal (67,4 mm, contra 63,9 mm del 1.500), una gama de utilización de la potencia que se mantiene muy pareja entre las 2.900 rpm y las 5.000 rpm, y un sistema de lubricación del pistón (desde abajo obviamente) que logra reja y constante de ese elemento junto a una marcha más silenciosa en frío.

Una temperatura parte, la caja de cambios (totalmente nueva) se caracteriza gracias a una serie de soluciones técnicas por selector y engranajes más precisos y suaves que reanudan un recorrido corto de la palanca, ausencia de vibraciones y funcionamiento mucho más silencioso.

Fiat Uno

Cinco puertas a la calle 

En el antiguo lenguaje automovilístico, éste Uno sería un cuatro puertas, pero los tiempos cambian y hoy, a los vehículos de dos volúmenes y dos puertas con portón trasero se los identifica como de "tres puertas" y a los de cuatro y portón, de "cinco puertas". A nivel estético, el mercado argentino quedó encantado con el "look" del Uno tres puertas que se comercializa actualmente.

Los que tuvieron oportunidad de ver personalmente versiones del cinco puertas, lo ubican por debajo de los indices de aceptación del tres puertas. Es probable que haya quienes disientan con nuestra opinión, pero éste Uno no es menos personal que el ya conocido. Puede ser que visualizar una versión de las que pululan en Uruguay, no sea un metro correcto para analizar a la que personalmente manejé. El rodado, el ancho de la llanta y los cubrerruedas hacen que estéticamente éste sea mucho más agradable y armonioso. 

Mucho mejor "plantado" que los producidos en Italia. Las dos puertas plus de este modelo, desde nuestro punto de vista, no en contra del aspecto exterior, es más, algunos concuerdan en que "parece más grande" o "es más auto" que el SCV-1500 Lo primero es cierto, lo segundo corre por cuenta de quien así lo define. Sin embargo, Argentina puertas, así como en Brasil el usuario prefiere sólo dos.

Fiat Uno

Por consiguiente, es lógico suponer que el nuevo Uno se presentará en marzo del '90 tendrá buena imagen. Tan buena quizá, como la del Duna que es (ni más ni menos) que un Uno de cuatro puertas con tercer volumen. Tomando la ruta, al tomar contacto con la unidad antes de poner en marcha el motor y una vez acomodado en el asiento del conductor, hay diferencias con respecto al Uno o Duna SCV. Igual volante, igual butaca, igual regulación, similares comandos, tablero de instrumentos, pedalera, etc.

Al girar la llave se manifiesta la primera gran diferencia. Arranque instantáneo, motor sin rumores o vibraciones en frío. Absolutamente silencioso, tan silencioso que si se lo deja temperatura, hay que observar el cuentavueltas para comprobar que el motor no un par de minutos tomar se detuvo y sigue regulando a 700 rpm.

La segunda grata sorpresa se produce al echar mano al comando de caja de velocidades. En el caso del prototipo, el selector era de diseño similar al del Regatta (corto y con gran perilla esférica) al chocar la primera el mismo sonido característico del cambio que entra sin trabas, con seguridad y precisión. Pero cuáles son las diferencias más notorias del motor Tipo 1,6 litros? a) Ausencia de rumorosidad tanto en a pleno régimen, b) Elasticidad notable a partir de las 2.500 rpm en cualquier cambio gracias al "ralenti" como a amplio par motor. c) Aceleración suave, progresiva y con potencia hasta las 6.000 rpm d) Arranque instantáneo en frío e) Economía de consumo a cualquier velocidad, aún bajo circunstancias ideales.

Fiat Uno

Respecto a la caja de velocidades éstos fueron sus aspectos salientes: a) Ausencia de zumbido a cualquier régimen b) Precisión al conectar los cambios en marcha. c) Relaciones de caja adecuada. algo sobremultiplicada. d) Recorrido corto y acople seguro. e) Aislación del conjunto respecto las solicitudes de la tracción. Como dato, aquellos acostumbrados a cajas nuevas pero no del todo precisas, la del Uno-Tipo, así como la del Regatta 2000, la encontrarán algo "ruidosa" debido al leve "clanc", sonido que produce ante la colocación de cada cambio.

Consumo "bajas calorias"

Lograr un equilibrio entre performance y consumo es la meta de casi todos los constructores de automóviles del mundo. En general, las reglas indican que a mayor velocidad o prestaciones, mayor consumo de combustible. Motores modernos (como los 1.300 y 1.500 cm3.de Fiat) consiguieron un balance coherente en este aspecto. Pero, la nueva generación de propulsores Tipo, mejoró aún más el consumo (a mayor cilindrada) sin deteriorar la performance.

Este 1.580 cm3. de 83 CV (DIN) a 6.000 rpm. tiene apenas un CV más que el 1.498 cm3. Pero sus virtudes no se encausan por el lado de mayores prestaciones sino por el de niveles de consumo mucho más austeros que la de motores ya considerados económicos. La travesía encarada Buenos Aires-Río Gallegos y retorno, sirvió para obtener valores reales ya que generalmente los que se toman a velocidad constante se efectúan sobre recorridos relativamente cortos (10/15 kilómetros).

Fiat Uno

Tal como podrán ver en la planilla nota, durante el viaje que completa de ida (primera etapa), utilizando todas las posibilidades del motor y transitando a 4.800 rpm y hasta 5.200 rpm, en ocasiones, establecimos un promedio de 147,8 km/h. La lógica indicaría para un 1,6 litros, que cada cien kilómetros se consumieran entre 12 y 12,5 litros.

La cifra obtenida es sorprendente: 10,18 lit/100 km. o si lo prefiere 9,82 km. por litro. En la segunda de 140,8 km/h y el consumo fue de 9,87 lit/100 km. Lo que arrojó una cifra total sobre los 2.571 kms de 258 litros que equivalen a 10,03 lit/100 km o 9,96 km/lit. 

Ahora bien, si usted es moderado.. ...o más civilizado y circula a velocidades de crucero alejadas de la máxima, los valores caen sensiblemente para beneplácito de su bolsillo. Por esa razón, en el viaje de retorno, aprovechando el test de consumo de los Diesel, utilizamos el mismo sistema. Hicimos 650 kilómetros a una velocidad de 130 km/h que representan las 3/4 partes de la máxima.

OTROS DATOS

Motor: 1.6 con cuatro cilindros en línea y 83 CV

Transmisión: Manual de cinco marchas

Velocidad máxima: 170 km/h

Aceleración 0-100 km/h: 12 segundos

Consumo en ruta a 120 km/h: 6,9 litros/100km

Consumo en ciudad: 8,9 litros/100 km

Galería de imágenes

Más en

Comentarios

Video

Efemérides, por Radio Perfil

Las principales fechas de la mano de la producción de Radio Perfil.

Espacio Publicitario

Espacio Publicitario