En el marco del cumplimiento de tres décadas consecutivas como proveedora del vehículo de seguridad de la Fórmula 1, la división deportiva de la casa de la estrella introdujo el Mercedes-AMG GT 63 PRO 4MATIC+, modelo que asume el rol de Safety Car oficial de la FIA. La unidad debutó de manera operativa durante el Gran Premio de Hungría en el circuito de Hungaroring, reemplazando al Mercedes-AMG GT Black Series que venía prestando funciones desde la temporada 2022 y cuya última participación se registró en el Gran Premio de Bélgica de 2026.
Esta unidad constituye el decimocuarto vehículo provisto por la terminal de Affalterbach para la categoría reina, convirtiéndose en el primer auto de seguridad de la historia en incorporar un sistema de tracción integral totalmente variable.
Motor V8 biturbo de 612 CV y tracción integral variable
La propulsión está a cargo de un motor V8 biturbo de 4.0 litros que eroga una potencia de 612 CV (450 kW) y un torque máximo de 850 Nm, asociado a la transmisión automática AMG Speedshift MCT 9G. Por primera vez en este tipo de unidades, el vehículo incorpora el sistema de tracción integral AMG Performance 4MATIC+, diseñado para adaptar la entrega de par en función de las condiciones de adherencia en el asfalto.
El esquema mecánico de este auto deportivo se completa con el sistema de frenos cerámicos de alto rendimiento AMG provisto de serie, la suspensión AMG Active Ride Control con estabilización activa del balanceo y neumáticos de ultraaltas prestaciones Pirelli P Zero R en medidas validadas en trazados de prueba.
Aerodinámica específica y equipamiento homologado por la FIA
El desarrollo aerodinámico incluye un splitter delantero rediseñado, elementos deflectores en el paragolpes frontal y un alerón posterior modificado con flap activo. El ala trasera integra de manera directa el sistema de señalización LED, suprimiendo la tradicional barra de luces del techo para optimizar el flujo de aire y generar mayor carga sobre el eje anterior en curvas de alta velocidad.
En el habitáculo, operado por el piloto Bernd Mayländer, se instaló una estructura con jaula antivuelco, butacas de competición RECARO con arneses de seis puntos, cristales de Makrolon en la luneta y el parabrisas, junto con instrumental digital de telemetría y comunicación directa con la dirección de carrera.