viernes 18 de octubre de 2019
TEST | 02-07-2019 16:30

Ford Ka

La tercera generación del compacto del óvalo ingresó al mercado con grandes cambios: mayores dimensiones y una carrocería de cinco puertas. Buenas prestaciones y calidad acorde a su segmento.

Aunque sea una frase trillada, los chicos crecen. Por eso quedará en el recuerdo el aspecto de ese “autito” con el cual Ford irrumpió en el segmento más pequeño del mercado hace casi veinte años. Simpático y llamativo, aquel citycar supo hacerse de un nombre propio que, pese a los drásticos cambios de la globalización, mantiene al día de hoy. Justamente manejamos la versión tope de gama de este ya no tan pequeño de plataforma global que se fabrica en Brasil.

*Las fotos (prensa Ford) corresponden a la generación actual

Básicos: 
Velocidad máxima: 180,5 km/h / Potencia: 123 CV / Consumo promedio: 14,4 km/l

Diseño-Aerodinámica (✭✭✭1/2): Sin ser rupturista, está bien resuelto y su estilo es moderno. Buen trabajo en insonorización.

Confort-Espacio interior (✭✭✭✭): El cambio de carrocería le brinda mayor amplitud, aunque el baúl es pequeño.

Motor-Prestaciones (✭✭✭✭): Su eficaz propulsor le otorga agilidad a un chasis equilibrado. 

Los más: Confort de marcha • Consumo • Respuesta de la dirección • Tiene ESP.

Instrumental-Equipamiento (✭✭✭):  A tono con el segmento, aunque carece de elementos básicos como los espejos eléctricos y auxilio homogéneo. 

Suspensiones-Dirección (✭✭✭1/2): Confortable en toda situación de marcha, su ámbito preferido es la ciudad. Excelente dirección eléctrica.

Transmisión-Caja (✭✭✭1/2): La selectora ofrece reacción suave y la caja está bien relacionada.

Los menos: Faltantes de confort • Calidad de algunos plásticos • Baúl chico 

Seguridad-Frenos (✭✭✭1/2): Frena bien y ofrece una dotación muy amplia

Precio-Garantía (✭✭✭): Su valor es acorde para la coyuntura actual, donde los precios están disparados. La garantía es de las mejores.

Ford Ka

Mini Fiesta

Sin duda, la llegada del nuevo Ka representó una bocanada de aire fresco para un segmento que necesita renovación. Producido sobre la misma plataforma del Fiesta y EcoSport, el nuevo Ka sufrió una suerte de metamorfosis: no solo modificó su imagen y estilo, sino que Ford lo posiciona en el segmento B y ahora cuenta con una carrocería de cinco puertas. Mide 3.886 mm de largo, 1.911 mm de ancho y 1.525 mm de alto, mientras que la distancia entre ejes es de 2.491 mm. Estas cotas se traducen en un auto más amplio y práctico que su antecesor que, además de contar con carrocería de tres puertas, medía 3.836 mm de largo y contaba con una distancia entre ejes de 2.452 mm. Sin embargo, esta nueva génesis no afectó favorablemente al espacio de carga del baúl, que incluso es más pequeño que el de la generación anterior: 263 dm3 frente a los 257 dm3 actuales.

Estéticamente es más conservador que el primer Ka que llegó al país en 1997 y luego modificó sutilmente su imagen en 2008. Sin embargo, toma la moderna impronta del Kinetic Design absorbida por los últimos modelos de la marca, que se caracteriza por ofrecer una imagen frontal, donde la parrilla hexagonal gana protagonismo.

Ford Ka

Puertas adentro, la primera impresión nos remite al Fiesta, con el cual comparte muchos componentes, entre ellos, el volante y la característica pantalla flotante del panel central. De todos modos, el nuevo Ka cuenta con sello propio, como el tablero de instrumentos (un tanto pequeño, pero con adecuada información) y los más de veintiún portaobjetos desparramados en todo el habitáculo. En líneas generales está bien resuelto aunque aparecen algunos detalles de calidad, como la terminación de la guantera o algunos encastres, que provocan ciertos “grillitos”.

Más allá de eso, el nuevo Ka es un auto que está bien proporcionado. Quienes viajen adelante contarán con butacas, cuya sujeción lateral es agradable, mientras que los pasajeros de las plazas traseras contarán con buen espacio para las piernas. 

Ford Ka

Lo mismo ocurre con la altura del techo, aunque la caída que se produce a la altura del parante C puede penalizar el confort de los más altos. Si bien en este espacio hay tres cinturones de seguridad (dos inerciales y uno abdominal), el sector posterior solo cuenta con dos apoyacabeza y el respaldo es enterizo (puede rebatirse).

Un aspecto para destacar es la posición de manejo, ya que el conductor puede regular la altura del cojín a su gusto, como así también la de la columna de dirección (no tiene ajuste en profundidad). Todo el instrumental está al perfecto alcance del puesto de mando y todos los botones cuentan con iluminación, facilitando su accionamiento fundamentalmente de noche: lamentablemente la regulación de los espejos retrovisores se realiza a mano.

Ford Ka

La buena noticia es que tanto la tapa del tanque de combustible como el baúl ahora se pueden abrir desde el interior del vehículo sin tener que recurrir a la llave. En contrapartida, si bien la rueda de auxilio es convencional, tiene una medida inferior a las titulares.

Poderoso el chiquitín

Antes de su arribo al país, mucho se especuló respecto de la mecánica del nuevo Ka, ya que en Brasil existe una versión con un nuevo motor de tres cilindros, que tras unos dos años de espera, llegó a la Argentina. El encargado de mover un poco más de una tonelada del nuevo Ka es el propulsor naftero 1.5 TI-VCT de 123 CV con tres cilindros. Este impulsor pertenece a una confiable familia de motores que utilizan otro modelos de Ford. Se trata de un moderno bloque que, si bien no es de los más enérgicos en baja, se destaca por su elasticidad y expresividad. Durante nuestras pruebas necesitó 10,8 segundos para acelerar de  0 a 100 km/h, mientras que para pasar de 80 a 120 km/h (en cuarta) tardó 11,7 segundos. La velocidad máxima se obtiene en quinta, donde a 5.000 vueltas alcanza los 180,5 km/h.

Quienes buscan un auto económico encontrarán en el Ka a un verdadero aliado del bolsillo: registramos 11,6 km/l en ciudad, 19,1 km/l a 90 km/h y 12,6 km/l a 120 km/h, para promediar 14,4 kilómetros por cada litro de combustible. 

Ford Ka

Otro punto alto del compacto del óvalo es el confort de marcha. Provisto de un chasis eficiente y equilibrado, el esquema de suspensiones es blando y agradable, ideal para el uso en ciudad. Pese a estas características, en la ruta no defrauda. Va con cierto aplomo y se sirve de un control electrónico de estabilidad y tracción (ESC y TC), disponible en toda la gama, que impide que la carrocería se incline sobremanera al encarar curvas en alta velocidad. Una mención aparte para la dirección, que realmente es elogiable: cuenta con una asistencia eléctrica que responde de manera adecuada en todo momento.

En su justo equilibrio

Teniendo en cuenta la oferta de este segmento, la opción tope de gama ofrece una adecuada dotación de confort. Por ejemplo tiene computadora de a bordo, volante regulable en altura con comando del audio, faros antiniebla delanteros (funcionan como luces de circulación diurna que se apagan cuando se encienden las bajas), levantavidrios eléctricos, cierre centralizado con comando a distancia, la mencionada apertura remota del baúl y tanque de combustible, además del conocido sistema Sync con comando por voz, pantalla de 6.5” y bluetooth, cuyo funcionamiento es muy sencillo. Sin embargo, al menos esta versión tope de gama, la rueda de auxilio es de carácter temporal.

Ford Ka

Donde el nuevo Ka no tiene fisuras es en el apartado de seguridad. Dispone de los obligatorios doble airbag para conductor y acompañante, aunque esta variante suma dos bolsas de aire de tipo cortina y dos laterales, y frenos ABS, pero además agrega anclajes Isofix para sillas infantiles, alarma del cinturón de seguridad para conductor, control de arranque en pendiente, carrocería reforzada, asistente al frenado de emergencia, y los citados controles de estabilidad y tracción. 

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Alejandro Cortina

Alejandro Cortina

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