Stellantis parece abrir una nueva etapa para su industria en la Argentina. Mientras se analizaba la posibilidad de cerrar alguna de sus plantas locales en medio de la reconfiguración de sus operaciones, el grupo anunció avances industriales en Córdoba que apuntan en la dirección contraria: más producción, nuevos motores y una mayor apuesta por las exportaciones.
El Polo Industrial Ferreyra alcanzó las 1.500.000 unidades fabricadas y se prepara para incorporar una nueva línea de producción de motores. El proyecto forma parte de una inversión de US$ 385 millones destinada a transformar la planta cordobesa en un centro regional de producción de pick-ups.
La iniciativa contempla la fabricación del motor turbodiésel Multijet 2.2 a partir de 2027. El impulsor estará destinado a vehículos producidos en la Argentina, como las nuevas Fiat Titano y RAM Dakota, y también abastecerá a modelos fabricados en Brasil, entre ellos la Fiat Toro con esta motorización.

Stellantis apuesta por Córdoba en medio de las dudas sobre sus plantas
El anuncio representa una señal relevante para el futuro industrial de Stellantis en el país. La posibilidad de que el grupo evaluara el cierre de alguna de sus instalaciones argentinas había generado interrogantes sobre la continuidad de sus operaciones. Sin embargo, el avance de la nueva planta de motores muestra que Ferreyra tiene por delante una etapa de transformación productiva.
La inversión no se limita a sostener la fabricación de vehículos existentes. También busca ampliar las capacidades industriales del complejo, incorporar tecnología y consolidar una estructura capaz de abastecer a distintos mercados de Sudamérica.
Actualmente, la planta cordobesa produce el Fiat Cronos y sumó a su línea de montaje las pick-ups Fiat Titano y RAM Dakota. Con la incorporación del Multijet 2.2, el complejo agregará una nueva actividad estratégica, vinculada tanto al abastecimiento de las terminales automotrices como al desarrollo de las exportaciones regionales.
De esta manera, Ferreyra busca consolidarse como un polo especializado en vehículos utilitarios y pick-ups, una categoría de gran importancia para la industria automotriz sudamericana.

El motor Multijet 2.2 será la clave de la nueva etapa
La futura línea de producción de motores es uno de los componentes centrales del proyecto. Desde 2027, Córdoba comenzará a fabricar el Multijet 2.2, un turbodiésel destinado a equipar las nuevas pick-ups del grupo.
Entre los modelos que utilizarán este impulsor se encuentran la Fiat Titano y la RAM Dakota, ambas incorporadas recientemente a la producción argentina. La fabricación local también permitirá abastecer a vehículos producidos en Brasil, como la Fiat Toro 2.2.
Esta integración regional resulta importante porque amplía el alcance de la planta más allá del mercado argentino. En lugar de concentrarse exclusivamente en el ensamblaje de vehículos, Ferreyra sumará la producción de un componente clave para diferentes modelos comercializados en Sudamérica.
El proyecto también puede fortalecer la integración de proveedores locales y generar nuevas oportunidades para la cadena industrial vinculada a la fabricación de motores, aunque su impacto final dependerá del volumen de producción que alcance la operación.
Ferreyra llegó a 1.5 millones de vehículos fabricados
El anuncio de la nueva planta coincide con un hito para la historia del complejo industrial cordobés, que alcanzó las 1.500.000 unidades producidas desde el inicio de sus operaciones. El vehículo que dio lugar a este número fue una RAM Dakota.
La planta fue inaugurada oficialmente el 20 de diciembre de 1996, después de un proceso de preparación que incluyó la capacitación de ingenieros argentinos en Italia y una inversión inicial de US$ 600 millones. Sus primeros modelos fueron los Fiat Palio y Siena, con una capacidad que llegó a 120.000 vehículos anuales hacia finales de la década de 1990.
A lo largo de los años, distintas inversiones permitieron ampliar y modernizar las instalaciones. En 2007 se destinaron US$ 80 millones para elevar la capacidad productiva; en 2012 se incorporaron nuevas plataformas mediante una inversión de US$ 110 millones, y en 2017 se anunciaron US$ 500 millones para el desarrollo industrial del Fiat Cronos.
Producido en Córdoba desde 2018, el sedán superó las 500.000 unidades y se convirtió en uno de los modelos más importantes de la industria automotriz argentina, con una fuerte presencia en el mercado local y en otros países de América Latina.
Ahora, el protagonismo industrial de Ferreyra empieza a desplazarse hacia las pick-ups y sus componentes mecánicos, en línea con la estrategia regional de Stellantis.
Qué significa la inversión para la industria automotriz argentina
La combinación de nuevos modelos y fabricación local de motores abre una perspectiva diferente para la planta cordobesa. La inversión de US$ 385 millones apunta a ampliar su capacidad productiva y fortalecer su papel dentro de la estructura sudamericana del grupo.
Martín Zuppi, presidente de Stellantis Argentina, destacó el valor de alcanzar las 1.500.000 unidades fabricadas y señaló que el logro refleja el trabajo de los colaboradores, el desarrollo de proveedores y el compromiso de la compañía con la industria nacional.
De todos modos, el avance de Ferreyra no permite dar por descartados eventuales ajustes en otras instalaciones del grupo. La estrategia de una automotriz puede variar según la planta, los modelos asignados, la demanda y la competitividad de cada operación.
Por ahora, la señal concreta es que Córdoba se prepara para sumar una nueva capacidad industrial: producir motores para pick-ups fabricadas en la Argentina y abastecer también a vehículos de Brasil.
Con la Fiat Titano, la RAM Dakota, el Fiat Cronos y la futura producción del Multijet 2.2, Stellantis busca darle un nuevo impulso a su operación argentina y convertir a Ferreyra en un centro regional de pick-ups y motores. Un movimiento que contrasta con las dudas sobre el futuro de otras instalaciones y que vuelve a poner a Córdoba en el centro de la estrategia industrial de la compañía.