jueves 29 de julio de 2021
CLáSICOS | 21-03-2021 15:03

Así probábamos la Siam Di Tella Argenta

Recordamos la prueba de manejo de la pick-up de Siam. En esta ocasión, el test pertenece a la edición de noviembre de 1963.

A pesar de problemitas como puertas imprevisibles que funcionan por obra de la casualidad el clan de PARABRISAS definió a la Argenta 1963 con una frase nostálgica: "Lástima que sea una pick up"... Es un vehículo demasiado bueno para el uso que va a tener en la práctica

El vehículo al que genéricamente se denomina "pick up" fue diseñado con el doble propósito de servir como transporte personal y de cargas relativamente livianas. Dentro de este tipo de vehículos existen variedades de conceptos de diseño en los cuales o bien predomina la idea de servir con preponderancia al transporte de personas, o priva el concepto de llevar cargas.

La pick up Argenta 1963, fabricada por Siam Di Tella Automotores, es la versión nueva de la Argenta que el equipo técnico de Parabrisas tuvo la oportunidad de testear a mediados del año pasado, y que, al igual que este modelo, responde al criterio de pick up liviana.

El concepto del diseño en la "edición" 1963 de la Argenta es el del equilibrio entre la prestación como vehículo para carga y como transporte personal; en ese sentido se ha logrado, creemos, una versatilidad perfecta.

Siam Di Tella Argenta

Aparte de Gran Bretaña, país natal de la B.M.C., en otros dos lugares del mundo se produce esta pick up; en Australia y, por supuesto en la Argentina, siendo sus características idénticas en todos los casos.

Primeras impresiones

Evidentemente, la Argenta 1963 ha experimentado, respecto de su antecesora, un cambio radical en su estilización, que la favorece ampliamente. Si bien hemos oído decir por ahí que "sobre gustos no hay nada escrito", no creemos que nadie discuta la estética de la carrocería; ésta es realmente atractiva y con un aspecto que solamente podemos definir como "canchero".

La trompa y cabina de la Argenta 1963 es exactamente igual a la parte delantera del Di Tella 1500, y la caja, que forma una unidad con la cabina, ha sido dotada de laterales que tienen la misma forma que el guardabarro trasero del automóvil, incluyéndose la moldura característica y la luz de cola. Prácticamente, la pick up es en su aspecto exterior el automóvil Di Tella 1500 al que se le serruchó la parte trasera del techo y se le dotó de una caja para carga.

El puesto de pilotaje de la pick up es en general cómodo, aunque no sea el desiderátum. El respaldo del asiento es un tanto "inhóspito" debido a su pronunciada verticalidad, esta situación se hace apreciable luego de un periodo prolongado de manejo; el asiento es regulable; para corregir su distancia respecto de los pedales, se acciona una palanquita que lo destraba, pudiéndose deslizar sobre dos rieles, ayudándose con el cuerpo.

Las herramientas y crique están situadas detrás del respaldo del asiento; en consecuencia, para sacarlas es menester correr el asiento hacia adelante y tener el brazo suficientemente largo como para llegar al piso con la mano mientras la axila se calza en el borde del respaldo.

Siam Di Tella Argenta

El volante, mandos y tablero son muy sobrios y elegantes; en especial, el volante, de color negro con el semiaro de bocina cromado, la de un toque "bien" a la pick up. El instrumental está agrupado en dos cuadrantes circulares, bien visibles por sobre los rayos casi horizontales del volante; el cuadrante de la izquierda lleva tres instrumentos sumamente útiles: un manómetro de aceite calibrado en libras por pulgada cuadrada, un indicador de nivel de combustible, esto es muy loable, porque la observación regular de estos instrumentos (manómetro y termómetro particularmente) da el reflejo del funcionamiento del motor.

El cuadrante de la derecha es un velocímetro - odómetro con "giornaliero"; en su parte inferior tiene dos lucecitas piloto, una de no carga dínamo, y la otra de luz alta. El interruptor de encendido está situado en un lugar incómodo para colocar la llave y girarla para el arranque; hay que introducir la mano dentro del volante, cosa no muy práctica que digamos. En unidades posteriores se ha pasado la llave al centro del tablero, corrigiendo este defecto.

Todas las perillas e interruptores son de accionamiento preciso y de muy buena calidad, en lo que respecta al conmutador de luz alta a baja y viceversa; éste es del tipo de pie a repetición. Tal disposición está cayendo en desuso en la actualidad por no ser muy cómoda.

La traba del capot se acciona mediante una perilla situada bajo el tablero, en la parte más lejana del conductor, es decir, a la derecha del vehículo, esta situación es debida a que en Inglaterra, país originario de la pick up, el volante va colocado a la derecha (circulación por la izquierda).

Como accesorios opcionales la Argenta puede llevar lavaparabrisas y sistema de calefacción y ventilación; el primero estaba instalado en el vehículo que testeamos, y su accionamiento se efectuaba con un pulsante situado en el tablero, a la izquierda. Este sencillo aparatito es sumamente útil en ruta en días lluviosos, cuando se debe marchar detrás de otros vehículos que constantemente arrojan agua barrosa sobre nuestros parabrisas.

Siam Di Tella Argenta

Completando la dotación de comandos del tablero, se hallan dispuestos en el centro dos controles para calefacción y ventilación de los cuales, en nuestro caso, estaba colocado solamente el de ventilación. En la columna de la dirección, a la izquierda, se encuentra la palanquita selectora del indicador de viraje, en cuyo pomo se han ubicado la lucecita repetidora correspondiente. Este detalle no nos ha gustado, sin ser fundamental; hubiéramos preferido que la posición de la repetidora fuera más ortodoxa, digamos en el tablero, en un lugar más visible.

La palanca de cambios va ubicada en la columna de dirección, su accionamiento, si bien es preciso, es un tanto duro. Especialmente la colocación de la marcha atrás requiere una maniobra algo engorrosa; se debe tirar el pomo de la palanca hacia afuera, luego se acerca ésta hacia el pecho del conductor, y finalmente se baja.

Por espacio para guardar pequeños objetos, la Argenta 1963 no se ha quedado corta; además de la gaveta tiene una bandeja todo a lo ancho de la cabina, bajo el tablero. Si bien la bandeja no es muy profunda permite disponer de buen espacio para paquetes chicos, revistas, etc.

La palanca del freno de mano se halla entre el asiento del conductor y la puerta, tiene en el puño un desenganche a cremallera accionado por un botón; esta ubicación sirvió para demostrar la maravillosa unidad de criterios de los testers de PARABRISAS. Unos opinaron que era muy cómoda y otros opinaron que no.

La visibilidad de la pick up, lógicamente, es muy buena hacia adelante e idéntica a la del automóvil Di Tella 1500 (parabrisas envolvente) y hacia atrás se incrementa por la proximidad de la luneta al conductor (¿o tal vez del conductor a la luneta?), paralelamente ésta tiene dimensiones tipo cinemascope.

Siam Di Tella Argenta

Un capítulo aparte merece ser escrito sobre la accesibilidad de la Argenta 1963; abriendo las puertas se puede entrar y/o salir del vehículo sin problemas, pero el problema, en nuestra pick up era, justamente, abrir la puerta derecha. Según el manual del conductor, las puertas pueden ser trabadas desde adentro, empujando hacia adelante las manijas interiores; desde afuera se pueden trabar con la llave; a tales efectos se debe girar la llave ligeramente hacia el frente de la pick up, se vuelve la llave a la posición perpendicular y se retira.

Para destrabar se debe girar la llave hacia atrás volviéndola a la posición perpendicular y retirarla. Todo esto es muy claro y lógico, pero en la pick up que testeamos, la puerta derecha, a veces se trababa, y otras no; otras veces se abría con las operaciones indicadas, y otras no. Sobre este aspecto el staff técnico a cargo del test, después de analizar la puerta, la cerradura, el funcionamiento teórico y el real llegó a la conclusión científica de que la susodicha puerta se abría y/o trababa por el efecto de la pura casualidad.

La caja de carga es bastante amplia para el tamaño general del vehículo; sus dimensiones se pueden aprovechar al máximo pues la rueda de auxilio va alojada en una bandeja especial debajo de la parte posterior de la caja. Para sacar la rueda de auxilio se debe accionar sobre un perno situado en la parte posterior derecha, haciéndolo girar con la manivela del arranque manual; en esta circunstancia, la bandeja baja pudiendo retirarse la rueda.

La caja de carga, tiene una compuerta volcable, abisagrada inferiormente que se mantiene en posición horizontal gracias a dos cadenas. Para bajarla se deben sacar dos clavijas de sus respectivos alojamientos, con lo que la compuerta queda liberada.

La carga de combustible se efectúa por una boca situada sobre el lado derecho, muy cerca del borde trasero de la puerta; la tapa no tiene llave, circunstancia muy apta para quienes suelen tomar nafta prestada sin preaviso al dueño del vehículo.

Performance de la pick up

Al manejar esta pick up bajo todo tipo de condiciones, en ciudad, en ruta, con carga, o sin ella, se percibe claramente la extraordinaria versatilidad de este vehículo, podemos asegurar que los proyectistas han logrado en ese sentido una perfecta solución de compromiso entre el transporte personal y la aptitud para llevar cargas livianas.

En ciudad, el manejo sin ser muy ágil es suficiente como para afrontar el tránsito enloquecido de una ciudad como Buenos Aires, sin otorgar mucho handicap. El motor, sumamente elástico, permite prescindir de intenso trabajo con la palanca de cambios; la cuarta velocidad tira muy bien desde los 30 km/h (su desmultiplicación final, previa relación piñón - corona de 4.55 a 1 se lo permiten con holgura).

El resto de las relaciones, salvo la primera, se encuentran escalonadas con mucha armonía contribuyéndose de esta forma al manejo confortable. La caja de velocidades va lubricada con aceite normal de motor, de la misma viscosidad que la usada en este, cosa que en un caso de emergencia puede resultar interesante.

El pedal de embrague es bastante duro en comparación con el embrague del automóvil Di Tella 1500, no obstante, como en general las pick ups no son manejadas por señoritas de catorce años ni viejecitas de ochenta y tres, este detalle puede pasar desapercibido.

El manejo rápido de la Argenta 1963 es muy bueno; su suspensión y distribución de peso permiten el aprovechamiento íntegro de su velocidad sin problemas.
Lógicamente, la pick up descargada es sobrevirante, no puede esperarse menos, de todos modos como no es un coche de carrera, esta situación no debe tenerse muy en cuenta. Cuando se le agrega a la caja (bien cerca de la cabina) un peso de aproximadamente 400 kg, las cosas cambian radicalmente; el vehículo dobla muy bien a cualquier velocidad y lo que es muy importante, apoya las dos ruedas traseras.

Durante el transcurso del Road Test tuvimos oportunidad de andar en montaña, recorriendo el circuito Onofre Marimón de Córdoba. Este trayecto comprende el paso del Pan de Azúcar, ampliamente reconocido por lo poco que se parece a una autostrada italiana.

El recorrido fue efectuado a la mayor velocidad que nuestras dotes conductivas nos permitieron, y pudimos apreciar en su transcurso el buen comportamiento general de la pick up como trepadora. En ese sentido jamás le faltó potencia y el trabajo del motor se mantuvo dentro de límites de desahogo; tanto que el indicador de temperatura siempre estuvo en "normal". (Acotación al margen: dimos una vuelta al circuito de 108 km en 1h con 32 minutos, con tránsito).
Realmente es de destacar la robustez de la suspensión y amortiguación; en ningún momento, y a pesar de la dura prueba a la que sometimos esos conjuntos notamos problemas o ruidos en tales ítems: 10 puntos.

En comparación con el modelo anterior, la Argenta 1963 es superior en todas sus prestaciones y performances, acelera más; cargada de 0 a 80 km/h tarda 26 segundos y 1/5 contra 35 segundos y 1/5 que, en idénticas circunstancias hacía su predecesora; frena algo mejor (con carga) y sus consumos son sensiblemente menores que los registrados en el test de la versión anterior.

Sobre ese particular, creemos que la adopción del carburador S.U. tipo HS2 ha influido en la economía de carburante. La diferencia de consumos en las dos condiciones antagónicas, a plena carga (500 kg) y descargada, no son muy diferentes, se aprecia sí, un notable rendimiento a velocidad uniforme de 80 km/h descargada: 13.5 kilómetros por litro.

A ese mismo régimen de marcha, pero con carga, el consumo es prácticamente igual al anterior citado, situación justificable si se piensa que ya establecida una marcha uniforme y relativamente alta, la planta motriz trabaja más aliviada, pues solamente deben vencerse las resistencias aerodinámicas y de frotamiento.
Como balance general la pick up Argenta 1963 nos ha dejado un saldo muy favorable; creemos que es una solución muy ventajosa para transporte ligero urbano e interurbano por su practicidad y economía.

OTROS DATOS

Motor: 1.5 con cuatro cilindros en línea y 55 CV

Transmisión: Manual de cuatro marchas

Velocidad máxima: 122,01 km/h

Aceleración 0-100 km/h: 31 segundos

Distancia de frenado a 100 km/h: 48 metros

Consumo en ruta a 80 km/h: 13,5 km/l

Consumo en ciudad: 10 km/l

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