Argentina suma un nuevo jugador al segmento de las pick-ups medianas. Producida en la planta cordobesa de Ferreyra tras una inversión de 385 millones de dólares de Stellantis, la Ram Dakota nace como la nueva alternativa para enfrentarse a referentes como Toyota Hilux, Ford Ranger y Volkswagen Amarok.
Como bien contamos en el test de la versión Laramie realizado por PARABRISAS, sobre la misma base que la Fiat Titano, aunque con una identidad propia mucho más cercana al ADN de Ram, la Dakota apuesta por un diseño robusto, mejores terminaciones y una propuesta orientada a quienes buscan una camioneta moderna sin llegar al precio de las versiones más costosas del segmento.

Bajo el capó incorpora un motor 2.2 turbodiésel de 200 CV y 450 Nm, asociado a una caja automática ZF de ocho velocidades y un completo sistema de tracción 4x4 con modos 2H, Auto y Baja, además de bloqueo electrónico del diferencial trasero y distintos programas de conducción para adaptarse a cualquier superficie.

Otro de sus puntos fuertes es el equipamiento. La versión Laramie ofrece tablero digital, pantalla multimedia de 12,3 pulgadas, cámara de visión 540°, cargador inalámbrico, seis airbags y un completo paquete de asistencias a la conducción, incluyendo frenado autónomo de emergencia, control crucero adaptativo, mantenimiento de carril y detector de punto ciego.
Su comportamiento prioriza el confort de marcha, especialmente sobre caminos deteriorados, mientras que el sistema de tracción y la capacidad de remolque de hasta 3.500 kilos refuerzan su perfil tanto para el trabajo como para el uso recreativo.

Con una garantía de 5 años o 150.000 kilómetros, la Ram Dakota busca hacerse un lugar en uno de los segmentos más competitivos del mercado argentino. No pretende competir con las versiones V6, pero sí ofrecer una combinación muy atractiva de equipamiento, tecnología, prestaciones y relación precio-producto que podría convertirla en una de las grandes revelaciones del año. A continuación, mirá la ficha técnica de esta prueba de manejo.