martes 18 de mayo de 2021
HISTORIA | 05-12-2020 15:46

Un repaso por la vida de Pininfarina: el "Estilo" cumple noventa años

Desde 1930 hasta la fecha ha creado más de 600 automóviles, piezas icónicas que marcaron el camino de la industria y difundieron el diseño automotor italiano a todos los rincones del mundo.

Hijo de granjeros piamonteses, Battista “Pinin” Farina nació en Turín el 2 de noviembre de 1893. Ya en 1904, con tan sólo once años de edad, comenzó a trabajar en el pequeño taller de su hermano Giovanni, en donde aprendió el oficio y fue gestando su amor por los automóviles.

Al finalizar la Primera Guerra Mundial, Pinin Farina viajó a Estados Unidos para ampliar sus conocimientos, y allí tuvo la oportunidad de reunirse con Henry Ford, quien lo invitó a trabajar en su enorme empresa. Farina se sintió halagado pero rechazó la oferta, tal vez asustado por el enloquecedor ritmo de vida norteamericano.

Clásico / Pininfarina
La increíble Cisitalia 202 GT, el auto que lo catapultó al estrellato. 

De regreso a Italia, contrajo matrimonio con Rosa Copasso, con quien tuvo dos hijos, Gianna en 1922 y Sergio en 1926. En 1930, Battista dejó las labores en el taller de su hermano y se aventuró a fundar su propia empresa, que se situó en 107 Corso Trapani, Turín.

Su denominación inicial fue Carrozzeria Pinin Farina (en aquel entonces el nombre se escribía separado), haciendo clara referencia a que se centraba en la fabricación de carrocerías, dejando para otros especialistas el diseño y la resolución de los interiores.

Los primeros pasos El primer año de trabajo logró concretar nada menos que 42 proyectos, merced a una plantilla de 90 operarios. Uno de sus primeros trabajos fue un encargo de Sawai Mahendra Vir Singh Deo, el Maharaja de Orccha, India, quien luego se convertiría en uno de sus principales clientes.

Clásico / Pininfarina
La hermosa Ferrari 212 Inter.

Este acaudalado caballero había comprado un chasis rodante Cadillac V16 1931 y lo hizo enviar a Turín para que Farina lo vistiese con una carrocería con cola de bote. También en ese año realizó una interesante carrocería para un Lancia Dilambda de 1929, para otra familia hindú. Su calidad de terminación le permitió, en pocos años, ubicarse en la cima de los especialistas a nivel mundial, con encargos que llegaban de ambos lados del Atlántico.

El estallido de la Segunda Guerra Mundial perjudicó a gran parte de los industriales europeos, y Farina fue uno de ellos. Su expansión se frenó, además de tener que reconstruir su factoría a causa de un incendio.

Después de la guerra

Una vez terminado el conflicto armado, Farina recibió una enorme cantidad de pedidos que se sumaron a los que habían quedado postergados durante los seis años que duró la guerra. Los primeros en concretarse fueron un Alfa Romeo 6C 2500 S y un Lancia Aprilia Cabriolet.

Clásico / Pininfarina
Model X, un por entonces futurista diseño de Pininfarina.

En 1946, cuando el Salón del Automóvil de Paris retomó su actividad después de ocho años de inactividad, extrañamente le fue negada la presencia al estudio Farina, por lo que Battista y su hijo, molestos por el desplante, condujeron de Turín a París esos dos nuevos autos y los estacionaron cada día de la muestra en la entrada del Salón, para que cada visitante pudiera verlos indefectiblemente.

Los autos acapararon la atención no sólo de los visitantes sino también de los responsables del salón, que le aseguraron que en la próxima cita su firma tendría un lugar en el pabellón central. También en 1946, el industrial y corredor turinés Piero Dusio creó Cisitalia (Consorzio Industriale Sportive Italia).

Clásico / Pininfarina
El 403 fue el modelo que vinculo a Pininfarina con Peugeot por más de cuarenta años.

Su primer modelo fue el 202, que dejó en manos de varios diseñadores italianos para ser carrozado. Como no podía ser de otra manera, un ejemplar llegó al establecimiento de su vecino Farina, quien elaboró el Cisitalia 202 GT, un deportivo biplaza con carrocería de aluminio rebajada sobre esqueleto de madera, cuyo estilo se nutría de diversos estudios aerodinámicos para automóviles de competición. El auto se presentó en la Copa de Oro de Villa d`Este y en el Salón de Paris de 1947, causando gran repercusión.

Este trabajo de Pinin Farina es considerado como el punto de inflexión en el diseño de las carrocerías de posguerra, logrando que sea tratada como una pieza unitaria, otorgándole una sensación de fluidez y velocidad muy pocas veces vista hasta entonces.

La fama

Empresas del calibre de General Motors y Renault se acercaron al estudio italiano. En 1949, el vicepresidente de Nash-Kelvinator, George Romney, firmó un acuerdo con Pinin Farina para el diseño de autos de la marca Nash, que verían la luz en 1952.

Clásico / Pininfarina
El Nash Healey de 1952.

Se trataba de los Nash Ambassador y Nash-Healey: el primero fue rechazado por considerarlo demasiado europeo, pero, en contrapartida, el segundo se convirtió en un rotundo éxito. En ese mismo 1952, don Enzo Ferrari también firmó un acuerdo con Farina que daría como resultado la presentación de las Ferrari 212 Inter y 250 Europa GT en 1954, y que sería al punto de partida de la colaboración más fructífera de la historia de la industria automotriz.

En 1955 se presentó el Alfa Romeo Giulietta Spider, y se cerró un acuerdo con Peugeot que duraría varias décadas y entregaría autos formidables como el 403, 404 y 504. Uno de los autos preferidos de Battista fue el Lancia Florida II, un concept car desarrollado en 1957 sobre la base del Lancia Aurelia; tal fue así, que lo utilizó como auto personal hasta su muerte.

En 1961, Battista cedió la dirección de la empresa a su hijo Sergio, ingeniero mecánico, y a su yerno Renzo Carli; la firma ya era un enorme complejo industrial con capacidad para llevar a cabo la producción seriada de automóviles.

Clásico / Pininfarina
Lancia Florida II: el auto personal de Pininfarina nació como un concept car y, al no prosperar su diseño, lo usó hasta su muerte.

Ese mismo año, el presidente de la República Italiana cambió su apellido por el de Pininfarina, en reconocimiento a sus altos méritos sociales e industriales, y Carli logró cerrar un atractivo acuerdo con Chevrolet, lo que les permitió trabajar sobre el recientemente lanzado Corvette C2.

El mismo año en que se comenzó a vender el Corvette Stingray (1963), Pininfarina también tuvo listo un concept denominado Corvette Rondine, que exhibía trazos limpios y de corte bien europeos, y cuya carrocería (a diferencia del Corvette original) era de acero.

En los últimos años de su vida, Pinin alternó cortas visitas a su compañía con viajes enfocados en el arte. El último trabajo en el que intervino activamente, supervisando a Franco Martinengo y Aldo Brovarone, fue el Alfa Romeo Spider Duetto de 1966, meses antes de fallecer a causa de una enfermedad incurable.

Clásico / Pininfarina
Pininfarina fue elegido por varias marcas generalistas para mejorar sus diseños, entre ellas, Alfa Romeo.

El legado de Pinin pasó a su hijo Sergio y a su nieto Paolo, que con los años extendieron los horizontes hacia otras ramas del diseño, sin olvidar su motivo fundacional y su pasión: los automóviles. 

Encargo argentino

Gracias a la gestión de Juan Manuel Fangio, nuestro querido Torino fue uno de los últimos trabajos en los que se implicó personalmente Battista Farina. Si bien estuvo limitado presupuestariamente, el gran diseñador italiano se las arregló para que el Rambler American mutara su esencia y pasara a tener un look europeo.

Clásico / Pininfarina
Juan Manuel Fangio junto al Torino, un auto que se convirtió en un emblema de la industria automotriz argentina.

Casi sin modificar la estampa de la carrocería, le cambió la trompa, eliminó gran parte del ornamento cromado típico de los autos norteamericanos, afinó los paragolpes delanteros sacando las luces de giro y de posición, diseñó unos faros traseros muy parecidos a los del Alfa Romeo Giulia de esa época, y, por sobre todo, elaboró un interior que, salvo por el freno de mano debajo del tablero, lucía como el de un gran turismo italiano.

Incluso el nombre Torino fue escogido por la ubicación en donde estaba emplazada Pininfarina.

at Por Gustavo Piersanti

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