El sedán no está muerto: probamos el Kia K4 GT-Line
Sigue los pasos del Cerato, aunque adaptado a las nuevas tendencias de diseño y, lógicamente, con equipamiento evolucionado. Mantiene el motor de aquel, asociado con una caja automática con convertidor de par, redondeando una fórmula más que interesante.
Walter Togneri