Del conjunto de las marcas chinas que ingresaron al país durante los últimos años, no todas portan siglas desconocidas. De hecho, MG es una de las pocas que goza de historia y prestigio. Es que hablamos nada menos que de Morris Garage, una compañía fundada en Inglaterra en 1924, afamada por crear varios modelos biplazas deportivos, y que al igual que otras automotrices británicas terminaron fundiéndose a comienzos de este siglo y siendo rescatadas por capitales chinos.
En este caso, el “rescatista” fue el poderoso grupo estatal SAIC Motor, con sede en Shanghái, actualmente uno de los mayores fabricantes de automóviles de China y propietario de otras marcas como Maxus, que le proveerá a Volkswagen la plataforma y las tecnologías para producir en la Argentina la nueva Amarok que será presentada a fin de año.
Básicos:
Potencia: 191 CV / Velocidad máxima: 169,2 km/h / Consumo promedio: 16,6 km/l / Precio: u$s 27.500
Diseño/aerodinámica ✭✭✭1/2: Sin ser pretencioso el estilo es agradable y el habitáculo tiene una correcta insonorización.
Confort/espacio interior ✭✭✭1/2: Buena habitabilidad trasera y baúl algo pequeño. Esta versión resigna elementos de confort.
Motor/prestaciones ✭✭✭✭: Las prestaciones son interesantes para un auto familiar y el rendimiento es elogiable.
Los más: Prestaciones y rendimiento • Precio y garantía • Confort de marcha
Equipamiento/instrumental ✭✭✭1/2: Agradable decoración del habitáculo y calidad general correcta. Faltan algunos “amenities”.
Suspensiones/dirección ✭✭✭✭: La dirección se advierte siempre liviana y el esquema de suspensiones le otorga un gran confort de marcha, fundamentalmente en ciudad.
Los menos: Sin auxilio • Acceso a algunas funciones • Modo hibrido “automático”
Transmisión/caja ✭✭✭1/2: Funciona adecuadamente en condiciones normales, pero no tiene levas.
Seguridad/frenos ✭✭✭1/2: La dotación en este rubro está en conformidad con la mayoría de sus rivales. Correcto desempeño del sistema de frenos con cuatro discos.
Precio/garantía ✭✭✭✭: Es el SUV híbrido más accesible del mercado argentina y tiene un generoso período de garantía.
Así las cosas, MG irrumpió en nuestro país a fines del año pasado de la mano de Eximar (mismo importador de Jaguar, Volvo y Land Rover), con una acotada oferta de productos híbridos. El más encumbrado es un futurista roadster denominado Cyberster, cuya venta es prácticamente testimonial, ya que cuesta 130.000 dólares y se comercializa por encargo.
Sin embargo, en el plano más terrenal hay otros dos que seducen por ofrecer una excelente relación precio-producto, ya que ingresan dentro del cupo de vehículos electrificados autorizados por el gobierno y no pagan arancel de importación.
Por un lado está el hatch compacto 3 que Parabrisas probó recientemente, y por el otro este SUV mediano ZS que supone ser un dolor de cabeza para el Toyota Corolla Cross. En esta oportunidad pusimos a prueba la versión de entrada de gama de este último, denominada Comfort.
MG ZS, un modelo globalizado
El ZS nació en 2017, pero su segunda generación fue presentada el año pasado, cuando cobró vuelo mundial, siendo lanzada en varios mercados donde MG tiene presencia, tales como Reino Unido, Europa y América Latina, además de algunos países de Asia y África.
Sin recurrir a una estética muy llamativa como sucede con los últimos autos chinos que llegaron a la Argentina, este SUV propone un diseño agradable que se caracteriza por un frontal bastante agresivo, con rasgadas firmas lumínicas de led que dan carácter a una parrilla flanqueada por falsas tomas de aire.
Esta versión calza rodado 17 (la tope de gama 18”) y su armónica figura culmina con un portón trasero sin demasiadas estridencias estilísticas. Su carrocería de 4,43 metros de largo y 2,61 metros de distancia entre ejes se emparenta con la de varios SUV del segmento C (es apenas más chico que un Toyota Corolla Cross o un Volkswagen Taos, por ejemplo), y se destaca por reservar un generoso espacio para las plazas traseras: en este sector los pasajeros disponen de suficiente espacio para acomodar las piernas y buen margen hasta el techo, incluso en la plaza central, donde apenas sobresale un túnel en el piso.
La capacidad de carga del baúl, en tanto, ostenta unos correctos 443 litros de capacidad, pero lamentablemente no cuenta con rueda de auxilio; en su lugar equipa un kit de reparación de emergencia, ya que el vano para un neumático de repuesto está ocupado por la batería de 12v, que dejó su lugar bajo el capó a uno de los motores eléctricos.
La calidad general está en sintonía con la de sus principales rivales de origen Mercosur. Con un diseño muy agradable, el panel de a bordo combina materiales plásticos de buena manufactura con algunos revestimientos acolchados, y las butacas delanteras ofrecen una agradable anatomía que, junto con la doble regulación del volante, permiten encontrar una óptima posición de manejo.
El tablero es digital, con diferentes vistas para elegir, pero con velocímetro y cuentavueltas fijos en los extremos. A diferencia de otros modelos chinos, aquí la pantalla táctil (de buena resolución y respuesta) no está flotando sobre el torpedo sino que está armónicamente incrustada en él y se complementa de algunos botones físicos para ciertos comandos.
La mala noticia es que para espejar dispositivos móviles es necesario utilizar un cable, y además el MG ZS tiene una alarma sonora de velocidades máximas (el vehículo las detecta con sus sensores), que para anularla es necesario resetearla desde la pantalla cada vez que se enciende el vehículo.
A nivel equipamiento ofrece acceso sin llave, sensor de lluvia, encendido automático de luces y cámara trasera, pero respecto de la versión full resigna algunos elementos de confort, tales como el techo solar, la butaca eléctrica calefactable y una pantalla multimedia más grande. Y, curiosamente, en ningún caso cuenta con cargador inductivo para teléfonos celulares.
El rendimiento del motor, un aliado del bolsillo
Mecánicamente, el MG ZS se sirve de un tradicional sistema híbrido autorecargable compuesto por un motor naftero 1.5 aspirado de 100 CV y 128 Nm de torque (13,0 kgm), y dos eléctricos alimentados por una batería de 1,83 kWh de capacidad, de los cuales uno se ocupa de enviar tracción a las ruedas delanteras (de 134 caballos y 250 Nm/25,4 kgm) y el otro actúa como un generador de corriente eléctrica independiente (de 61 CV y 60 Nm/6,1 kgm).
De esta manera, la marca declara una potencia combinada de 191 CV y 425 Nm de par máximo (43,3 kgm), gestionados por una caja automática DHT de 3 velocidades que oficia de unión entre los tres sistemas. El ZS dispone de tres modos de conducción (Eco, Normal y Sport) y tres niveles de la frenada regenerativa, ofreciendo prestaciones muy interesantes para un vehículo de su clase, con el divertido predominio de la propulsión eléctrica en el uso urbano.
Acelera de 0 a 100 en menos de 8 segundos y se muestra muy reactivo en recuperaciones, pasando de 80 a 120 km/h en 5,9 segundos, mientras que la velocidad máxima está en torno a los 169 km/h. Pero el dato más interesante de este combo es el del consumo de combustible, ya que este modelo puede recorrer, en promedio, 16,6 kilómetros por litro.
Dinámicamente, el MG ZS ofrece el típico confort de marcha de un SUV mediano, gracias a un esquema de suspensiones muy amigable y una dirección eléctrica extremadamente liviana: esta configuración se agradece en ciudad, pero no tanto en ruta.
Sin embargo, la carrocería muestra un desempeño franco en altas velocidades, y a la menor inclinación o subvirancia, el ESP no tarda en entrar en acción para corregir la trayectoria. En cuanto al sistema de frenos, cuenta con discos en las cuatro ruedas y neumáticos de la marca Linglon (también de origen chino), con los que mostró una correcta respuesta en la pista: para detenerse por completo desde los 100 km/h necesitó 43,3 metros.
Una grata noticia es que a pesar de ser la versión de entrada de gama, comparte la misma dotación de seguridad con el “full”, compuesta por seis airbags y varias asistencias a la conducción, entre ellas frenado autónomo, crucero adaptativo y centrado de carril. Además, cabe destacar que en el Viejo Continente este modelo ya fue evaluado en las pruebas de choque por el EuroNCAP, donde calificó con 4 estrellas.
Precio y posicionamiento: contra todos, contra pocos
El MG ZS Hybrid+ se ofrece en la Argentina en dos niveles de equipamiento: el Comfort, utilizado para esta nota (u$s 27.500, unos 41.662.500 pesos al cambio oficial) y el tope de gama Luxury (u$s 29.900 o 45.298.500 pesos).
En cualquier caso, estamos en presencia de vehículos muy competitivos en términos comerciales, ya que se ubican muy por debajo de todos sus rivales directos con mecánicas híbridas convencionales, la gran mayoría importados desde China, a excepción del Toyota Corolla Cross HEV.
Por ejemplo, la gama del SUV de la firma nipona hecha en Brasil arranca en 57.355.000 pesos, el Ford Territory Trend vale 54.468.500 pesos, el BAIC BJ30 Plus Hybrid 4x2 se ofrece a 35.800 dólares (54.237.000 pesos), el Haval H6 Pro HEV 2WD cuesta 35.500 dólares (53.782.500 pesos) y el GAC Emkoo Hybrid GE tiene un precio de 33.800 dólares (51.207.000 pesos).
Incluso el modelo de MG resulta sustancialmente más accesible que todos los SUV medianos fabricados en la región con motores a combustión (Renault Boreal, Jeep Compass y Volkswagen Taos, entre otros) o los híbridos enchufables tales como los Chevrolet Captiva PHEV, BYD Song Pro i-DM, Jetour T1 i-DM o Changan C55 Plus PHEV, por mencionar algunos.
Al igual que muchos de sus rivales, el MG ZS llega a nuestro país dentro del cupo para autos electrificados que no pagan arancel de importación.
Probablemente allí radique su atractivo precio, pero al margen de eso está a la vista que su ecuación es por demás atractiva en función de su calidad general, equipamiento y prestaciones.
Eso sí, el importador tiene un gran desafío por delante, porque un producto de estas características no se vende sólo por el precio sino también por la confiabilidad que ofrezca la marca en la posventa, y a ese derrotero deberá forjarlo con un servicio a la altura de un mercado que se ha puesto extremadamente competitivo durante los últimos años.
En cuanto a la garantía, Eximar ofrece una cobertura de 6 años o 120.000 kilómetros: plazo muy distinto a los que brinda para sus marcas de lujo como Jaguar, Volvo y Land Rover, sin mencionar que en este caso tendrá muchísimos más clientes a los que deberá brindar soporte.
FICHA TECNICA DEL MG ZS+