El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que no le preocupa si los precios de los automóviles aumentan como resultado de sus aranceles, medida que inevitablemente afectará el mercado. Su gobierno anunció que aplicará un gravamen del 25 por ciento a todos los autos importados, incluidos los provenientes de Canadá y México, extendiéndose posteriormente a las autopartes extranjeras.
Esta decisión podría encarecer la producción en fábricas estadounidenses, ya que gran parte de las piezas utilizadas en los 10,2 millones de vehículos ensamblados anualmente en el país son importadas. Expertos de la industria estiman que los costos de producción por unidad podrían incrementarse entre 3.000 y 12.000 dólares. Además, la reducción de la oferta de vehículos importados, sumada a la demanda constante, presionará aún más los precios al alza.
Según reveló CNN, gracias a los aportes de Cox Automotive, los aranceles disminuirán la producción de automóviles en Norteamérica entre un 10 y un 20 por ciento, lo que equivale a entre 1,5 y 3 millones de unidades menos al año. Asimismo, una gran cantidad de vehículos importados desde Asia y Europa podrían dejar de ingresar al mercado estadounidense, lo que agravaría la escasez y generaría aumentos de precios en autos nuevos y usados.
La historia respalda estas proyecciones. En los años 60, aranceles a camionetas ligeras impulsaron un alza acelerada de sus precios. De forma similar, en 2021, la escasez de chips redujo la producción automotriz, disparando el valor de autos nuevos en un 17 por ciento y de usados en un 32 por ciento. Con el nuevo escenario, se espera un efecto similar.
A nivel político, el impacto inflacionario de estos aumentos preocupa a los votantes, especialmente después de la derrota de los demócratas en 2024. Encuestas reflejan descontento con la gestión de Trump respecto a los precios. Mientras tanto, la industria automotriz advierte que los aranceles perjudicarán a los consumidores, aumentando costos y reduciendo la oferta antes de que puedan verse beneficios en la producción nacional.
El impacto en Argentina
La reciente decisión de Donald Trump de aplicar esta alícuota (25 por ciento) a todos los automóviles importados en Estados Unidos a partir del jueves 3 de abril podría generar efectos colaterales en el mercado nacional. Si los países que actualmente exportan al mercado estadounidense buscan nuevos destinos para sus vehículos, Argentina podría recibir parte de esa producción excedente.
Uno de los principales focos de atención está en México, que mantiene un acuerdo de libre comercio con Argentina y ya abastece al país con ciertos modelos. Sin embargo, algunas marcas podrían redirigir unidades hacia nuestro mercado. Los volúmenes serían muy reducidos y no generarían un impacto significativo.
En cuanto a la producción nacional, las automotrices argentinas no se verán directamente afectadas por la medida, ya que no exportan vehículos a Estados Unidos. Por lo tanto, los efectos del arancel de Trump en la industria automotriz argentina serán, en el mejor de los casos, marginales y dependerán de la estrategia comercial de las compañías que buscan nuevos mercados para su producción.



