Los autos de origen chino avanzan a paso firme en el mercado local. Las facilidades impositivas que el Gobierno nacional ha establecido propiciaron el desembarco de decenas de nuevos modelos electrificados, pero parece que en el barco había algunos “polizones” con motor a combustión.
Es que muchas de las marcas que utilizaron el cupo de 50.000 unidades sin arancel sumaron a la lista de híbridos, híbridos enchufables y ciento por ciento eléctricos, algunas unidades con motor térmico, (¿como para aprovechar el flete?) acción que parece haber prendido entre otros.

Básicos:
Velocidad máxima: 176 km/h / Potencia: 147 CV / Consumo promedio: 11,4 km/l / Precio: U$S 26.000
Diseño/Aerodinámica ✭✭✭1/2: La carrocería muestra un estilo “estándar” entre los SUV, al tiempo que se mostró robusta.
Confort/Espacio interior ✭✭✭1/2: Cómodo para cuatro adultos, suma un baúl con capacidad más bien justa. Buena calidad interior.
Motor/prestaciones ✭✭✭: Receta conocida: 1.5 turbonafta de buena respuesta. Caja CVT que no desentona. Prestaciones correctas.
Los más: Equipamiento • Rueda de repuesto igual a las titulares • Prestaciones.
Equipamiento/Instrumental ✭✭✭: La dotación cubre todas las necesidades, pero algunos de sus rivales ofrecen más en seguridad. La rueda de repuesto es temporal.
Suspensiones/Dirección ✭✭✭✭: Los trenes de rodaje son blandos, ajuste que mejora el confort de marcha, pero que se puede traducir en inestabilidad en alta. La dirección respondió muy bien.
Los menos: Operación multimedia • Precio • Garantía.
Transmisión/Caja ✭✭✭✭: El sistema responde muy bien. Tiene modo Sport. La tracción es delantera.
Seguridad/Frenos ✭✭: Dotación básica. En nuestras pruebas el sistema de cuatro discos acusó rápidamente el esfuerzo y la fatiga.
Precio/Garantía ✭✭✭✭: Es uno de los más baratos de la categoría y la garantía de cinco años supera a la de varios competidores.

Por eso, además del color que los nuevos vehículos de propulsión alternativa le están dando al mercado local, también están apareciendo muchos nuevos modelos con motor térmico que se suman como elementos importantes en el dibujo que muestra esta nueva postal.
Kaiyi es una de esas nuevas marcas que, aunque desconocida hasta ahora aquí, tiene una historia que la vincula con la que fue la primera de origen chino que llegó a nuestro país, Chery.
Efectivamente, Kaiyi nació en 2014 como una submarca de Chery que apuntaba a un público joven al que buscaban tentar con precios competitivos. Como suele suceder en estos casos, Kaiyi (originalmente llamada Corwin Auto) no tardó en declarar la independencia y en 2018 se emancipó de Chery.

Ahora, esta joven marca llega a la Argentina a través del Grupo Empresario Prieto (GEP), empresa que maneja concesionarios Colcar y también representa a las marcas Maxus (pickups), Yutong (camones y buses), Irizar (buses y carrocerías) y Austone (neumáticos), entre otros negocios.
Para iniciar las operaciones de Kaiyi en nuestro país, GEP eligió cuatro modelos: X3 y X3 Pro, dos SUV con capacidad para cinco pasajeros, además de los X7 Pro y X7 Híbrido enchufable también SUV, pero del segmento superior y con tres filas de asientos. Para descubrir esta nueva marca elegimos el X3 Pro.
Entre los compactos
La propuesta estética de este modelo es, podríamos decir, clásica. La carrocería -que mide 4,4 m de largo- tiene ciertos puntos de contacto con algunos de los SUV que llegaron en la oleada anterior (¿Ford Territory de primera generación?), especialmente en los laterales, con los característicos parantes C anchos, un sector posterior con portón manual y un detalle de decoración particular con unos apliques practicados en cada extremo del paragolpes que simulan ser las salidas de escape: debajo de la carrocería sí aparecen las dos reales. Cuenta con antinieblas traseros, pero no delanteros.

En la trompa la propuesta es más original, con faros led rasgados (regulables en altura), parrilla de gran superficie y detalles decorativos específicos, de plástico de color negro en los extremos, y que emulan a la fibra de carbono, recorriendo la toma de aire inferior.
Por supuesto el perímetro inferior de la carrocería está recorrido por plástico negro, lo mismo que los pasarruedas. Las llantas son de aleación de 18 pulgadas y calzan neumáticos en medida 215/55 R18.
Hay barras de techo color aluminio y un gran techo solar de accionamiento eléctrico.

Por otra parte es importante destacar que el despeje es muy bueno.
Un detalle también digno de mencionar es la percepción de solidez que entrega la estructura: al cerrar las puertas se advierte claramente la robustez de la carrocería, característica que también aparece en la circulación contribuyendo con la correcta insonorización.
A la moda
En línea generales la calidad del interior es correcta. Hay mucho plástico duro, pero todo está bien encastrado por lo que no se escuchan sonidos extraños en el habitáculo.
La decoración es agradable combinando el tono oscuro de los tapizados de cuerina con sectores de símil aluminio aplicados en elementos que están a la vista como, por ejemplo, el volante (multifunción), las toberas del aire acondicionado, parte del torpedo y los paneles de las puertas.

El Kaiyi X3 Pro cuenta con acceso “manos libres” (al detectar la llave enciende los DRL, despliega los retrovisores y destraba las puertas) que hace mucho más simple esa operatoria que suma comodidad al sumar el sistema de encendido y detención del motor por botón.
Las butacas son cómodas y la del conductor ofrece ajustes eléctricos incluyendo en altura, el mismo reglaje del que dispone la columna de dirección aunque no cuenta con modificación de profundidad. Desde ese lugar el conductor controla fácilmente las lecturas del tablero con velocímetro y tacómetro digitales (de muy bajo error en las mediciones), y con indicador de nivel de combustible de segmentos luminosos, por lo que es impreciso. También cuenta con una computadora de a bordo cuyas lecturas se actualizan con bastante demora, como sucedió en la unidad de prueba con las indicaciones del consumo.
Atrás, la habitabilidad es adecuada para dos adultos. El asiento central es más pequeño, pero el túnel que aparece en el piso de ese sector casi no representa una molestia.

Los respaldos de esos asientos se abaten (60/40) para aumentar la capacidad del baúl que en condiciones normales es de escasos 342 litros.
Detalles de época
Desde el punto de vista del equipamiento esta variante del SUV compacto ofrece un listado completo. A los elementos que mencionamos más arriba es necesario agregar la pantalla táctil de 10,25 pulgadas del sistema de infoentretenimiento compatible con Android Auto y Apple Car Play, en la que se visualizan las imágenes de la cámara de marcha atrás y la simulación 360º, además del estado y operación de varios sistemas.

Sin embargo, también ofrece comandos físicos para el climatizador (con salida trasera) y para el equipo de audio.
Ofrece cargador inductivo para celulares, y en la consola de la palanca de cambios (con selectora “tipo avión”) están ubicados el freno de estacionamiento eléctrico, el botón para encender y detener el motor, la tecla para accionar la cámara y la que activa el modo Sport.
Por supuesto suma puertos USB (A y C) tanto para los pasajeros de adelante como para los de atrás.
También ofrece la posibilidad de desactivar el ESP a través de una tecla ubicada a la izquierda de la columna de dirección, muy cerca de la que se encarga de plegar los retrovisores y de la que anula el control de descenso de pendientes.

En seguridad encontramos un mapa similar al que ofrecen varios de sus rivales. Cuenta con cuatro airbags (frontales para conductor y acompañante, y laterales para ambos), además de anclajes Isofix, cinco cinturones de seguridad de tres puntos, sensores de estacionamiento traseros y discos en las cuatro ruedas (con ABS y sus asistentes electrónicos), pero no dispone de asistencias a la conducción.
Por otra parte es importante mencionar que la rueda de repuesto es de uso temporal.
Receta conocida
Otra de las coincidencias del segmento de los SUV compactos aparece debajo del capó. El Kaiyi X3 Pro emplea un propulsor de cuatro cilindros en línea de 1,5 litros con turbo que entrega 147 CV de potencia y 230 Nm de torque que son administrados por una caja CVT que los lleva hasta el eje delantero.

Es un equipo que se mostró bastante ágil en el desempeño urbano y correcto cuando la velocidad aumenta, con prestaciones que así lo demuestran: 9,8 segundos para acelerar de 0 a 100 km/h y 176 km/h de velocidad máxima.
La misma afirmación para el consumo, prueba en la que logramos un rendimiento promedio de 11,4 km/l, marca que se traduce en unos 580 kilómetros de autonomía considerando que el tanque de combustible tiene una capacidad de 51 litros.
El comportamiento dinámico tiende al confort con suspensiones blandas que, en la ruta a velocidad elevada, muestran esa condición y obligan muchas veces a corregir con el volante las oscilaciones que manifiesta la carrocería.

La dirección con asistencia eléctrica respondió siempre muy bien: liviana en maniobras a baja velocidad y bastante firme conforme va aumentando el ritmo de circulación.
Con los frenos, sin embargo, el tema fue otro. El sistema de cuatro discos respondió con distancias cortas, pero a medida que íbamos avanzando en las pruebas, se fatigó rápidamente. Frenando desde 100 km/h, la primera marca que obtuvimos fue de sobresalientes 36,7 m (todos los modelos de este tipo hacen esta prueba en no menos de 40 m), pero al repetir el test los resultados fueron de 49 m y de 51,2 m, y en todos los casos con clara tendencia a perder la línea.
Tal vez la respuesta estuviera en los neumáticos, pero este modelo calza cauchos Giti Comfort 520, considerados como de muy buena calidad, los cuatro en perfecto estado e inflados con la presión correspondiente.
Un segmento nutrido
Estos modelos de origen chino generaron, a partir de la novedad que ellos representan en sí mismos, una clara activación del segmento. Por eso la competencia que este nuevo producto tiene que enfrentar puede ser muy amplia dependiendo de cómo hacemos la búsqueda.

Considerando que el Kaiyi X3 Pro tiene un precio de venta de 26.000 dólares (unos 39.000.000 pesos al cierre de esta edición), y nos limitamos a los de origen chino, vemos que sus principales oponentes son, el BAIC X35 Luxury que, con un valor de venta de 28.200 dólares (42.300.000 pesos), ofrece motor de 150 CV con caja CVT, pero tiene sólo dos airbags, pantalla de 8 pulgadas y no ofrece cámara 360, y el JAC S4 Flagship, que con mecánica de 147 CV y caja CVT, cuenta con pantalla de 10,25 pulgadas, seis airbags, algunas asistencias a la conducción (alertas de cambio de carril y de colisión frontal, monitoreo de punto ciego y cambio automático de luces altas y bajas), y un baúl de 520 litros, por un valor de 29.500 dólares (44.250.000 pesos).
Podemos agregar algunos regionales, como el Citroën Aircross y el Chevrolet Tracker, pero aunque ambos modelos (el primero brasileño, el otro, argentino) están mejor equipados, tienen motores menos potentes (120 CV y 132 CV, respectivamente.
GEP respalda al Kaiyi X3 Pro con una garantía de cinco años o 150.000 kilómetros, una cobertura muy buena en una época en la que otras terminales ofrecen mucho más.
Ficha técnica, prestaciones y equipamiento del Kaiyi X3 Pro