La llegada del Avenger apunta a afianzar la participación de Jeep en uno de los segmentos de mayor demanda del mercado local. Si bien esa presencia aumentó en la Argentina a partir del lanzamiento del Renegade (2016), la necesidad de reforzar la presencia en este particular espacio del mercado se justifica por la incesante incorporación de nuevos jugadores que, con diferentes recetas, apuntan a un objetivo común: seducir a un público que busca un producto ágil, compacto y bien equipado. Y si a estas características agregamos como cualidad el estilo, el Jeep Avenger califica perfectamente en esa definición.
Para la presentación de este nuevo modelo, los responsables de Stellantis eligieron una locación muy especial: la provincia de Jujuy. Recorrimos las Salinas Grandes, Purmamarca y también trepamos hasta los 4.350 m del Hornocal a bordo de este pequeño vengador urbano que, a pesar de no estar debidamente preparado para este tipo de caminos, logró completar la misión con resultado positivo, luego de pasar por alguna que otra prueba de fuego, tal como suelen hacer los superhéroes...
Jeep Avenger: un "baby" Compass
La primera imagen que entrega el Avenger es una inocultable referencia a otros modelos de la marca, en este caso ligada estrechamente al Compass, característica que seguramente será uno de los pilares sobre los que se afianzará su evolución comercial.
En esa silueta se destaca (sobre todo en la unidad que manejamos, pintada con el nuevo color boreal green), la clásica parrilla con las siete ranuras, las llantas de aleación (de 16 pulgadas en la variante que ocupa el primer escalón de la familia, de 17 en la intermedia y de 18 en la tope de gama) y el techo de color negro en las opciones más encumbradas, además de faros delanteros Matrix Led, exclusivos de la tope de gama.
Atrás, otra señal de pertenencia: a los costados del portón (de accionamiento manual) aparecen los grupos ópticos cuyo diseño interno evoca, de alguna manera, a los Jeep Willys de 1941, ya que ese dibujo trata de imitar la característica marca (tipo x) que aparecía en los bidones que transportaban aquellos primeros Jeep.
Los clásicos apliques plásticos de color negro que recorren el perímetro inferior se combinan con otros sectores de ese color, como la carcasa de los retrovisores y los picaportes de las puertas traseras “disimulados” en la parte superior, muy cerca de los parantes C.
Este nuevo SUV es más pequeño que aquel que parece su hermano mayor, pero sus dimensiones también son más acotadas que las del Renegade.
El Avenger mide 4.084 mm de largo, 1.981 mm de ancho (incluyendo los retrovisores) y 1.544 mm de alto, es decir que es 320 mm más corto, 52 mm más angosto y 88 mm más bajo que el Compass, pero también es 184 mm más corto, 59 mm más angosto y 154 mm más bajo que el Renegade.
Por tratarse de un Jeep, y a pesar de que no está creado pensando en caminos accidentados, algunos parámetros “off-road” son dignos de ser mencionados: en la ficha técnica del Avenger leemos: 22º el ángulo de entrada, hasta 33,9º el de salida (dependiendo de la versión) y 21º el ventral, pero el más interesante es el despeje de 221 mm, cota que, además de sumar un ingrediente importante en la concepción de los SUV, será muy bien recibida al momento de enfrentar las irregularidades del camino, como lo comprobamos en este viaje, en el que recorrimos, además de ruta y autopista, muchos kilómetros de ripio y salinas.
Equipamiento del Jeep Avenger: con Chat GPT
El habitáculo ofrece una decoración agradable en la que la presencia de la marca se reconoce claramente. A pesar de que hay mucho plástico duro (torpedo, parasoles con espejos pero no luz, y paneles de puertas, aunque estos sectores cuentan con algunas zonas “soft”), todo parece bien encastrado. De hecho, en los dos días en los que manejamos el Avenger que nos fue asignado (hice dupla con el colega y amigo Hernán Oliveri, de Clarín), no detectamos ruidos extraños circulando por caminos en buen estado aunque, curiosamente, al ajustar la altura de la butaca Hernán se quedó con la palanca en la mano...
La habitabilidad privilegia las plazas delanteras, con butacas confortables, pero atrás la cosa cambia, ya que el espacio para las piernas es ajustado.
El baúl ofrece una capacidad generosa para el segmento: 364 litros, más grande incluso que su hermano Renegade, que dispone de 314 litros a pesar de que la distancia entre ejes de este es levemente más pronunciada: 2.570 mm vs. 2.557 mm.
Las versiones disponibles del Avenger son: Altitude, Longitude y Limited, las tres con un nivel de equipamiento bien configurado en el que se destacan elementos que cubren todas las necesidades.
Las tres coinciden en ofrecer columna de dirección con doble regulación, butaca del conductor con ajuste en altura, volante multifunción, encendido y apagado del motor por botón, freno de estacionamiento eléctrico, pantalla táctil de 10” compatible con Android Auto y Apple CarPlay, y puertos USB (A y C). En la Altitude, los tapizados son de tela (combinados en la Longitude y de cuerina en la Limited), el equipo de audio dispone de cuatro parlantes (son seis en las otras dos versiones) y no ofrece climatizador ni cargador inalámbrico para celulares como sí lo hacen las Longitude y Limited. La tope de gama agrega instrumental digital de 10,25” (de 7” en las otras), techo panorámico eléctrico y faros Matrix Led.
Las coincidencias en el rubro seguridad se dan en los seis airbags, los sensores de estacionamiento traseros, los anclajes Isofix, los frenos a disco en las cuatro ruedas, la cámara de marcha atrás y las asistencias a la conducción, a las que se añaden en las otras dos el control de crucero adaptativo con “Stop & Go” y el alerta de cambio de carril con centrado automático y el asistente en tráfico denso en la Limited. Esta versión también suma la función de visión 360º en la cámara.
Un elemento con el cual la tope de gama también marca una diferencia es la incorporación de una función de servicios conectados con ChatGPT: puede interactuar con funciones del vehículo como la navegación, el aire acondicionado y el sistema multimedia. También responde preguntas que requieren conocimientos de inteligencia artificial, como noticias de actualidad o temas cotidianos, sugiriendo, por ejemplo, puntos de interés cercanos o proporcionando información sobre ubicaciones o el clima.

Si se necesitaran más elementos, Stellantis ofrece unos veinte accesorios, entre barras transversales de techo, portabicicletas para techo o de enganche, alfombra antiderrame para el baúl, molduras laterales de color, protector de cárter y proyector del logo Jeep, entre otros.
Pero, lamentablemente, el Avenger no escapa a la tendencia: la rueda de repuesto es de uso temporal, una solución completamente inadecuada para nuestro territorio, que puede derivar en una experiencia para nada agradable, como la que nos tocó vivir a más de 4.300 metros de altura...
Avenger: el primer Jeep híbrido en la Argentina
El Jeep Avenger es el nuevo integrante de la legión T200. Efectivamente, este nuevo SUV compacto utiliza el propulsor de un litro turbonaftero que entrega 120 CV de potencia y 200 Nm de torque, pero con una novedad: suma un sistema de hibridación suave (MHEV) con un generador eléctrico multifuncional de 12 V que asiste de forma inteligente al motor de combustión, mejorando (aseguran en la compañía) el consumo de combustible. El mismo alimenta el sistema eléctrico estándar del vehículo a través de un control electrónico que gestiona el funcionamiento entre los diferentes modos de conducción, priorizando la eficiencia para optimizar, como hemos dicho, el consumo de combustible.
Este equipo trabaja asociado con una caja del tipo CVT (con siete velocidades virtuales), que ofrece una posición que permite pasar los cambios de forma secuencial desde la selectora o las levas del volante. La tracción es delantera.
Agrega un dispositivo de modos de conducción, el clásico Jeep Selec-Terrain, que le permite al conductor seleccionar entre las opciones Normal, Sport y All Terrain según el tipo de camino a enfrentar. Un dispositivo que no tuve necesidad de utilizar en ningún momento de este hermoso recorrido jujeño.
Es que en la ruta el Jeep Avenger demostró aplomo y seguridad, con un comportamiento firme, mientras que en los tramos de ciudad entregó un correcto confort de marcha. La unidad que manejamos era una versión Limited, motivo por el cual utilizaba llantas de 18 pulgadas con neumáticos en medida 215/55 R18 Goodyear EfficientGrip, cubiertas preparadas para un uso netamente urbano, característica que comprobamos sin dejar espacio para las dudas.

Todo bien manejando el Avenger, hasta que...
El día del regreso, antes de emprender camino hacia el aeropuerto de Jujuy, cuatro de los convocados para este evento decidimos disfrutar del maravilloso paisaje que ofrece el Cerro de los 14 Colores, a 4.350 metros sobre el nivel del mar de la zona conocida como el Hornocal.
Para llegar hasta el mirador, Jimena Olazar (Mujeres al Volante), Guillermina Fosatti (iProfesional), Hernán y yo, montamos en un Avenger y encaramos la ruta con “Jime” al volante. Son poco unos 90 kilómetros desde Purmamarca, un recorrido que combina tramos de ruta en buen estado, pero desde Humahuaca hasta el mirador del Hornocal hay que recorrer unos 25 kilómetros por la ruta 73, un camino de ripio tapizado por piedras muy filosas.
Precedidos por Mingo –coordinador del grupo para este evento y cuyo nombre es José Quersigh–, que iba marcando el paso al mando de un Wrangler equipado con malacate, faros auxiliares y hasta un módem de Starlink, llegamos al mirador.
Al descender del Avenger, la primera sorpresa: la cubierta trasera izquierda pinchada. Mingo y su asistente, Matías Nessi, comprobaron que se trataba de un tajo profundo en la parte interna de la cubierta, así que, mientras nosotros cuatro contemplábamos el maravilloso paisaje que regala el Cerro de los 14 Colores, ellos cambiaron el neumático averiado… por el auxilio temporal. Por supuesto que ese tipo de neumático es de lo más inapropiado para esa situación de terreno, (rodado 125/85 R16), pero no teníamos otro.
Acá tenemos que asumir la responsabilidad: salimos con el Avenger sin controlar debidamente la presión de los neumáticos: grave error.
Esta situación, que al principio consideré como un problema, rápidamente se transformó en una oportunidad: nunca había manejado un auto con una rueda de auxilio temporal de ese tipo descendiendo por un camino de ripio desde más de 4.300 m de altura. Así, apenas anunciaron el regreso, pedí manejar. Y aquí, sin duda, algún diablito jujeño metió la cola…
El viaje empezó muy bien y a una velocidad moderada, por supuesto, no sólo porque se impone tener mucha precaución en esas condiciones de terreno (camino de montaña con precipicio), sino además porque el vehículo con cuatro adultos circulaba con la rueda izquierda trasera de diferentes dimensiones que las titulares, una condición técnica que se empezó a notar conforme avanzaban los metros. Costaba bastante frenar al Avenger, y el ABS se muy ponía ansioso; incluso en algunos tramos tuve que “pararme” sobre el pedal de freno para intentar reducir la marcha.

Opté entonces por mover la selectora hacia la izquierda para poder pasar las marchas en forma secuencial y “jugar” con los cambios, frenando mayormente con el motor, pero la situación del camino me obligaba a mantenerme entre segunda y primera; rara vez pasaba a tercera. Todo lo negativo de la rueda de repuesto temporal “tipo Oreo” se hacía notar. Pero ahí no quedó la cosa. Algunos kilómetros más adelante empecé a oír un ruido muy raro que destacaba por sobre los propios del camino. Detuvimos la marcha y descubrimos lo que sospechaba: la delantera izquierda en llanta. Llamamos por el handy a Mingo, lo alcanzamos y “tiré” el Avenger al costado del camino.
Los cuatro tripulantes del Avenger teníamos que tomar el avión de regreso a Buenos Aires, así que con la amabilidad de siempre, Mingo nos cedió el Wrangler para que pudiéramos llegar al aeropuerto a tiempo. Se quedaron con el Avenger esperando que otras personas de la organización les trajeran las ruedas para poder regresar.
Queda muy claro que, si vas a enfrentar un camino de ripio tan “filoso” como ese, no podés dejar de adaptar la presión de los neumáticos y manejar a velocidad moderada, tratando de no hacer frenadas ni volantazos bruscos. Y si tenés un auto con rueda de repuesto temporal, a pensarlo dos veces o llevar una igual a las titulares.

Precio, garantía y plan de ahorro
El Jeep Avenger se vende en la Argentina por $ 41.990.000 para la versión Altitude, a 44.660.000 en el caso de la Longitude, y trepa hasta los 47.610.000 pesos en la Limited, valores elevados y que se mantendrán hasta el 31 de noviembre.
Por otra parte, Jeep suma a este nuevo modelo a su Plan de Ahorro Jeep Plan, con una propuesta de 84 cuotas en la modalidad 80/20 con adjudicación pactada en las cuotas 2, 4, 6, 9 y 12, abonando el 20 por ciento del valor del vehículo. Como beneficio de lanzamiento, ofrece una bonificación del 50 por ciento en el seguro durante los primeros tres meses. Y, además, una financiación de hasta 18.000.000 pesos a tasa del cero por ciento, fija en plazos de hasta 18 meses.
La garantía es de 3 años o 100.000 kilómetros, y se puede complementar con alguno de los planes del Jeep FlexCare: Mantenimiento Anticipado, que permite contratar por adelantado los servicios de mantenimiento programado, y Garantía Extendida, para ampliar la cobertura del vehículo una vez finalizado el período contractual, por 12 o 24 meses más.
Ficha Técnica Jeep Avenger Limited
Motor
Naftero, delantero, transversal. Tres cilindros en línea, 4 válvulas por cilindro, un árbol de levas a la cabeza, inyección directa, con turbo alimentado. Cilindrada: 999 cm3. Potencia: 120 CV a 5.750 rpm. Torque: 200 Nm a 1.750 rpm.
Transmisión
Tracción delantera. Caja CVT con siete velocidades virtuales y MA.
Suspensión
Delantera: Independiente tipo McPherson, brazos oscilantes inferiores transversales con barra estabilizadora. Trasera: Eje de torsión.
Frenos
Delanteros: Discos ventilados.
Traseros: Discos sólidos.
Dirección
Piñón y cremallera, asistencia eléctrica.
Llantas y neumáticos
Llantas de aleación 18”
Neumáticos 215/55 R18
Dimensiones
Carrocería: SUV, cinco puertas, cinco pasajeros.
Largo/Alto/Ancho: 4.084/1.981.1.545 mm
Distancia entre ejes: 2.557 mm
Capacidad del baúl: 364 l
Capacidad del tanque de combustible: 47 l
Fabricante / Importador
Stellantis Brasil / Stellantis Argentina.
Precio y Garantía
$ 47.610.000 y 3 años o 100.000 kilómetros.